Mostrando entradas con la etiqueta blogs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blogs. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de marzo de 2021

Algunos cambios por aquí

 Todos sabemos que esto de los blogs está de capa caída, y que los que permanecemos por aquí no lo hacemos más que porque nos gusta, pero también a una le gusta que le lean, y mis entradas de libros son lo menos leído del blog desde siempre. 

Leer es una de mis grandes pasiones, una de las que permanece en el tiempo desde que era muy pequeña, y voy a seguir con ella supongo que durante toda mi vida. Pero viendo el poco éxito que tengo, voy a empezar a dejar de hacer reseñas de cada libro, salvo de alguno que me guste especialmente, y empezaré a dedicarle solo alguna recopilatoria una vez al mes, o de vez en cuando. 

Creo que es lo mejor, ahora que no escribo a diario, y que parece que lo menos leído por aquí es el momento en el que me pongo a hablar de lecturas.

Tampoco intento, como he hecho durante años, escribir a diario. Y es así porque no tengo una rutina ahora mismo que incluya escribir por las mañanas, cuando me levanto, como hacía antes. Las mañanas con Jenny con más activas, y en mi trabajo este curso voy muy pronto al centro, con lo que todo se me complica para eso de publicar o escribir a diario.

Seguiré por aquí, no me planteo dejarlo, aunque me lea yo y dos más. Pero no es lo importante. A veces voy a mi blog solo para saber qué leí entonces, o cómo estaba, o qué pasaba por mi cabeza en aquella época, y eso es lo más interesante de escribir por estos lugares.

lunes, 25 de febrero de 2019

Book Tag Rebelde

A veces se me acaban las ideas y entonces siempre busco algún tag relacionado con libros para rellenar y encontrar ideas nuevas. A veces son interesantes y otras no tanto, pero siempre las respuestas dicen mucho de una misma. Este lo he visto, como muchos otros, en el canal de Dina.

1. Libro que has robado o que te has quedado por accidente.

Tengo algunos libros de institutos que me he quedado por accidente. Antes pasaba unos meses o un año en un centro, y a veces me llevaba a casa algún libro para leer y luego, cuando me daba cuenta de que lo tenía, hacía meses que no estaba en ese centro, o años, así que tengo alguno de esos, de biblioteca de instituto, con tejuelo y todo. Este es uno de ellos.



2. Libro que cambió tu forma de ver el mundo.

Supongo que hay muchos libros que me han marcado en determinados momentos. Eva Luna de Isabel Allende me abrió a una literatura, a un tipo de novelas, que hasta entonces no había conocido y que aún hoy me parece maravilloso. Instrumental, el libro de James Rhodes, más recientemente, me dolió tanto, lo pasé tan mal que supongo que cambió de alguna manera mi forma de ver el mundo. No sé, creo que son muchos. Si no es así, si un libro no te cambia en cierta forma, ¿entonces, qué?



3. Libro del que te has saltado párrafos enteros por aburrido.

De estos hay muchos, sobre todo cuando he tenido que leer algún libro por obligación, o que me parecía absolutamente terrible en los grupos de libro viajero. Recuerdo muchos en los que me he saltado párrafos y páginas. El último, Puerto escondido, que me pareció terriblemente aburrido y del que me fui saltando párrafos y páginas. Sin remordimientos. Aunque, desde luego, los he leído peores. Mucho peores.



4. Libro del colegio que nunca te leíste.

¿Del colegio? No, en aquella época me lo leía todo, tocase o no tocase. Y en el instituto, lo mismo. En la universidad sí busqué algún resumen de algún libro y no me lo leí. Pamela, de Samuel Richardson, es un ejemplo claro de ello. En ocasiones, para Literatura Inglesa, el grupo de amigas nos repartíamos las lecturas y luego las comentábamos entre todas. Ahí sí busqué atajos, especialmente en la literatura más alejada del mundo actual, que siempre me ha resultado más difícil de leer, por muy clásicos que se consideren a veces.



5. Libro que dejaste a medias

Hace años te habría contestado que ninguno, pero ahora mismo son muchos. Cuando un libro no me está gustando, abandono sin remordimientos. El último no lo recuerdo, aunque estoy intentándolo, porque procuro borrarlos de mi mente en cuanto eso sucede. Por poner un título, a principios del año pasado, y tras mucho intentarlo, dejé a medias Llega un hombre y dice, pero es que me había encantado otro libro de la misma autora y no entendía nada que este no me gustara.



6. Libro sobre el que mentiste porque no querías que la gente supiera de qué iba.

No me gusta contar los libros, pero no miento sobre ellos, al menos eso creo. A lo mejor alguna vez les he dicho a los alumnos lo típico de "al final mueren todos" o cuando alguno ha intentado destriparlo en clase, le he mandado callar bajo pena de muerte. Pero no suelo mentir acerca del contenido de un libro.

