lunes, 26 de junio de 2017

Viento del este, viento del oeste

No entiendo por qué no había leído antes este clásico de la literatura.



Título: Viento del este, viento del oeste.
Autora: Pearl S. Buck.
Editorial: Plaza&Janés.

La escritora estadounidense Peal S. Buck fue nada menos que ganadora de un premio Nobel de literatura. Pasó la mayor parte de su vida en China y era gran conocedora de la cultura y costumbres de ese país. Por eso su retrato de esa sociedad no es el relato extrañado de un extranjero, sino el comprensivo de una persona perteneciente, o casi, a esa cultura.

Me ha encantado el libro, que te lleva de la mano de su protagonista y narradora por los entresijos de la vida cotidiana en la China de los años veinte. Lo interesante es el choque de culturas que se produce entre los jóvenes chinos que han ido a estudiar al extranjero y las antiquísimas costumbres de su tierra a su regreso.




La narración es muy ágil y en ella la protagonista nos cuenta cómo, por ejemplo, ha vendado sus pies desde pequeña para que no le crezcan, de acuerdo con los cánones de belleza de su tierra, y lo feos que le parecen los enormes pies de las extranjeras. Las mismas extranjeras le parecen terriblemente feas, porque nunca ha conocido a nadie de otra raza que no sea la suya.

Así, vamos viendo ese choque entre la mentalidad tradicional china y los nuevos tiempos que empiezan a asomar, entre las costumbres antiquísimas de sus antepasados, inamovibles por siglos, y las influencias occidentales.

Ha sido otra de las lecturas en las que he acertado plenamente, y van unas cuantas seguidas, algo que ya tocaba después de una sequía bastante importante.

domingo, 25 de junio de 2017

Esta semana 24

Esta semana ha resultado ser más dura aún de lo que esperaba. Con mucho calor, los alumnos cansados, los profesores cansados, y miles de cosas que hacer.



Esta semana he despedido el curso. Ya sé que el curso termina en septiembre, y que aún me queda evaluar y entregar notas, pero ya no tengo más clases, así que para mí el curso ha acabado. Y tenía muchas ganas. Ya lo he dicho muchas veces por aquí así que no tengo que repetirlo.

Esta semana también hemos tenido la graduación de 4º de la ESO del mayor, algo que tampoco me apetecía nada y que ha resultado como esperaba.



Esta semana, mis chicos también se han despedido de sus clases, algo que ansiaba aún más que terminar con las mías, porque el pequeño siempre llega con la lengua fuera, y el mayor también ya estaba a otras, cosas.

Esta semana han empezado las fiestas de León, y ha habido muchas cosas (aunque oficialmente empezaban ayer, noche de San Juan, llevamos más de una semana celebrándolo), con lo que el mayor ha salido más de lo normal, hemos ido a buscarlo todas las noches, ha habido que estar pendiente de él y algunos amigos para repartir por sus casas, y las horas de sueño se han resentido.



Esta semana hemos empezado plenamente la temporada de piscina y no hemos fallado, algo que también cansa si al día siguiente tienes que madrugar.

Esta semana ha sido, en definitiva, terriblemente larga.

¿Qué tal vosotros?

sábado, 24 de junio de 2017

He visto y leído 30. El cuento de la criada

Ya os hablé de que había empezado esta serie y que pronto me había puesto con el libro. Y tengo que deciros que me han gustado las dos cosas. Mucho. pero de forma distinta.

El libro:



El cuento de la criada es un cuento, pero un cuento terrible, una distopía en la que la raza humana camina hacia la extinción y la mejor idea que se les ocurre para solucionarlo te dejará con los pelos de punta.



El personaje principal está lleno de contradicciones, y eso es lo interesante de él. A veces parece entender hasta cierto punto las ideas de esa nueva sociedad y en otras ocasiones le repugnan. Me gusta porque creo que podemos sentirnos identificadas con ella, con sus dudas, con sus actos...




No es una novela de grandes acciones, ni mucho menos. Se basa en los pensamientos de la protagonista, y a veces, como son recuerdos, no está muy segura de si sucedió así o no. Eso también me ha gustado, porque le da mayor verosimilitud a la historia.




