El año pasado, como siempre, me hice mis propósitos de principio de año, pero no los puse por aquí, porque no me apetecía, y ahora, al terminar 2017, me apetecía tenerlos y ver qué pensaba que iba a ser mi año. Así que esta vez no quiero que me pueda la pereza y voy a hacer mis 18 propósitos para 2018.
Mentiría si dijera que no tengo propósitos para este año. Los tengo, muchos. Lo que pasa es que cuesta verbalizarlos, ponerlos en una lista, tenerlos claros. Enumerar los propósitos para el año es una forma de empezarlo con ilusión, al menos para mí. Hacer planes, decidir tus prioridades para los próximos meses, me parece un ejercicio interesante, incluso aunque luego no cumplas con ellos o la vida te lleve por otros caminos.
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| Esta caca-infografía me ha costado un montón de tiempo y ha quedado hecha una pena. |
1. Leer como el año pasado y, si se puede, más: el 2017 no ha sido un buen año en muchos aspectos pero sí lo ha sido en el terreno lector. He leído mucho, y he leído muy buenos libros. Para el 18 quiero leer tantos libros como este año, que me propuse leer 70 y he llegado a 100. De momento en goodreads mi propósito estará en los 80, que me parece una cifra más que buena.
2. Llevar una vida más sana: ya no hablo de adelgazar, que también, porque últimamente cada día estoy más redonda. Hablo de ser más consciente de lo que como yo y de lo que comen mis chicos. Cada vez lo somos más, pero nos queda un largo camino que recorrer a los cuatro.
3. Moverme más: no se trata de llevar una vida más sana en cuanto a alimentación, algo que ya he puesto arriba, sino incrementar mi actividad diaria, con pequeñas acciones como caminar más, no coger el ascensor, pasar menos tiempo sentada...
4. Cumplir mi sueño de viajar a Nueva York: en este propósito hago trampa, ya que tengo ya los billetes de avión para viajar en verano. Y espero que nada se tuerza para que podamos ir y cumplir ese sueño.
5. Hacer alguna pequeña escapada en familia. Sí. Más viajes. Esto está claro que lo haremos, pero será pequeña, porque la economía no da para más.
6. Salir de viaje con mis alumnos. Me encantaron las rutas del curso pasado, así que me encantaría organizar algo parecido para este. Ya tengo la mente trabajando en ello. Veremos.
7. Ahorrar. Vale, mirad que lo pongo después de hablar de viajes y más viajes, y especialmente el de Nueva York que me va a costar un riñón. Además, pocas veces hablo de dinero, porque me parece una ordinariez (jajaja). Pero sí, quiero gastar menos dinero en tontadas y ahorrar más ahora que a mi hijo le va quedando poco para irse a estudiar fuera, con lo que ello supone, y pienso seguir priorizando sus estudios, sus viajes y sus clases o campamentos por encima de lo que me apetezca, así que tengo (tenemos) que ponerme a ahorrar ya.
8. Mantener el orden en casa. Si yo ordenar, ordeno, pero luego me devuelven un montón de libros que había prestado y los meto por cualquier sitio, o traigo ropa nueva a casa y no sé dónde meterla. Es un propósito importante, que ser repite año tras año: ser más organizada.
9. Aprender. Y no me refiero a apuntarme a un curso de algo, aunque puede ser. Quiero decir aprender a relativizar las cosas, a decir que no cuando no me apetece algo, a no disgustarme por todo, a llevar mejor las cosas del día a día. Y también, por qué no, aprender a hacer cosas diferentes. No me explico pero yo me entiendo.
10. Mejorar en mi trabajo (por ejemplo, aprender a hacer infografías en condiciones). Y para ello no me propongo hacer más cursos que no suelen servir para nada, sino mejorar en el uso de algunos programas informáticos que me pueden ayudar, e intentar escuchar más qué necesitan mis alumnos. Creo que voy por el buen camino, pero necesito mejorar.
11. Mejorar mi inglés. No me queda otra. Mi hijo nos ha puesto a todos las pilas. Yo antes veía alguna cosa en versión original. Ahora nos lo pone todo en V.O. y además, muchas veces subtitulada en inglés. Y me viene muy bien, porque entender entiendo más o menos, pero hablar, ¡ay lo que me cuesta!
12. Beber más agua. Puede parecer una tontería de propósito pero es que apenas bebo agua en todo el día. Prácticamente nada. Y tengo que mejorar eso. Mucho.
13. Coser o tejer. Me apetece un montón, como siempre me pasa en invierno. Lo que pasa es que tengo que elegir: o leo o tejo. Tejer puedo hacerlo mientras veo la tele, así que si me dedico a los hilos veré más series o películas, si no, leeré más. Ser o no ser...
14. Aprender a hacer lettering. Un poco. Con un poco me conformo. Lo suficiente para que mi bullet quede más o menos bonito. Y como a mi peque le encanta y nos ha traído Papá Noel un par de libros para aprender, creo que lo tengo fácil.
15. Ir al cine al menos una vez al mes. A principios de año eso está cumplido de sobra, pero luego llega la sequía en mayo, junio, julio... y no hay forma de encontrar una peli que merezca la pena. Y no, no voy al cine a ver truños.
16. Ir más al teatro. Vamos poquísimo al teatro, con lo que me gusta. Primero, porque a León apenas llegan obras, y segundo porque estamos siempre ocupadísimos y no nos da el tiempo para nada. Eso tiene que cambiar.
17. Quejarme menos. Sí, tengo una tendencia a la queja considerable. Y otra al drama que a veces no me deja en paz, así que voy a intentar mantenerlas a raya.
18. Hacer algún álbum de fotos. Tengo un Proyect life a medias desde hace años, y además tengo un álbum precioso que me gustaría preparar, y quiero recuperar ratos con las tijeras y el pegamento y las fotos familiares. A ver...
Y eso es todo. Ya tengo 18 para el 2018.