7. Libro que ha avivado tu vena rebelde.

Muchos libros remueven tu conciencia, pero no sé si a eso se refiere con "avivar mi vena rebelde". Si hablamos de rebeldía, creo que ha habido en los últimos años algunos libros que me han resultado esclarecedores en cuanto al feminismo, como Todos deberíamos ser feministas. Así que ese libro, por ejemplo, podría ser uno de los que ha intensificado mi vena rebelde.



8. Libro que leíste en vez de estudiar.

Puedo asegurar que muchos, muchos libros. Muchísimas veces, durante la época de instituto, me metía en la habitación a estudiar y terminaba leyendo un libro. Son incontables. Normalmente no me conformaba con leer por la noche, o los fines de semana, o los ratos libres, y también le restaba ratos al estudio.

9. Libro que compraste sabiendo que no te iba a gustar.

Ninguno para mí. Sí para regalar. Intento regalar cosas, y también libros, que me gusten a mí pero que sepa que van a gustar al regalado. A veces he comprado libros para regalar que yo nunca me compraría, simplemente porque sé que van a gustar.

10. Libro que se te rompió y te dio igual.

No se me suelen romper los libros, y no me da igual cuando lo hacen. Recuerdo un libro de cuentos clásicos que tenía de pequeña, y que aún tengo. Tenía unas ilustraciones que me encantaban. Mi hermano pequeño se dedicó a pintármelo e incluso rompió alguna hoja. El disgusto me dura hasta hoy.

 

Y eso es todo por hoy, lunes,  un día que acabamos de estrenar y en el que me está costando un montón terminar de desayunar y ponerme en marcha. Creo que no me ha salido muy "rebelde"...


viernes, 10 de agosto de 2018

En el principio

No recuerdo cuándo, porque soy muy mala para las fechas, pero en los inicios de internet (y me refiero a internet para todos, cuando ya podías conectarte desde casa o desde el trabajo) me entretenía con Fotolog. Ahora he oído que vuelve. No sé si tiene mucho sentido, porque la verdad es que era una red social muy parecida a Instagram, o al menos a Instagram al principio, cuando se compartían solo fotos y no textos enormes y vídeos y demás.



De aquella época seguía mucho a Miss Capricho, una chica que dibujaba casi a diario, que me encantaba y que trabajaba diseñando ropa y pijamas en alguna cadena de ropa interior tipo Women secret. Hace mucho tiempo que le he perdido la pista. También seguía a uno de los creadores de Fotolog, que ponía cada día una foto de todo lo que comía (qué moderno), aparte de fotos también de su familia. Es este.

También en los inicios me enganché a dos blogs muy diferentes. Y a otros muchos que han ido yendo y viniendo en mi vida.



Mis blogs de cabecera por entonces, y  durante mucho tiempo, fueron por un lado El blog de Anita y por otro Te quedas a cenar.

Gracias Te quedas a cenar, entré en el mundo de los blogs de cocina, y también me aficioné, años después, a hacer pan. He aprendido muchísimo de un montón de sitios, muchos de los cuales seguí durante años, algunos que desaparecieron, otros nuevos, y finalmente, alguna vez os lo he dicho, me quedo con varios, pero especialmente con mis dos blogs más recurrentes cuando quiero buscar una receta: Webos fritos y Velocidad cuchara.

Por otro lado, el blog de Anita era para mí un referente desde el principio, cuando escribía en inglés y enseñaba sus modelitos diarios. Y a través de él conocí a las Sisters, uno de mis blogs favoritos y que, desgraciadamente, también desapareció. También gracias a Anita conocí otros muchos blogs y otras muchas personas que la visitaban y comentaban.

Por eso ahora me ha dado mucha pena que Anita deje su blog. Pero esto es así, hay que cerrar etapas para continuar, y creo que el mundo de los blogs se ha quedado un poco atrás. No es que yo misma me proponga dejarlo, ni nada de eso, pero entiendo perfectamente su decisión.



Creo que me daría mucha más pena aún si no fuera a saber de Anita, si esto fuera de verdad un final, pero no lo es, porque Anita hace tiempo que se convirtió en mi amiga y sé que está ahí para lo que quiera, y ella me tiene aquí para lo que necesite. Por eso la nostalgia y las ganas de blog me las tendré que aguantar, y serán menores (aunque no inexistentes).

Creo que es un cambio de época. No solo por el blog de Anita, sino porque muchas personas están abandonando los blogs a favor de otras plataformas, especialmente instagram, por su inmediatez, y twitter, en el que ahora se pueden hacer hilos tan largos que dan ganas de decirle a la gente que mejor escriba en un blog o algo...



Todas las redes sociales tienen su época, y quizá esta ya no sea la de los blogs, aunque algunos nos empeñemos en continuar...

martes, 10 de julio de 2018

Un "book tag"

Ya sabéis que soy fan de los book tag, de esta serie de preguntas sobre libros y lecturas que de vez en cuando aparecen por ahí y que me sirven para pensar un poco en lo que he leído. Esta vez se lo vi a Dina y a Marialu y me he apuntado al carro. Así que allá voy.