La estética del cuento me parece maravillosa. Y en eso se parecen mucho la novela y la serie, en un aura de irrealidad que viene dado por la vestimenta de los protagonistas y por los escenarios en que suceden las tramas.


La serie:




La serie se ventila el libro en tres o cuatro capítulos, y es más intensa, pasan muchas más cosas, los personajes son más de serie y menos de libro.




Los personajes secundarios tienen más protagonismo, y la trama es más elaborada, hasta el punto que el libro cierra la historia y la serie pretende, creo, tener una segunda temporada.




Todo esto que os cuento no hace que la serie sea peor que el libro, ni mucho menos. Es diferente. Una serie muy buena, pero distinta al libro que la inspiró.  Y aún así totalmente consecuente con el espíritu del mismo. La serie, por ser televisión, es mucho más efectiva, mucho más aterradora. Porque el libro no es más que un cuento pero uno llega a plantearse si algo de esto podría ser verdad, y te reafirma, al menos a mí, en la idea de la necesidad, absoluta necesidad del feminismo, aunque algunos pretendan hacernos creer lo contrario.

Os recomiendo mucho las dos cosas. Mucho.

viernes, 23 de junio de 2017

La noche de San Juan

Esta noche, más que nunca, necesito quemar lo antiguo, olvidar muchas cosas, empezar de nuevo en muchos aspectos.



Tengo un día horrible que finaliza una semana terrible de un mes espantoso que es al final de un curso malo, muy malo. Pero que no viene solo, porque creo que los últimos dos o tres no han sido del todo buenos, por decirlo alegremente.



El caso es que necesito más que nunca confiar en que podemos empezar de nuevo. Hoy purificamos y nos damos la oportunidad de un nuevo inicio, de que todo esté por estrenar.



Todos en esta casa cerramos etapas y necesito que las cerremos de verdad. Quiero que todo lo malo quede atrás y que a partir de mañana mis pasos, nuestros pasos, los de todos, nos lleven donde queremos estar.



Por eso esta noche iré a la hoguera y confiaré en que un nuevo comienzo siempre es posible.


jueves, 22 de junio de 2017

No tengo miedo de Niccolo Ammaniti

Estoy en uno de esos periodos en que quieres leerlo todo y no encuentras tiempo suficiente para la cantidad de libros que te gustaría leer a la vez. Después de cierta sequía y aburrimiento lectores, necesitaba un impulso de este tipo, con libros que me han gustado mucho y recomendaciones acertadas.

Dos días me ha durado este libro. Es cierto que han sido dos días de fin de semana y de piscina, el estado ideal para leer mucho. Pero también es cierto que es un libro breve.



Título: No tengo miedo.
Autor: Niccolò Ammaniti.
Editorial: Anagrama.

Tengo desde hace años un libro de este autor y nunca me he decidido a leerlo, pero esto va a tener remedio en breve.

El protagonista de esta historia es un niño, Michele, que vive en un pequeño pueblo (ni siquiera es un pueblo, son cuatro casas) durante un verano de calor sofocante. En esos días, el niño hará un descubrimiento que lo cambiará todo.

Como os digo, me ha encantando este libro, sencillo, breve, emotivo, porque está contado desde el punto de vista del niño, en su total inocencia, y a la vez vemos el mundo de los mayores desde sus ojos.

Ya tenéis una recomendación para el verano. Y pronto llegarán más, porque en estos días he leído alguna cosa más, y últimamente mis lecturas están resultando grandes aciertos.

miércoles, 21 de junio de 2017

Verano

No es exactamente mi estación favorita, porque no llevo demasiado bien el calor (sobre todo un calor como el de estos días, que nos derretimos) pero este curso, precisamente este año, estaba deseando que llegase este día.



Porque significa que me quedan un par de días con alumnos, y luego ir a trabajar será más relajado.




Y porque a mis hijos apenas les quedan días de clase, y las vacaciones son más que necesarias para ellos a estas alturas.




