lunes, 20 de noviembre de 2017

Diario de una dama de provincias. Libro viajero

Entre mis libros viajeros, este grupo lleva un ritmo estupendo de lecturas y además los libros que hemos leído hasta ahora han estado bastante bien. Una suerte. En este momento, a la vez que termina su ruta este libro, ha empezado un nuevo viaje otra lectura que nos visitará poco a poco a todas. No paramos.

El último (ya penúltimo) de ellos ha sido este.



Título: Diario de una dama de provincias
Autora: E.M. Delafield
Editorial: Libros del Asteroide.

Tenía este libro entre mis pendientes hace tiempo. No sé de dónde había sacado el título, pero estaba en mi lista, así que me encantó que Ana lo eligiera como libro viajero.

La protagonista de la historia es una mujer que hace equilibrios entre todos los componentes de su vida: su marido, que la mayor parte de las veces es mero espectador de lo que sucede (y apenas habla ni se manifiesta), sus hijos y el cuidado y educación de los mismos, el servicio doméstico que le trae por la calle de la amargura, las amistades y la vida social. Todo esto, con dificultades económicas que algunas hemos sufrido muchísimo, porque cuando parecía que, por un momento, no estaba endeudada, conseguía en cinco minutos comprarse un vestido o gastar en lo que fuera el poco dinero del que disponía.

No soy nada aficionada al humor en las novelas. No es, definitivamente, mi género. Pero en este caso la novela me ha gustado mucho, porque hay en todo momento una crítica a la sociedad a través del humor. Vemos cómo actúa la protagonista pero también sabemos que en muchos casos piensa diametralmente diferente a lo que hace, y lo hace empujada por una sociedad en la que no es libre en ningún momento.

Su forma de entender la educación de sus hijos o las amistades o su propia vida son bastante más "modernas" de lo que los hechos y las palabras dejan traslucir.

El caso es que ha sido un libro divertido, y creo que bastante adecuado para compartir como libro viajero.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Esta semana 43

Esta semana ha sido una semana muy muy dura. Por cuestiones personales, he estado muy baja de moral, y físicamente me he resentido, como pasa siempre en estos casos. Me duele la garganta, la rodilla mala (ya sabéis, a partir de cierta edad uno siempre tiene una rodilla mala) y un brazo. No he tenido ganas de ir a mis actividades, así que me meto en un bucle del que luego me resulta difícil salir.



Esta semana en el instituto las cosas han estado un poco revueltas. Nada en especial pero un día una excursión, otro día que no vienen un par de alumnos (si no vienen dos de seis me resulta complicado avanzar, porque además, por sus características, sé que no se van a molestar en ver qué hemos dado mientras no estaban). Así que hemos avanzado poco y tengo mucho trabajo para sacar adelante esta semana próxima.



Esta semana han empezado varias cuentas atrás que se materializarán antes de que termine el año. La más cercana es una para un viajecito al que tengo muchas ganas. Ya os lo contaré.




Esta semana ha terminado con un fin de semana bastante bueno, que empezó el viernes con el concierto de Ara Malikian al que asistimos con nuestro peque y que fue MA-RA-VI-LLO-SO. Y ayer con una mañana de compras y una tarde de sofá y pelis, y libros. Hoy tengo algunas cosillas que corregir y preparar, pero la tarde será también de pelis y libros.

viernes, 17 de noviembre de 2017

¿Qué estamos haciendo en clase? (3)

Hoy toca actualizar con lo que estamos haciendo en mis clases en los últimos días.

En tercero de la ESO, después del mapa de África ha venido el de Asia. Estamos repasándolo y hoy teníamos el examen, aunque en realidad es el lunes, pero ellos aún no lo saben. Y estoy disgustada con tres de mis alumnos que no piensan estudiarse ningún mapa, parece ser. La opción de quedarme en los recreos estudiando con ellos hasta que se lo sepan ha pasado por mi mente, pero no sé si ponerla en práctica. Me preocupa que, a pesar de los recreos, no se lo estudien y nos encontremos en un callejón sin salida. De momento están amenazados. El mapa de Asia tiene que estar aprobado si no quieren que nos quedemos en el recreo durante una larga temporada.