1. Mejor libro que he leído en lo que va de 2018.

Me resulta difícil la elección, porque tengo varios que podría poner aquí. Creo que voy a elegir La historia del amor, que me gustó muchísimo, que me emocionó tanto que tuve que recomendárselo a todo el mundo.



2. Mejor secuela que he leído hasta ahora.

No he leído ninguna secuela. En realidad, solo he leído una saga, la de César Pérez Gellida, y no me ha terminado de convencer.

3. Novedad que tengo ganas de leer.

Son muchas, muchísimas, pero ahora mismo la que más me apetece (y que tuve ayer en la mano a punto de comprar pero me corté porque tengo mil libros sin leer) es Conversaciones entre amigos de Sally Rooney. Me apetece muchísimo y en realidad no sé por qué.



4. Mayor decepción en lo que va de año.

No sé si se puede llamar decepción, pero hay algunos libros que no me han gustado nada. Uno de ellos fue El chico de la estrellas. Y el otro, que venía con muy buenas críticas, es Nunca falta nadie, que me resultó farragoso y no me aportó nada.

5. Mayor sorpresa de este año.

No voy a repetir libro, así que diré que es Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado. No sabía lo que me iba a encontrar en este libro y me sorprendió gratamente.



6. Nuevo autor favorito.

No tengo nuevo autor favorito. He leído dos libros de Víctor del Árbol y me apetece leer más de él, aunque hay otros autores que también me apetecen, como Maggie O'Farrell, autora que he leído muy recientemente y con la que estoy deseando repetir.

7. Nuevo personaje favorito.

Me encanta el personaje principal de La historia del amor, un anciano que vive en la más absoluta soledad hasta el punto de hacer lo posible para que se fijen en él al menos una vez al día, para que sepan que está vivo.

8. Libro que más me ha hecho sufrir.

Las hijas de Antonio López. No sé si me ha hecho sufrir, pero ha sido un libro duro, duro y precioso.

9. Libro que más feliz me ha hecho.

Voy a decir Siega, pero no por el libro en sí, que me gustó pero no me hizo feliz, sino porque lo leí con mi hijo pequeño. Es decir, lo fuimos leyendo a ratos los dos a la vez, comentando y sin hacernos spoilers. Y nos gustó hacerlo así.



10. Adaptación cinematográfica favorita.

Mi película favorita en lo que va de año es Call me by your name, pero no había leído el libro y no me apetece mucho, así que diré que ha sido Con amor, Simon, adaptación de Yo, Simon, homo sapiens, libro juvenil que me gustó mucho.

11. Reseña favorita.

No sabría escoger una reseña favorita, ni mía ni de nadie. No se me ocurre nada para esta pregunta.


12. Libros que quiero leer.

Tengo, como siempre, muchos libros pendientes, pero así, para ahora mismo (aunque luego puede que vayan bajando puestos en la lista) pondré:

  • 4 3 2 1 de Paul Auster, que me lo ha prestado Anita y es un libro para este verano.
  • Valerosas 1, un regalo que me apetece un montón.
  • Denuncia inmediata, otro regalo que también quiero disfrutar este verano.
  • Lobas, aunque este es trampa porque ya lo tengo a medias.
Y tengo muchos más que probablemente pasarán por delante de estos, pero ahora mismo no sé cuáles serán mis próximas lecturas.

jueves, 14 de junio de 2018

Amigas

Cuando alguien cuenta que conoció a su pareja por internet, o que ha quedado con alguien que conoce a través de las redes sociales, aún algunos le miran raro, se escandalizan y piensan que el mundo se va a la mierda. Las redes sociales, internet, las relaciones que se establecen entre personas de distintos lugares... dan miedo a muchos. Pero, reconozcámoslo, si estás leyendo esto, es que el mundo virtual te interesa, quizá no esté tan lejos del real como se pueda pensar.



El caso es que yo he conocido a muchas personas a través de internet, personas con a las que cuento mis cosas, o con las que hablo de muchos temas a menudo. Y, ya lo he contado, conocí a unas chicas estupendas gracias a la red. De muy diversas formas. De alguna de ellas (sí, Anita, esa eres tú) era seguidora durante años, leía su blog y veía sus fotos casi a diario (sigo haciéndolo).

A otra de estas chicas la conocí hace años gracias al intercambio que realiza Itziar cada año, y desde entonces hemos compartido lecturas y algunas confidencias. 

A otras las fui conociendo a través de comentarios en blogs, no necesariamente el mío, pero también. Fuimos creando una red de amistad que un día se materializó en un encuentro para conocernos, en una quedada. Una quedada en la que solo conocía la cara de un par de ellas y en persona tan solo a una. Una quedada en la que nos falló el alojamiento en el último momento y tuvimos que dormir amontonadas y compartir un solo baño para todas. Una quedada en la que descubrimos que teníamos muchas, muchísimas cosas en común y que en persona éramos mejores aún de lo que parecía. Una quedada en la que nos hicimos amigas de forma irrevocable.