Así que ahora mismo solo puedo pensar en planes de verano: en días y días de piscina, en barbacoas, en escapadas a la playa (sí, también pienso en la playa, aunque pueda parecer mentira), en noches de paseos al fresco,  en tiempo dedicado a mis hijos, en horas y horas para mí,...



Y también pienso en mi ansiada cuenta atrás, que hoy ya es casi insignificante.




Contadme cómo se presenta vuestro verano.

martes, 20 de junio de 2017

Papeleos

Algunos de los que pasáis por aquí estáis de alguna forma relacionados con el mundo de la enseñanza: sois profes, tenéis parejas que lo son, tenéis hijos en edad escolar... Y otros no tenéis nada que ver con esta historia, pero os gusta leer mis anécdotas y mis quejas sobre la profesión, desde dentro, y también desde fuera como madre.




En los últimos años, a los profesores se nos han ido multiplicando las tareas que no tienen que ver con lo pedagógico y sí con lo burocrático. Cada vez tenemos que hacer y rellenar más papeles, cada curso dedicamos más tiempo a cuestiones administrativas que no guardan relación con el trabajo del aula, y si la tienen es de forma muy lejana.

Este año tengo pocos alumnos, así que no voy a quejarme, pero de cada uno de ellos tengo que hacer papeles y más papeles, personalizados, de todo lo que se ha trabajado durante el curso, de las competencias alcanzadas, de las posibilidades que el alumno tiene para el curso que viene...




A eso este año se han sumado los estándares de aprendizaje, algo que en teoría me parece positivo, pero que en la práctica ha resultado ser más trabajo y más burocracia añadida a la que ya teníamos.

Por ejemplo, imaginad un estándar de aprendizaje como:

"Pronuncia correctamente, vocalizando y con claridad"




Sí, no me lo invento, existe. Tengo que darle una nota del uno al diez, tengo que hacer media con el resto de estándares. A este lo considero básico, así que los básicos van por un lado, los no básicos van por otro, y luego hay que hacer la media entre unos y otros también. Y tenemos, no voy a decir cientos pero sí decenas de estándares como ese, muchos de ellos difícilmente evaluables, tipo:

"Disfruta de la literatura como fuente de placer estético"

Puntúa eso, si puedes.




El final de curso se presenta así.

lunes, 19 de junio de 2017

Érase una vez la volátil

En la feria del libro de Madrid tuvimos la suerte de que Agustina Guerrero nos firmara este libro, que se vino a casa para hacer compañía a Nina, diario de una adolescente y a Diario de una volátil.




Título: Érase una vez la volátil.
Autora: Agustina Guerrero.
Editorial: Lumen.

Me encanta el humor de Agustina Guerrero, un humor sin complejos ni tabúes, que me parece muy cercano a mí, y supongo que eso nos pasa a mucha gente. De ahí su éxito.

Diario de una volátil me encantó, lo he prestado, lo he regalado y siempre ha sido un éxito. Este volumen, que es la génesis de la Volátil, no me ha gustado tanto. Sigue estando ahí la esencia de la protagonista, pero es más flojo.

Y luego me sucede algo con este tipo de libros ilustrados, de viñetas y demás: se me hacen demasiado cortos. Me duran media hora y me da mucha pena que se acaben enseguida. Es verdad que son libros para releer y hojear siempre que quieras, pero siguen sabiéndome a poco. Y ha sido el caso de este libro.


domingo, 18 de junio de 2017

Esta semana 23

Esta semana he tenido dos días de fiesta, el lunes y el martes, pero aún así ha sido intensa.

Esta semana he visitado mi antiguo centro, aprovechando la fiesta, y he visto a compañeros y alumnos. Me ha dado un poquito de envidia por el ambiente que yo allí tenía, pero también he vuelto con la sensación de que hice bien en marcharme.




Esta semana he tenido la graduación de mi peque. Algo que no quería, que me parecía un rollo asistir y que despertaba en mí más rechazo que cualquier otra cosa. Y que resultó de la peor manera, con el niño muy nervioso y la madre más. Todo se pega, supongo. El caso es que ahora que ha pasado siento que me he quitado un enorme peso de encima.




