No, esto no se va a convertir en una sección fija, pero tenía que contar por aquí cómo me ha ido este mes con el Whole30.
Por si alguien no sabe de lo que hablo, mirad estas dos entradas.
Mi experiencia con el Whole30.
Whole30 (2)
Como tengo que ser sincera, os diré que, casi recién empezado el mes, me lo salté con todo el equipo. Eran las fiestas de mi pueblo, todo lo que había preparado mi padre no podía comerlo, ya había ido el fin de semana anterior armada de tupers, este no me dio tiempo y tenía hambre, así que comí de todo, de todo lo que no tenía que comer.
Y luego he seguido como si nada hubiera pasado.
Por lo tanto, en realidad llevo tan solo veinte días seguidos esta vez, porque en todo lo que he leído sobre esta forma de comer insisten en que si te lo saltas, tienes que volver a empezar.
Aún así, en estos veinte días, después de haberlo hecho ya un mes antes, he seguido notando ciertas cosas:
- que las comidas me sientan muy bien. (por si no lo sabéis, tengo ciertos problemas de estómago)
- que estoy mejor cuando ceno, aunque no tenga hambre, que si me salto alguna comida.
- que si abuso de los frutos secos, aunque me sientan estupendamente, me siento más pesada y más llena todo el día (vamos, lo lógico, pero a veces no sé qué comer a media mañana y como frutos secos, y aunque sean poco, luego no tengo hambre a la hora de comer)
- que me resulta muy fácil hacer esta "dieta" siempre que el fin de semana organice un poco las comidas y me dedique a preparar verduras asadas, pisto, champiñones y ese tipo de comidas de acompañamiento.
- que resulta mucho más difícil si sales a comer fuera, pero mucho, mucho.
Después de estos días, puedo deciros que he seguido bajando peso, aunque no tanto como el mes pasado, pero eso ya lo esperaba.
En este mes (o veinte días, depende de cómo lo mires) he bajado 2 kilos, que es poco, pero he seguido bajando, así que solo me quedan 3 o como mucho 4 para mi objetivo final.
A partir de ahora...
Pues os diré que mañana es mi cumpleaños, y que una solo cumple 43 una vez en la vida, así que me voy a olvidar de todo y voy a salir a comer o cenar por ahí.
Y luego quiero que haya algunas cosas permanentes en mi vida:
- la leche no va a volver a mis desayunos, y tampoco el pan, al menos de momento, que quiero seguir bajando peso. Lo del pan es lo que más siento, la verdad.
- tampoco tengo ninguna necesidad de azúcar ni alimentos azucarados. El cuerpo no me lo pide y no se lo voy a dar.
- quiero probar a tomar algo de queso de vez en cuando, e ir viendo cómo me sienta y si afecta a mi peso o no.
- las legumbres, de momento, y además con el buen tiempo, como pocos garbanzos o lentejas, así que no los echo de menos. Pero tampoco es algo que quiera eliminar de mi dieta. Lo iré viendo poco a poco.
Por lo que el mes de junio quiero seguir más o menos como hasta ahora, porque me siento bien, no me siento a dieta, salvo cuando veo pan, que no puedo evitarlo, porque me pierde. Me gusta cómo me sienta y lo fácil que me resulta comer de esta forma. Nada de estar débil o de mala leche, nada de morirme de hambre antes de comer, nada de privarme de cosas que me gustan (excepto el pan, repito, que lo echo mucho de menos).