Desde entonces, y en persona, nos hemos visto algunas veces más. Todas juntas hemos celebrado nuestro cuarto encuentro hace unos días. Y nos hemos dispuesto a preparar el quinto. Y algunas se ven más a menudo (tienen la suerte de verse casi a diario), otras de vez en cuando, pero hablamos todas cada día y estamos ahí para lo que las demás necesiten, que es una de las cosas más importantes de una amistad.

El fin de semana pasado en Madrid nos vimos de nuevo y ha sido fantástico pasar unos días con ellas, compartir charlas y risas y volver a casa con ganas de más, renovada y con energía para rato. Ha sido un encuentro en el que quieres que se pare el tiempo, que sigamos así todas, de conversación hasta que nos callen, cosa bastante difícil.

Está claro que el negro es mi color y que no sé hacer fotos... jajaja
Ah, y siempre que quedamos, aprovechamos para hacer un intercambio con el motivo que sea. Esta vez fue, como siempre, muy divertido, y mi compañera ha sido Rachel, que ha acertado cien por cien con sus regalos. Una suerte tenerte. En realidad, es una suerte tenerlas a todas.

(En otro orden de cosas, hoy vuelvo a Madrid, aunque no a ver a mis chicas, sino a encontrarme con Velázquez y Goya en el Museo del Prado. Voy con mis alumnos a un viaje organizado por el departamento de Plástica y visitaremos el Prado y el Museo del Traje. Deseadme suerte, porque el madrugón ha sido considerable.)

miércoles, 13 de junio de 2018

Perdidas en un buen libro

Itziar organizó el intercambio que más me gusta de todos los intercambios: Perdidos en un buen libro. Además, algunas amigas participaban, lo cual le da un interés mayor por si te toca alguien conocido, y por ver lo que nos regalamos unas a otras.

Me tocó, por suerte, Ana, una chica estupenda que participa conmigo en un libro viajero, a la que conozco también porque es de la profesión, con la que hablo de vez en cuando y a la que me encantaría conocer en persona. Era bastante fácil regalarle un libro. Al menos eso me pareció. Luego una nunca sabe si acierta.

Y me decidí por lo siguiente:


Un libro y alguna cosilla para acompañar: unas cremas de manos, una libreta y unos chocolates con frutas.



Lo envolví con este papel tan chulo que tenía hace tiempo y que pensé que era el momento de usar. Y lo metí en una caja reciclada de un envío online.

Ella también me regaló un libro que no conocía de nada, pero que ella recomienda fervorosamente y que creo que me va a gustar. Ya os lo contaré.



Además, me mandó un té de tarta de manzana, que huele maravillosamente bien y que voy a utilizar para hacer algún postre. Y un colgante muy viajero. Todo ello en una caja de gatitos preciosa que creo que enseguida encontrará uso. Me gustó todo mucho.



Como siempre, ha sido un placer participar en este intercambio y tengo que darle las gracias a Itziar por organizarlo todo.


martes, 12 de junio de 2018

Una encuesta

Estoy notando que últimamente no hablo tanto de mi trabajo, ni de temas personales, y os estoy dando la lata más con mis lecturas y mis pelis y series. Esto es quizá por varios motivos, pero el principal, creo yo después de reflexionar un poco, se debe a las características de mis chicos: y por mis chicos hablo de mis alumnos y también de mis hijos.



Mis alumnos son, este año y el pasado, muy pocos, poquísimos. Cada uno de ellos daría para escribir un libro, os lo aseguro, pero al ser tan pocos, me resulta difícil hablar de sus cosas por el tema de la privacidad. Cuando tenía ciento y pico alumnos, os contaba cosas de uno de ellos, y sentía que no pasaba nada, porque cualquiera que lo viera no podía saber de quién estaba hablando (ni siquiera los compañeros de clase del alumno, en la mayoría de los casos, si pasaran por aquí de casualidad) o si era de este curso o del pasado, de una clase o de otra. Ahora me lo pienso más. Quizá la edad me ha vuelto más responsable. No, no creo que sea eso.

En cuanto a mis hijos, han dejado de ser niños pequeños. El mayor va camino de ser ya un adulto. Ha dejado atrás la adolescencia, ha madurado. Y me da cierto pudor hablar de él por aquí. Y con el pequeño creo que cada vez me pasa más lo mismo. Absorbe tanto de mi tiempo que luego, como le he dado tantas vueltas a las cosas con él, a veces ni siquiera necesito desahogarme por aquí. A veces, solo a veces.

El caso es que voy a hacer una encuesta. Sí, es el peor momento del mundo para hacer una encuesta, con el verano a la vuelta de la esquina, pero tengo ganas. Y, ¿qué queréis? Nunca he hecho una encuesta en el blog.

Quería preguntaros qué cosas os interesan para hablar de ellas. Pondré el formulario aquí y así el que quiera podrá decirme qué le gusta más y qué menos.



Y eso es todo por hoy, es decir, hoy no os cuento nada.

sábado, 3 de marzo de 2018

Nuevos cambios

La nueva plantilla del blog me estaba dando muchos problemas, y algunas ya me lo habíais dicho desde el principio. Pero decidí darle un tiempo para ver si me adaptaba. Y no lo he terminado de ver claro, así que he vuelto a cambiarla.