Esta semana hemos tenido también los exámenes finales del conservatorio. Primer curso completo allí y todo ha ido mucho mejor de lo que yo esperaba. El niño está contento y deseando seguir con ello, así que no hay nada que decir.

Esta semana nos han abierto la piscina, ayer mismo, y hemos aprovechado para hacer la primera barbacoa de la temporada. Una temporada que estará llena de chapuzones y amigos. O eso espero.




Esta semana he terminado con todos mis exámenes y correcciones, aunque me quedan aún un par de recuperaciones de última hora, pero me siento mucho más ligera con la mayor parte de las notas puestas y meditadas.

Esta semana era la penúltima con alumnos. Ahora mi cuenta atrás tiene muy pocos números. Me parece mentira que mañana sea lunes, con este calor, la piscina ya en marcha y las pocas ganas que tengo de trabajar, pero será mi último lunes de este curso, así que empezamos a despedirnos...




Contadme vuestra semana, anda...

sábado, 17 de junio de 2017

He visto 29. This is us

Tiempo después de hablaros de esta serie, por fin he podido terminarla.



Son 18 capítulos y no sé por qué lo había dejado en el 15 y no me acordaba nunca de ella para acabarla. Creo que la causa de ello es que hay un par de capítulos que se me hicieron pesados, hacia la mitad de la temporada.



Aún así, os puedo decir que me ha encantado. Es una serie diferente, original, y eso ya es mucho hoy por hoy. Tiene una ternura y una sensibilidad muy especiales, y los protagonistas, todos, me encantan.



Tengo que confesar en especial mi debilidad por Milo Ventimiglia, al que adoraba en las Gilmore, y que aquí se convierte sin duda en mi preferido. Tiene un papel maravilloso y me encanta.



No os voy a contar mucho, simplemente que se trata de una historia familiar, cotidiana, sin grandes tramas, que se basa en sentimientos y en las cosas pequeñas que marcan nuestras vidas.



Os dejo un trailer por aquí por si no la conocéis, porque no os vais a arrepentir.



Y si la veis, me comentais, porfa.


jueves, 15 de junio de 2017

Tengo ganas de...

Pensando en positivo, estos días tengo ganas de...

Un libro: 

La vegetariana, de Han Kang. Un libro que ha pasado por mis manos, porque lo he regalado, que creo que me puede gustar, pero que aún no he leído.


Ir a un balneario.

Hace tiempo que pensamos ir los cuatro a uno a pasar un fin de semana, pero unos días por otros no terminamos de cuadrar todos los horarios para ir. Y ahora que ya tenemos la piscina de verano en dos días (nos abren el sábado), apetece menos, pero creo que lo necesito, eso, masajitos y mimos.



Una serie:

Tengo ganas de una serie que me enganche de verdad de la buena. Ahora mismo ya estoy pendiente de Juego de tronos, porque ya nos queda poco, y tengo dos series recién terminadas, de las que os hablaré en breve, y una a medias. Pero quiero una de esas que no puedes dejar de ver, y no sé si la encontraré. Se aceptan sugerencias.

Piscina.

Soy muy poco de piscina, y menos aún de playa, pero hace días que sueño (será el calor) con tumbarme a la sombra con un libro y los pies sobre el césped fresquito y leer toda la tarde.




Una película:

Esta de la que os hablo se estrena en noviembre, y no sé qué tal estará, pero ya he visto un adelanto y no me puedo resistir, porque el libro me encantó y tengo que ver la película. Me emociono solo con el trailer...




Supongo que tengo ganas de muchas más cosas, como que pase esta tarde, que mi peque se gradúa en el colegio y no me apetece nada ir, o de comprarme un bikini nuevo. Pero este es el resumen de mis ganas, al menos por hoy.


miércoles, 14 de junio de 2017

Una lectora nada común

El otro día os hablaba del intercambio organizado por Dina, en el que mi regaladora me envió el libro de Alejandro Palomas. Además me mandó también este, que tampoco había leído, algo a lo que ayer puse remedio, porque se trata de un libro de poco más de cien páginas.




