martes, 25 de abril de 2017

Esta semana 15

Hoy no es el día de hacer repaso de la semana, porque ya es martes, y eso suelo hacerlo los domingos. Pero...



Esta semana ha sido un poco especial, porque he estado un pelín agobiada y el viernes no tuve tiempo de publicar nada.




Esta semana tampoco he tenido tiempo de preparar alguna cosilla para dejaros mientras estaba fuera. Así que he estado cuatro días sin publicar, algo que creo que no había pasado nunca...




Esta semana nos hemos ido a Madrid, de fin de semana largo. Y lo hemos disfrutado mucho. Especialmente porque hemos estado en plan muy tranquilo, es decir, sin miles de planes y cosas para ver, simplemente donde nos llevaran las ganas y haciendo lo que nos apeteciera. Y nos ha resultado muy bien.




En Madrid parece que hemos estado todo el tiempo comiendo, a juzgar por las fotos que tengo y la verdad es que sí, pero también hemos hecho otras cosas. Pasear mucho, ir al teatro, ir al Museo Sorolla, que no conocíamos...




Esta semana se ha celebrado el día del libro, una fiesta que algunos años he celebrado con una serie de posts y otras veces simplemente con algo especial, pero esta vez ha pasado sin pena ni gloria, porque ya os digo que en estos días me he relajado tanto que ni me he acordado del blog, ni de volver a casa. Aún así, hemos hecho algunas compras de libros que iré leyendo en los próximos días y de las que ya os hablaré.




Esta semana se ha alargado un día más porque por aquí ayer fue fiesta, así que volvimos a casa ayer por la tarde y casi solo me dio tiempo a recoger la maleta, poner un par de lavadoras e irme a dormir, porque estaba cansada.

¿Qué tal vuestra semana (y media)?

jueves, 20 de abril de 2017

Endurecerse

Tengo la mala suerte de que mis hijos, los dos, son bastante herméticos, cuentan poco y les cuesta expresar sentimientos. Yo no soy así y me es difícil asimilarlo, pero cuando era adolescente tampoco les contaba gran cosa a mis padres, esa es la verdad. Una vez recuerdo que mi madre me comentó que, observándome con mi entonces novio, le extrañaba que tuviera tanto que contarle, porque yo hablaba muy poco en casa.



Pero, a pesar de que mis hijos cuenten poco, en los últimos dos años del mayor y en todos los años de escolarización del pequeño me he ido enterando de cosas que no me han gustado, y que sumadas, una por una, han terminado construyendo una montaña, especialmente en lo que se refiere a mi hijo pequeño.




Con el tiempo, con los años, todos nos hacemos más duros, menos sensibles. Yo creía que estaba a salvo de eso pero en los últimos tiempos sí creo que me estoy endureciendo, algo que nunca he pretendido ni me ha gustado. Y cuando te cuentan cosas que vive tu hijo día a día las asimilas y sigues adelante, a veces incluso sin parpadear. Pero supongo que van quedando dentro, que son tantas cosas las que hemos pasado, las que ha pasado, que en algún momento saldrán. Bueno, en realidad en algún momento salen, de vez en cuando dice algo que nos resulta doloroso, algo que pasó tal vez hace unos días, unos meses o incluso unos años.




Total que un día la psicóloga te dice que vayas INMEDIATAMENTE al colegio porque el niño, por un montón de datos y de cosas que le ha contado, se siente acosado por uno de sus compañeros, y no solo por él, sino por todo un grupo que le sigue.

Otro día vienes conduciendo camino de casa y te encuentras que tu hijo, que cada día te asegura que va y viene a clase con sus compañeros, se acerca camino de casa solo y con cara de pocos amigos porque ha discutido, dice, con ellos.

Otro día, tomando un café con gente, una madre de la clase te comenta que un día de esa semana le acompañó hasta el colegio porque le vio solo, y TRISTE.

Otro día, otra madre te cuenta un comentario del supuesto acosador hacia sus amigos refiriéndose a tu hijo: "¿Pero hasta cuándo va a venir este con nosotros?"

Otro día más, para terminar de rematar, el profesor de tu hijo insulta al niño en clase. No es la primera vez y el niño siempre se queja de cómo lo trata, pero esta vez ha sido totalmente doloroso. (Sí, los profesores a veces solo servimos para empeorar las cosas).




Así que hablas con profesores, directora, psicólogos, orientadores... llevas un informe que especifica que el niño está sufriendo acoso, va tu marido a hablar una y otra vez con unos y con otros pero nada cambia, nada se hace, no hay ningún movimiento.

Solo un niño que está deseando que lleguen los fines de semana, que ahora ha cogido la manía de que le duele la tripa o la cabeza para que le vayamos a buscar al colegio , y una familia al completo que está deseando que termine el curso ya.

Y notas que te endureces, que sueñas con ello, que le das vueltas, que se mantiene en tu mente pero ya no lloras cada vez que pasa algo de esto. Quizá eso sea madurar, o solo se trata de hacerse más fuerte. Si es así, en los últimos años me he convertido en un superhéroe.




(y sé lo que me vais a decir, que me lo lleve del colegio, y tal vez debí hacerlo hace años pero, por diversas razones, no lo hice y ahora nos quedan dos meses para pasar página y no quiero descolocar al niño, al que a veces parece que todo le resbala bastante. Hoy solo quería desahogarme.)


miércoles, 19 de abril de 2017

He visto 24. Toradora


Sé que la mayoría de los que pasáis por aquí no estáis acostumbrados al anime. Pero yo cada vez soy más aficionada.



Me recomendaron esta serie por varios sitios diferentes, y me dije que tenía que darle una oportunidad. He estado muy enganchada a ella. Son 25 capítulos de unos veinte minutos, muy divertidos, simpáticos y entrañables. Además, me encanta que una serie de hace ya diez años trate sobre chicas adolescentes fuertes que no necesitan tener un novio para sentirse realizadas. Aunque sea una historia de amor y amistad.



Taiga es una chica muy pequeñita de estatura a la que sus compañeros tienen cierto miedo por sus ataques de ira. Ryuji es un chico responsable y bueno, organizado, ordenado, buen cocinero... que tiene un físico y una mirada que causa también cierto miedo entre sus compañeros. Este curso Taiga y Ryuji serán compañeros de clase y también vecinos.



No he encontrado el trailer en castellano, ni siquiera subtitulado, pero sí la entrada de la serie, que me encanta, pero supongo que es porque la serie me ha gustado mucho.



No son dibujos para niños, sino más bien para adolescentes, y en ellos hay una historia preciosa de amor y humor.