No sé, esto de las innovaciones no es lo mío. y además lo de la informática y las plantillas y demás, tampoco. Veo por ahí sitios que me encantan, pero supongo que habrán pagado por el diseño, y yo me niego a pagar por esta página, que no es para mí más que un entretenimiento.

Pues eso, que volvemos a una forma más convencional a ver si nos convence a todos. Y sigo probando. Me pone enferma ser tan inútil...

viernes, 2 de febrero de 2018

12 pequeños cambios: enero

La de hoy es una de esas entradas que me dan más vergüenza que otra cosa. Sí, vergüenza porque enseño un rincón de mi casa, y no precisamente uno bonito (que alguno hay, os lo aseguro). Enseño el rincón más desordenado y vergonzosillo de toda la vivienda. Y todo por el reto #12pequeñoscambios.



Mi reto este mes estaba en el baño. Estas eran mis estanterías. Que nadie se asuste. Usamos normalmente este baño tres personas a diario y ahora que mi madre lleva más de un mes en casa somos cuatro, y cuatro personas muy desordenadas (bueno, tres, mi madre no es nada desordenada), así que todo termina muchas veces allí donde cae. Luego no sabes dónde lo tienes, ni qué productos están acabados, o compras champú porque crees que no queda y tienes cinco botes sin empezar (real)...





Así que estas son fotos reales de una vida real y estas también son las fotos reales de cómo ha quedado.





Los cambios son pequeños, pero son cambios.

También he organizado algunos cajones, aprovechando la fiebre "minimalista" y tengo que meterme con mi librería pero me da una pereza máxima, y más estando por aquí mi madre, muy dada a dar instrucciones sobre cómo debes hacerlo todo. Con ella aquí hago menos, porque me pongo muy nerviosa cuando me dicen cómo tengo que hacer las cosas a cada paso. Pero volveré a ordenar mi estantería.

Otra de las cosas que estoy haciendo es gastar cosas a medias, especialmente en el baño. Ordenarlo todo me ha servido, como suele suceder, para ser consciente de esos productos que tienes sin terminar y que deberías haberlo hecho antes de empezar otro. Debo decir que a lo largo de este mes he acabado unos cuantos productos que estaban en las últimas, aparte de lo que tuve que tirar cuando recogí. El caso es que no he comprado ningún producto para el baño en todo el mes. Y parece que las estanterías siguen algo despejadas.

No, desde luego que no es un baño pinterest, y la estantería está reutilizada de cuando los niños eran pequeños y la usábamos para sus juguetes y pañales. Sí, estamos a la espera de reformar el baño, pero es lo que hay, al menos de momento.

martes, 9 de enero de 2018

El calendario de adviento kiwi

Anita tuvo, este verano, la feliz idea de que nuestro próximo intercambio fuera un calendario de adviento. Y nos apuntamos todas con los ojos cerrados.

La idea era regalarnos 24 cositas (insisto, cositas), una por cada día de adviento. Y hacer el unboxing cada día en vídeo para que lo vieran las demás, algo que es genial y que ha demostrado que tenemos en el grupo algunas youtubers totalmente desaprovechadas.

Pues bien, como siempre, se nos ha ido de las manos, a unas más que a otras, y finalmente han sido 24 regalos, multiplicados por ocho chicas, y ocho vídeos diarios, que al final han terminado siendo más.

El caso es que ha habido grandes aciertos en los regalos. Y no podría decir cuál es mi favorito. Pero sí os voy a enseñar los míos.

Neceser con todo eso. Caja de lata con galletas. Salsas picantes. Carcasa de gatito peludo.
Taza gatuna. Calcetines del amor. Camiseta muy apropiada. Libretas. Chocolate.
Planificador anual. Mochi y sopa de miso. Planificador de comidas. Velas y bomba de baño.
Regalices. Aperitivos. Libreta y tote del amor. Jabón y crema de manos. Tote que parece especial para mí.
Mascarillas. Almanaque. Adornos de Navidad que he usado para el árbol y las comidas de Navidad.




Un libro. Washis. Sellos y marcadores. Más consumibles.



¿Qué os parece la idea?



lunes, 8 de enero de 2018

18 para el 2018

El año pasado, como siempre, me hice mis propósitos de principio de año, pero no los puse por aquí, porque no me apetecía, y ahora, al terminar 2017, me apetecía tenerlos y ver qué pensaba que iba a ser mi año. Así que esta vez no quiero que me pueda la pereza y voy a hacer mis 18 propósitos para 2018.

Mentiría si dijera que no tengo propósitos para este año. Los tengo, muchos. Lo que pasa es que cuesta verbalizarlos, ponerlos en una lista, tenerlos claros. Enumerar los propósitos para el año es una forma de empezarlo con ilusión, al menos para mí. Hacer planes, decidir tus prioridades para los próximos meses, me parece un ejercicio interesante, incluso aunque luego no cumplas con ellos o la vida te lleve por otros caminos.