Título: Una lectora nada común.
Autor: Alan Bennet.
Editorial: Anagrama.

Se trata de un libro escrito en clave de humor. La protagonista, la reina, descubre a su avanzada edad el poder de los libros. Y desde entonces todo cambia.

La historia es muy sencilla, pero lo importante es la reflexión sobre la lectura, los libros, los escritores, lo que los libros hacen en nosotros.

Me ha parecido un libro muy curioso y muy entretenido. No es un libro maravilloso ni imprescindible pero me ha gustado y me ha tenido sonriendo media tarde de ayer, algo que me hacía falta.


martes, 13 de junio de 2017

Razones

Hoy quería contar por aquí una pequeña reflexión. No sé si os pasa lo mismo que a mí, pero en mi caso tiendo a idealizar a las personas y las situaciones vividas cuando ya han pasado. Me quedo con lo bueno, no hace falta que nadie me lo diga, porque mi mente tiende a olvidar a menudo las cosas malas que me han pasado.



Eso es una ventaja en la vida, cierto, pero a veces también hace que piense que las cosas fueron mejores de lo que en realidad fueron, y eso hace que no aprenda demasiado, que no espabile y diga: "esto no va a volver a pasarme".

Os cuento esto porque ayer tuve una especie de revelación. Y es que, aprovechando que no tenía clase, hice una visita a mi antiguo centro.




En este curso, algunos ya lo sabéis, he echado de menos mi centro anterior, a mis compañeros, y sobre todo a mis alumnos.

Porque cambiar de lugar de trabajo, sobre todo si tú misma lo has pedido, es algo bueno, pero también es difícil; requiere adaptación, paciencia, tiempo...




Y en los últimos meses recordaba mi instituto anterior con mucho cariño, hablaba a menudo con algunos de mis compañeros, les preguntaba por cuestiones sin trascendencia: si este alumno aprobó aquello, si este compañero está mejor de salud... y en alguna ocasión incluso me he preguntado por qué me fui de allí.




Ayer, mientras saludaba a los compañeros, y hacía una pequeña ronda por los pasillos para ver a los chicos, todo me vino a la mente de repente. La idealización en mi mente del lugar en el que estaba se borró y dio paso a la realidad. Me encantaban mis alumnos, y algunos de mis compañeros, pero odiaba viajar tan lejos con personas que no me caían bien y se me hacía muy cuesta arriba trabajar con algunas de esas personas; además, había pequeños problemas, como en todas partes, pero de los que no me acordaba en absoluto. Y todo eso volvió a mí, como os digo, de repente.

Entendí, volví a entender, mis razones para marcharme, que había olvidado en mi añoranza de algunas personas y algunos lugares.




Así que vine de allí contenta, apreciando lo que tengo y también lo que tuve, pero en su justa medida. Y sabiendo que cualquier tiempo pasado no fue necesariamente mejor, ni tampoco peor.

lunes, 12 de junio de 2017

Un hijo, de Alejandro Palomas

Hace ya un montón de tiempo, en un intercambio organizado por Dina, recibí este libro de Irene More. He tardado mucho en ponerme con él. Primero leí Una madre, pensando que había un orden o algo así y resulta que no hay relación entre un libro y otro, y después, poco a poco, fue llegándole el turno a este.



Título: Un hijo.
Autor: Alejandro Palomas.
Editorial: La Galera.

El protagonista de la historia es Guille, un niño muy especial que esconde un secreto.

Se trata de un libro muy tierno, escrito con el corazón y que me ha durado un suspiro, porque su lectura es muy ágil (me ocurrió lo mismo con Una madre) y en todo momento tienes ganas de descubrir más de los personajes que son todos adorables.

Por supuesto que voy a repetir con Alejandro Palomas, porque en realidad no sé por qué he esperado tanto a leer este, que estaba entre mis estanterías desde hace más de un año, y lo entiendo menos después de haber leído otro libro suyo que me gustó.

Os seguiré informando, pero desde ya os recomiendo este autor y cualquiera de estos dos libros.

domingo, 11 de junio de 2017

Esta semana 22

Esta semana teníamos muchas, muchas, muchas cosas que hacer.

