lunes, 21 de septiembre de 2020

Vuelvo a ser profesora de lengua... pero solo un poco...

A partir de hoy, que ya empezamos las clases normales, con horarios y con una semana de retraso sobre lo que sería lo normal, vuelvo a ser profesora de lengua.

A ver, que siempre lo he sido. Creo que ya lo era cuando de pequeña jugaba con mis muñecos a enseñarles a leer y a escribir. Pero durante los últimos años he ocupado una plaza de Ámbito sociolingüístico, es decir, daba clases de lengua y de geografía e historia a un grupo de niños muy concreto, escogidos por ciertas características personales, sociales, intelectuales...

Y ahora vuelvo a ser profe de lengua sin más en mi nuevo centro. Pero solo un poco, y es que soy cargo directivo, y es un centro muy grande, con lo que imparto mis clases pero también tengo otro tipo de tareas más de tipo administrativo en mi horario. Así que no soy profe a horario completo.

Ya os hablaré de mis alumnos, porque aún nos vamos a conocer hoy, pero también me he cogido clases con alumnos bastante especiales. No voy a echar de menos lo que hacía en mi centro antiguo, porque voy a hacer algo parecido. Os contaré cosas que estamos haciendo para organizarlo todo de cara a la situación en la que nos encontramos. Pero hoy solo deciros que estoy nerviosa. Todos los profesores, o la mayoría, nos ponemos nerviosos el primer día de clase. 

Y hoy para mí es un primer día muy primero. Porque he vuelto a un centro donde fui muy feliz, y vuelvo a la lengua, y además me he comprometido con el centro de forma especial al formar parte de su dirección. Todo ello hace que esa estreno sea especial. Deseadme suerte.

viernes, 18 de septiembre de 2020

La improvisación

Improvisar está muy bien para ciertas cosas. A veces los planes que menos piensas son los que mejor salen. No pasa nada por hacerlo en tu vida de vez en cuando, o a menudo. Pero no pueden dejarse determinadas cosas en manos de la improvisación.

Una de esas cosas es la educación de nuestros hijos o la sanidad. Y en mi comunidad, al menos, esto está siendo una constante. Cada día desde julio y hasta ahora han sido órdenes contradictorias, hoy una cosa y mañana otra; ahora así y dentro de dos días de otra forma... Y por eso el caos organizativo de principio de curso está siendo tremendo.

Las clases empezaban el lunes pasado y todos los centros lo han intentado. Solo conozco, en la capital, uno que tenga horarios y haya comenzado las clases normales con todos o casi todos sus profesores y grupos. No es el mío. Los demás estamos haciendo las presentaciones de principio de curso de manera escalonada, algunos están con los chicos en clase pero sin horarios ni todos los profesores, otros con unos sí y otros no... Este último es nuestro caso. 

Hicimos la presentación de primero el lunes, de segundo el martes y el miércoles del resto de la ESO. Tenemos desde ayer jueves a los primeros y segundos en el instituto, en clase pero con un horario provisional y todavía muchas cosas que arreglar para empezar el lunes con relativa normalidad. 

Está siendo difícil, muy difícil. En todas partes nos hemos quedado sin aulas específicas (nada de aula de plástica o música o tecnología...) y nosotros hemos perdido la biblioteca y el salón de actos para convertirlos en aulas. Podía ser peor. En algún momento de esta semana pensamos que caería también la sala de profesores y nos quedaríamos sin un lugar donde al menos poder vernos y tomar un café de máquina. 

Como os digo, está siendo difícil. Lo bueno es que mi equipo, la gente con la que estoy trabajando codo con codo desde principios de septiembre, no hemos perdido la calma, y estamos priorizando lo que hay que priorizar: los alumnos. Ellos van por delante de todo lo demás y, sin perder de vista eso, vamos capeando el temporal.

jueves, 17 de septiembre de 2020

Las horas subterráneas, de Delphine de Vigan

Es la segunda novela que leo de esta autora, que ha sido para mí todo un descubrimiento.


Título: Las horas subterráneas
Autora: Delphine de Vigan
Editorial: Suma de letras

En esta historia nos encontramos con dos personajes y los seguimos a través de un día en sus vidas. Entramos en sus mentes y conocemos qué les sucede y por qué. Son personajes muy normales, que podríamos ser cualquiera de nosotros. 

Me ha parecido muy interesante, consigue meterme de lleno en la historia, captar mi interés desde el primer momento y que esté deseando volver al libro y a lo que me cuenta. 

Volveré con esta escritora sin tardar demasiado, en cuanto vuelva a ponerme a leer y pueda retomar mis horarios. 

martes, 15 de septiembre de 2020

Tell me about you III

Continuamos con el tag.



Algo que me ponga nerviosa: Hay muchas cosas. La gente que llega tarde me pone muy nerviosa. También las personas que no escuchan, que no tienen en cuenta a los que les rodean, que no piensan más que en ellas mismas... No sé, creo que demasiadas cosas me ponen nerviosa.

Color favorito: Siempre he dicho que mi color favorito es el amarillo. Desde pequeña. Pero depende de para qué. El amarillo me encanta, pero no para vestir, al menos no para mí. Para ponerme, mis favoritos son el negro y el azul marino.

Alguien a quien admire: Me parecen admirables las personas que superan sus dificultades y se hacen mejores personas, o las que dedican su vida a ayudar a los demás.

Algo de lo que estoy orgullosa: de mis hijos, de los dos. Creo que como madre no lo estoy haciendo mal del todo, y ahora que ya van volando libres, me siento muy orgullosa de ellos.

Familiar favorito: Estos días me he estado acordando de mi tía. En realidad era mi tía abuela; siempre tuvimos un vínculo especial, y en los últimos años de su vida vivió en la residencia de ancianos que hay al lado de mi casa, así que nos veíamos a diario y hablábamos mucho. Era una de las personas más inteligentes que he conocido. No pudo acceder a los estudios pero se había hecho a sí misma. Y era una mujer brillante que tuvo una vida complicada. Me acuerdo de ella constantemente y la echo mucho de menos.

Algo que me ponga triste: Hay muchas cosas que consiguen ponerme triste. En estos momentos, mi mayor tristeza es una persona bastante cercana que está atascada en su vida, que no consigue salir adelante. Eso es algo que me pone triste y me enfada al mismo tiempo, que alguien no sea capaz de salir de un problema, que se quede ahí y que nada le haga reaccionar. Sé que es complicado pero es algo que me entristece muchísimo. 

Fruta favorita: sin ninguna duda, las cerezas.