Esta caca-infografía me ha costado un montón de tiempo y ha quedado hecha una pena. 


1. Leer como el año pasado y, si se puede, más: el 2017 no ha sido un buen año en muchos aspectos pero sí lo ha sido en el terreno lector. He leído mucho, y he leído muy buenos libros. Para el 18 quiero leer tantos libros como este año, que me propuse leer 70 y he llegado a 100. De momento en goodreads mi propósito estará en los 80, que me parece una cifra más que buena.

2. Llevar una vida más sana: ya no hablo de adelgazar, que también, porque últimamente cada día estoy más redonda. Hablo de ser más consciente de lo que como yo y de lo que comen mis chicos. Cada vez lo somos más, pero nos queda un largo camino que recorrer a los cuatro.

3. Moverme más: no se trata de llevar una vida más sana en cuanto a alimentación, algo que ya he puesto arriba, sino incrementar mi actividad diaria, con pequeñas acciones como caminar más, no coger el ascensor, pasar menos tiempo sentada...

4. Cumplir mi sueño de viajar a Nueva York: en este propósito hago trampa, ya que tengo ya los billetes de avión para viajar en verano. Y espero que nada se tuerza para que podamos ir y cumplir ese sueño.

5. Hacer alguna pequeña escapada en familia. Sí. Más viajes. Esto está claro que lo haremos, pero será pequeña, porque la economía no da para más.

6. Salir de viaje con mis alumnos. Me encantaron las rutas del curso pasado, así que me encantaría organizar algo parecido para este. Ya tengo la mente trabajando en ello. Veremos.

7. Ahorrar. Vale, mirad que lo pongo después de hablar de viajes y más viajes, y especialmente el de Nueva York que me va a costar un riñón. Además, pocas veces hablo de dinero, porque me parece una ordinariez (jajaja). Pero sí, quiero gastar menos dinero en tontadas y ahorrar más ahora que a mi hijo le va quedando poco para irse a estudiar fuera, con lo que ello supone, y pienso seguir priorizando sus estudios, sus viajes y sus clases o campamentos por encima de lo que me apetezca, así que tengo (tenemos) que ponerme a ahorrar ya.

8. Mantener el orden en casa. Si yo ordenar, ordeno, pero luego me devuelven un montón de libros que había prestado y los meto por cualquier sitio, o traigo ropa nueva a casa y no sé dónde meterla. Es un propósito importante, que ser repite año tras año: ser más organizada.

9. Aprender. Y no me refiero a apuntarme a un curso de algo, aunque puede ser. Quiero decir aprender a relativizar las cosas, a decir que no cuando no me apetece algo, a no disgustarme por todo, a llevar mejor las cosas del día a día. Y también, por qué no, aprender a hacer cosas diferentes. No me explico pero yo me entiendo.

10. Mejorar en mi trabajo (por ejemplo, aprender a hacer infografías en condiciones). Y para ello no me propongo hacer más cursos que no suelen servir para nada, sino mejorar en el uso de algunos programas informáticos que me pueden ayudar, e intentar escuchar más qué necesitan mis alumnos. Creo que voy por el buen camino, pero necesito mejorar.

11. Mejorar mi inglés. No me queda otra. Mi hijo nos ha puesto a todos las pilas. Yo antes veía alguna cosa en versión original. Ahora nos lo pone todo en V.O. y además, muchas veces subtitulada en inglés. Y me viene muy bien, porque entender entiendo más o menos, pero hablar, ¡ay lo que me cuesta!

12. Beber más agua. Puede parecer una tontería de propósito pero es que apenas bebo agua en todo el día. Prácticamente nada. Y tengo que mejorar eso. Mucho.

13. Coser o tejer. Me apetece un montón, como siempre me pasa en invierno. Lo que pasa es que tengo que elegir: o leo o tejo. Tejer puedo hacerlo mientras veo la tele, así que si me dedico a los hilos veré más series o películas, si no, leeré más. Ser o no ser...

14. Aprender a hacer lettering. Un poco. Con un poco me conformo. Lo suficiente para que mi bullet quede más o menos bonito. Y como a mi peque le encanta y nos ha traído Papá Noel un par de libros para aprender, creo que lo tengo fácil.

15. Ir al cine al menos una vez al mes. A principios de año eso está cumplido de sobra, pero luego llega la sequía en mayo, junio, julio... y no hay forma de encontrar una peli que merezca la pena. Y no, no voy al cine a ver truños.

16. Ir más al teatro. Vamos poquísimo al teatro, con lo que me gusta. Primero, porque a León apenas llegan obras, y segundo porque estamos siempre ocupadísimos y no nos da el tiempo para nada. Eso tiene que cambiar.

17. Quejarme menos. Sí, tengo una tendencia a la queja considerable. Y otra al drama que a veces no me deja en paz, así que voy a intentar mantenerlas a raya.