Esta semana empezó con una indisposición transitoria que me tuvo encerrada en el baño casi 24 horas, y faltando a clase por segunda vez en pocas semanas.



Esta semana me quedó muy mal cuerpo después del lunes y he tardado casi hasta el viernes en encontrarme en forma de nuevo.

Esta semana no he tenido nada de ganas de trabajar y todo se me ha hecho cuesta arriba.




Esta semana he estado corrigiendo mucho, en todas partes y a todas horas, hasta el punto que me han sucedido dos cosas, o una cosa dos veces: el martes mi hijo pequeño estaba nervioso con sus exámenes, le hice una tila, se atragantó y la echó toda sobre los exámenes; ayer uno de los gatos vomitó sobre ellos. No sé cómo voy a explicarles a mis chicos, a pesar del fregado que les he dado...

Esta semana ha hecho bastante calor, al menos a partir del miércoles, y estamos en casa ya deseando que nos abran la piscina para remojarnos en ella.



Esta semana ha comenzado una cuenta atrás, que no es la de final de curso (esa también) sino la de los días que quedan para que mi hijo se vaya a pasar medio verano fuera, con todo lo que conlleva. Y ya estoy nerviosa.

Esta semana tengo poco más que contar, solo deciros que mañana y pasado es fiesta en el pueblo donde trabajo y tengo un pequeño puente que a estas alturas es lo menos pedagógico del mundo pero que me viene genial. Ya os contaré.

¿Qué tal ha ido vuestra semana?

sábado, 10 de junio de 2017

El pasado fin de semana

Hace exactamente una semana, me levantaba y desayunaba al lado de un grupo de chicas que se han convertido en personas muy importantes para mí en los últimos meses.




Muchos de los que pasáis por aquí ya lo sabéis; el fin de semana pasado tuve la suerte de compartir casa, comidas, risas y confidencias con unas chicas estupendas. Resulta extraño que conozcas a alguien por su blog,  por ejemplo, y tengas más cosas en común con esa persona que con alguien a quien ves a diario. O por un intercambio organizado hace años, que te puso en contacto con esa persona a la que ahora acudes si tienes algún problema porque sabes que puedes contar con ella. Es raro pero es fantástico saber que ellas están ahí.




Llevábamos meses preparándolo, y solo por esos preparativos ya todo habría merecido la pena. Pero, a pesar de estar muy cansada y medio mala durante el lunes, martes y miércoles, en ningún momento pensé en cancelar mi viaje y no ir a encontrarme con ellas. Y el jueves espabilé de tal forma que solo me apetecía que llegara el viernes a mediodía.




Porque por separado son todas encantadoras, y simpáticas, y buena gente, cariñosas, ... pero todas juntas valemos mucho más.




Ha sido muy especial, una especie de milagro, encontrar un grupo de personas tan diferentes y que nos llevamos y nos entendemos tan bien. Ya es mucho tiempo de conversaciones, de audios infinitos, de risas por teléfono, de ratos de sueño perdidos por no perderse una conversación, de confidencias, de amistad, y cuando nos vemos es como si nos estuviéramos viendo cada día. Y eso es, como digo, muy especial, irrepetible, y algo que no podemos ni queremos perder.




No teníamos miles de planes (que nos conocemos) pero los pocos que teníamos fueron cancelados (casi todos) con tal de estar juntas, ir de compras (imprescindible), hablar (poco, muy poco, casi nada) y compartir todo el tiempo posible. Ah, y por una fiesta sorpresa de cumpleaños (qué pava soy) y por esos cientos, miles de regalos (sin exagerar ni un poquito).




Ha sido fantástico. Y hoy, una semana después, me encantaría despertarme a vuestro lado y no parar de reír en todo el día. Pero no pasa nada porque cada una estemos en un rincón distinto del país. Dentro de nada estaremos inmersas en los preparativos de la próxima.

Os quiero.

(No os pongo fotos de mis guapísimas chicas porque ya las conocéis y porque los que queráis las tenéis en IG; las pongo de algunos regalillos, nada, cuatro cosas, que me traje a casa)