miércoles, 11 de diciembre de 2019

Días de Navidad, la serie

En estos días he visto esta serie de Netflix. No esperaba mucho de ella, la verdad, pero las actrices protagonistas me merecían que le diera una oportunidad. Y la idea es bastante buena: tres capítulos y tres navidades de unas hermanas a lo largo del tiempo.



Pero hay en la serie algo que falla todo el tiempo. Lo primero, que todos los actores sobreactuan como sin no hubiera mañana. Pensé que en el primer capítulo era cosa de las niñas, que parecen de obra de teatro del cole en Navidad. Pero no, exageran sus papeles cosa mala y eso pierde credibilidad a toda la historia.



Segundo, me parece que no han sabido darle el tono adecuado, y es una especie de mezcla extraña de géneros que no ha quedado bien, como que pierde coherencia el conjunto.



Bueno, que como ya habéis adivinado, no me ha convencido, a pesar de que algunas escenas resultan emocionantes y seguí viéndola hasta el final.

Mi capítulo preferido, el segundo. Y el más desafortunado, el último.

martes, 10 de diciembre de 2019

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, deTatiana Tîbuleac

Este libro lo compré para regalar e inmediatamente me lo tuve que comprar repetido y leer entero. Es una auténtica joya que te deja devastado por dentro,  por muchos motivos que no voy a rebelar. Hay que leerlo.



Título: El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes
Autora: Tatiana Tîbuleac
Editorial: Impedimenta

El protagonista se nos presenta ya en las primeras páginas como un joven despreciable y con una familia bastante complicada. Y desde su punto de vista vamos a ir conociendo, poco a poco, y de forma inconexa, su historia, una historia terrible que hace que termines amando al personaje y también a su madre.

La forma en que está contado es descarnada, dura, a veces cruel, pero de esta manera deja al descubierto, sin ningún tipo de pudor, todo lo que sucede por la mente del protagonista.

No es un libro para todos los públicos ni que todo el mudo vaya a disfrutar, pero a mí me ha parecido de lo mejor del año. No digo más.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Concurso de traslados

La semana pasada terminó el plazo para presentar los papeles para el concurso de traslados de mi trabajo. Y, como hice el curso anterior, he concursado. No con intención de que me den traslado, la verdad, sino porque si no concursas un par de años seguidos, luego tienes que volver a presentar un montón de documentación que de esta forma te ahorras.



Solo he solicitado unos pocos institutos de mi ciudad, y que no me van a conceder porque tengo muy pocos puntos. Concurso desde mi segundo destino y perdí los puntos que tenía para acceder a él. Muchos de mis compañeros no lo habrían hecho, pero estas cosas siempre dependen de la opinión y las circunstancias de cada uno. En estos momentos estoy cerca de casa (35 minutos en coche) y también cerca de mi padre y de mi madre, y eso era importante para mí.

Yo estoy feliz en mi puesto. El curso pasado fue duro pero lo fue no solo por los alumnos que tuve sino porque mis circunstancias eran complicadas y no tenía fuerzas para ellos. Ahora estoy muy bien y sí me gustaría dejar el PMAR en un futuro próximo porque estoy bastante agotada pero creo que puedo todavía estar unos años más. Bueno, en realidad, voy a tener que estar unos años más porque no me van a dar destino, así que intentaré hacerlo con gusto y no amargarme la vida.

Además, tengo que añadir que me he adaptado,  no solo al centro donde trabajo, sino también al pueblo en el que está, que cada vez hago más vida en él, salgo, voy a las actividades que se organizan los fines de semana, participo en la vida del pueblo,  hago compras en él,  conozco a cada vez más gente y más gente me conoce,  y me siento como en mi casa cuando paso tiempo libre allí. Y eso, que nunca me había pasado, también es algo importante en mi puesto, porque cada vez colaboramos más con instituciones, asociaciones, empresas y particulares para que la vida del pueblo y la de instituto estén más unidas.

Lo dicho: estoy feliz en mi puesto de trabajo, aunque si me dieran traslado a un instituto al que pudiera ir caminando no le diría que no; pero sé que perdería con ello muchas cosas que ahora tengo y que me gustan.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

El silencio de la ciudad blanca, de Eva Gª Sáez de Urturi

Este verano algunas de mis amigas leyeron este libro, o la trilogía completa. Pero a mí no me llamaba mucho la atención, o tal vez no era el momento adecuado. Ahora, en unos pocos días, lo he leído y me ha tenido muy enganchada.



Título: El silencio de la ciudad blanca
Autora: Eva Gª Sáez de Urturi
Editorial: Planeta

La trama es la típica de un libro de investigación policial, en la que un inspector tiene que resolver unos crímenes que está cometiendo un asesino en serie que sembrará el pánico en la ciudad de Vitoria. Los personajes principales están muy bien logrados, por lo que es bastante lógico que la trama siga con ellos en libros sucesivos. Y la acción es trepidante; te mantiene en vilo durante toda la narración, hasta el final.

Es todo lo que se le puede pedir a una novela policiaca, y está bastante bien construido, sin cabos sueltos, o al menos a mí me ha parecido que se resuelve de forma bastante satisfactoria.

Por mi parte, tengo ya empezado el siguiente, y me apetece aunque se me han cruzado en el camino otros dos que me tienen ocupada estos días. Pero creo que no tardaré en leer más libros de esta saga.