18. Hacer algún álbum de fotos. Tengo un Proyect life a medias desde hace años, y además tengo un álbum precioso que me gustaría preparar, y quiero recuperar ratos con las tijeras y el pegamento y las fotos familiares. A ver...

Y eso es todo. Ya tengo 18 para el 2018.




martes, 2 de enero de 2018

En el 2018

Me gustaría que el próximo año cambiaran algunas cosas por aquí. No van a ser demasiadas, porque este blog es parte de cómo soy y no puedo cambiar eso. Pero igual que yo he ido cambiando, el blog debería hacerlo. Llevo tiempo queriendo cambiar el diseño y ha llegado el momento de hacerlo. Todavía está en pruebas, pero ya me diréis, porque yo me encuentro perdida, como cuando cambias la decoración y no reconoces tu casa.

Pero además, me gustaría llenar el año que empieza de muchas cosas.

Libros.




Está claro que la lectura es uno de los temas centrales del blog. Me encanta leer, compartir por aquí mis impresiones y aconsejar libros a los que pasáis por aquí. Pero es que además me encanta tener a mano una lista de los libros que leo, de los que quiero leer, de los que leí el año pasado o el anterior, y el blog me sirve mucho para ser más organizada en ese sentido.

Películas y series.

Está claro que en segundo lugar, por detrás de los libros, soy una apasionada de la ficción, tanto en televisión como en el cine. Me gustaría que en el año 2018 tenga algo más de tiempo para ver más películas y más series, porque este año ha sido algo flojo al respecto, aunque últimamente he recuperado terreno.

Recetas.




Las recetas, las pocas recetas que tiene el blog, siempre han sido muy bien recibidas, os gustan y a mí me gusta cocinar, pero me da pereza hacer fotos mientras lo hago (dejando aparte mi poca pericia en ese terreno), y eso hace que muchas veces no publique recetas que me encantaría compartir con vosotros.

Este año me propongo que eso cambie. Si una de mis pasiones es la cocina, quiero compartirla por aquí un poco más.

Cosas de casa.

Mis niños ya no son pequeños ni graciosos, pero siguen siendo mis niños y me gustará seguir compartiendo algunas de sus cosas por aquí. Además, una vez superada (eso espero) la adolescencia del mayor, se avecina la del pequeño. Y no sé lo que será de nosotros...

El trabajo.




Por supuesto, este blog nació para compartir anécdotas sobre mi trabajo, que es una de mis pasiones. Seguirá siendo así, porque me encanta hablar de alumnos y proyectos, de mis clases y las pequeñas cosas de mi día a día. Y así seguirá siendo.

Con estas manitas.




Tengo muchas, muchas ganas de hacer algunas cosas manuales. No grandes cosas, la verdad, pero sí pequeñas labores, especialmente hoy por hoy me apetece coser o tejer. Y me gustaría compartirlo por aquí, sea más o menos. No con ánimo de enseñar, porque soy simplemente aficionada a hacer cositas, sino de compartir. Tengo ahora un montón de ideas de labores que quiero hacer, pero tengo que tener tiempo y ganas. Ya os contaré.

Otras cosas.

Como viajes (al menos eso espero), reflexiones, tonterías de las mías o no sé qué se me puede ocurrir, lo que sea. Todo, ya sabéis, tiene cabida por aquí.

Estoy pensando que hablaba de dar un giro al blog, pero en realidad va a ser como siempre. Jajaja.


viernes, 8 de septiembre de 2017

Las personas y los libros viajeros

Los que pasáis habitualmente por aquí sabéis que me encanta el tema de participar en libros viajeros y que pertenezco a algunos grupos que nos entretenemos en eso, en leer un libro entre varias personas. Una especie de club de lectura pero por partes.



Hoy os quería comentar acerca de esto, y de la experiencia tan enriquecedora que está suponiendo este tema en mi vida.



El primer libro viajero en el que participé (nunca lo olvidaré, ni olvidaré ese primer libro maravilloso del que nos reímos tanto) me dio la clave. Era una grata experiencia y tenía que repetirla. Y creo que eso nos ha pasado a todas.



El segundo grupo que formamos para realizar un libro viajero ha resultado ser tan especial que ahora el libro es lo de menos. Hemos quedado varias veces y nos hemos hecho amigas de manera irrevocable.



Después organicé por mi cuenta y desde aquí un par de grupos más, dos grupos que se convirtieron enseguida en dos grupos de wasap. Tímidamente empezamos a hablar de lecturas, de nosotras mismas, y poco a poco nos hemos ido soltando y ya nos contamos cualquier cosa o compartimos un problema o una preocupación (o un tutorial de maquillaje) y siempre encontramos una ayuda o un consuelo.



Me encanta, porque las personas que hacen que esto funcione hacen que siga pensando que los seres humanos somos maravillosos, a pesar de que no lo parezca cuando uno entra en Facebook o en twitter y no ve más que insultos, malos modos y deseos de matar al otro.



Siempre lo digo: el blog, y las redes sociales en general, me han acercado a personas que de otro modo no conocería y entonces me estaría perdiendo algo fantástico.