También estamos haciendo nuestro primer proyecto de visual thinking. A ver lo que sale, porque estoy intentando que vayan despacio, que aprendan a la vez que hacen algo medianamente presentable. Ya os contaré. Hemos visto el tema del relieve de la Tierra y los climas, y los he examinado con esquemas y ejercicios que han hecho en clase y he recogido. Ahora estamos con el tema de La población y quería que hicieran un par de murales bien trabajados con este tema.






En la parte de literatura, estamos repasando la métrica, algo que deberían conocer de cursos anteriores pero sobre lo que tienen muchas dudas. Por eso primero hemos repasado teoría, después han practicado con poemas, y por último se están dedicando a un proyecto que consiste en buscar estructuras métricas en canciones actuales. Les está resultando complicado pero bastante divertido. Esta vez están trabajando por parejas.

Además, hemos empezado con la literatura medieval, y en este momento estamos con la lírica tradicional: las cantigas, las jarchas... esas cosas. De esta parte haremos un pequeño examen a la manera más tradicional.





A la vez, estamos leyendo Todos deberíamos ser feministas en clase y subrayando las ideas principales. Mi primera idea es hacer carteles con frases del libro e imágenes, quizá de micromachismos, que tomemos de internet, y con eso empapelar el instituto de cara al 25 de noviembre, día contra la violencia de género. NO sé si os he contado que soy este año la concejala representante de igualdad en el centro, es decir, que debería organizar actividades para mejorar la igualdad entre hombres y mujeres. Y esta va a ser la primera del curso. Pero con este mismo libro, o a raíz de él, me planteo hacer un vídeo en clase utilizando la técnica del stop motion. Sí, muy complicado, y puede salir un churro de dimensiones considerables.




Con segundo en Historia estamos con el Islam, tema que me sirve para reflexionar con ellos sobre las diferencias. He pensado que una compañera que tengo en otro curso musulmana les hable un poco de su religión para que se les caiga la máscara esa de ignorancia que tienen de que los musulmanes son todos malos y terroristas. En fin, estamos en ello.

En lengua, seguimos con palabras y relaciones entre ellas: sinónimos y antónimos y esas cosas. Además, hemos empezado con los tipos de textos, y aquí sí van a trabajar construyendo entre todos un texto narrativo, una historia, que después vamos a ilustrar e imprimir en color para que la tengan de recuerdo. A ver lo que sale...

También con estos estoy dándole al visual Thinking. En este caso estamos haciendo unas cartulinas con los tres primeros temas de lengua, también por parejas.





En cuarto de la ESO, mis alumnos de la tutoría del curso pasado, esos que parecía que habían madurado y que iban genial, pues va a ser que no. Empezamos a ir hacia abajo. No tienen ganas de hacer nada ni conmigo ni con ningún profesor. Estoy un poco cansada de ellos y el nivel de exigencia, con ser cuarto y un grupo normalizado, es mayor. Les dije que no había forma de llegar a nada si sacaban en algún trabajo o examen menos de un tres, porque eso implicaba un desconocimiento total de la materia (en mi departamento la norma es un cuatro, pero me parece excesiva). Pues bien, ya tengo una (una de siete) con la evaluación suspensa por esta causa y otros tres que de momento tienen la media suspensa, aunque hayan sacado más de un tres en todo lo que hemos hecho. Tener estos números en una clase de tan solo siete alumnos es un fracaso estrepitoso.




Les pedí un trabajo voluntario, que ni era trabajo ni nada. El que me recitara la Canción del pirata en clase tenía un punto más en la nota media del trimestre. Un punto más, que es mucho, y que algunos lo necesitan para aprobar. Pues solo dos hicieron el intento de estudiarlo y uno lo recitó entero.

Creo que eso es todo, de momento. Me encantará leer vuestros comentarios y sugerencias, porque aquí estamos, aprendiendo cada día.