No descarto organizar o participar en otro grupo. Sí, tanto me gusta la experiencia que no me importaría tener un quinto libro viajero en marcha. Jajaja. Puede parecer mucho, pero en realidad un libro tarda unos meses en pasar por todas, por rápidas que seamos, con lo que no es demasiado. Además, lo normal es que no me coincidan en casa dos libros viajeros a la vez, y siempre tenga tiempo para leer otras cosas.




miércoles, 19 de julio de 2017

Tag (muy tonto) sobre libros

Hace unos días vi a Dina en este vídeo hablar de este tag, y como estamos de vacaciones y tengo tiempo y ganas, me dispuse a copiárselo.

1. ¿Te mareas leyendo?

Supongo que se refiere a medios de transporte. Hasta hace un tiempo era incapaz de leer en movimiento, y me mareaba en coche incluso sin leer, pero ahora puedo ir leyendo en el coche, autobús, tren... sin problemas.




2. Autor con estilo especial para ti.

Depende de la época y del momento. Ahora mismo recuerdo a Henning Mankell, que me ha gustado mucho en una determinada época.

3. Harry Potter o Crepúsculo.

Claramente Harry Potter. Eso ni se pregunta.



4. ¿Sueles llevar mochila?

Sí, mochila o bolso grande, sobre todo al trabajo.

¿Qué hay en ella además de libros?

No suelo llevar libros en mi mochila, aunque nunca falta mi iPad que me sirve para todo, incluyendo la lectura. Además, siempre llevo un estuche con bolígrafos, tijeras, tizas... , la cartera, unas gafas de sol o de ver (depende de las que lleve puestas), las llaves de casa y del coche, papeles variados...

5. Con o sin ilustraciones.

Está claro que las ilustraciones son un valor añadido a un libro. Aunque si son malas o no me gusta el estilo puedo dejar de comprar el libro solo por eso.

6. Libro que te encantó y que cuando pasó el tiempo te diste cuenta de que no valía nada.

Creo que la saga Crepúsculo. Me la leí en unos pocos días y me encantó. Pero fue mi momento personal. Llevaba años con las oposiciones, los niños pequeños... leyendo muy poco, casi nada. Acababa de sacar mi plaza y ese libro supuso para mí la vuelta a la lectura, volver a engancharme a un libro. Así que no son buenos libros pero en realidad sí me sirvieron.



7. Alguna historia divertida sobre un libro de la infancia.

Sobre un libro en concreto no, sí sobre la lectura. Me encantaba leer desde muy pequeña y pronto leí todo lo que había por casa y todo lo que me regalaban. Así que siempre estaba buscando la forma de hacerme con libros nuevos. Mi padre viajaba mucho y siempre que se iba le metía en el bolsillo del traje o del abrigo un papel con varios títulos de libros apuntados para que me comprara. Lo cierto es que solía volver con alguno, que yo devoraba en unos días y la historia volvía a empezar.

8. Libro más fino de tu estantería.

Ahora mismo cualquier tomo de Paper girls. Son tan finos que saben a poco...

9. El más gordo.

Creo que el más gordo es uno de mis libros preferidos, titulado Blankets.

10. ¿Escribes?

Sí.

¿Te ves como escritor?

No.

11. Clásico favorito.

Siempre fue Madame Bovary y así lo digo cuando me preguntan, pero hace años que no lo releo y quizá ya no sea mi favorito.



12. ¿En el colegio se te daban bien la lengua, el arte y la literatura?

Sí, las tres cosas, y siempre me planteé que quizá me hubiera gustado estudiar algo más artístico.

13. Si alguien te regalase un libro que ya has leído y que has odiado, ¿qué harías?

Nunca se lo diría, y si tengo confianza quizá le diría que ya lo tengo por si se puede cambiar, pero nada más.

14. Saga similar a Harry Potter o Los juegos del hambre pero poco conocida.

Similar a Harry creo que no hay, o quizá sí, muchas imitaciones, pero ninguna que se compare.

15. Mal hábito a la hora de leer (esto era grabar vídeos pero como no lo hago, lo cambio)

He tenido mucha costumbre de leer con poca luz. Con las persianas medio bajadas, con luz tenue... Y supongo que eso es un mal hábito, porque mi madre aún me riñe por eso.

16. Palabra preferida.

No se me ocurre una palabra preferida. Quizá sea esta:



17. ¿Te consideras nerd?

No, para nada. Soy una persona muy normal.


18. ¿Vampiros o hadas?.

Vampiros, supongo.

¿Fantasmas u hombres lobo?

hombres lobo...

¿Zombies o vampiros?

Vampiros, creo.

19. Triángulo amoroso o amor prohibido.

Mucho mejor un amor prohibido. Estoy un poco cansada de triángulos, supongo.

20. Romántico o acción con algo de romanticismo.

No soy muy de romántico así sin más, así que mejor acción co algo de romanticismo, o sin ello.

Como os he dicho en el título, un tag muy tonto y que tampoco es muy interesante, pero es lo que tocaba para hoy.