jueves, 21 de marzo de 2019

Zapatillas bordadas

No sé si lo sabéis, pero me encanta entrar en Pinterest y perderme viendo cosas bonitas.

Cada temporada, me da por una cosa diferente o, mejor dicho, por varias.

Esta vez me ha dado por mirar zapatillas bordadas. Me encantan.



Creo que es un DIY bastante sencillo, al menos en algunos casos, y que el resultado es muy apetecible.



Habría que tener cuidado, porque el resultado puede ser muy chulo o puede pasar directamente a ser demasiado hortera (¿Aún se usa la palabra "hortera"? Creo que hace años que no la oigo...).



El caso es que, como me suele pasar, luego no pongo en práctica todo lo que pasa por mi cabeza, pero en estos momentos me encantaría comprarme unas zapatillas blancas de este tipo y hacerle un pequeño bordado lateral.

¿Os gustan u os horripilan?

miércoles, 20 de marzo de 2019

The marvelous Mrs. Maisel

He perdido la cuenta de las veces que me habéis recomendado esta serie. Las dos ultimas personas, Bienve y Sara M. Y siempre me había dado pereza porque vi el primer capítulo, o la mitad del primer capítulo, y no me había llamado la atención. Sin embargo, decidí darle otra oportunidad y me ha encantado.



La serie sigue la vida de una mujer durante los años cincuenta. Se trata de una chica muy joven, inteligente, atractiva, casada y con dos hijos, que lleva una vida muy acomodada y sin aparentes preocupaciones en Nueva York hasta que un acontecimiento trastoca todo lo que tenía planeado para el resto de sus días. Pero ese vuelco en su vida le lleva a subirse a un escenario para hacer humor, algo que muy pocas mujeres hacían en la época (y, si te descuidas, en la actualidad tampoco).

Midge Maisel entra de lleno en un mundo que desconoce, y que es un mundo masculino, vetado para las mujeres.



Aparecen numerosos estereotipos de la época pero también de la nuestra. El papel del padre y de la madre ante los hijos, la discriminación de las mujeres en cuanto al trabajo, el trato que se le da a una mujer por el mero hecho de estar separada,...

Creo que es una serie que sabe reírse de sí misma, que es muy positiva, y que también tiene una estética muy alegre, con un vestuario que me encanta, una música y unas escenas coreografiadas muy divertidas y adecuadas, unos diálogos inteligentes...



El éxito creo que no se debe solo a la protagonista, que es estupenda, sino también a todo el elenco de secundarios, que tienen unos papeles geniales (me encanta el padre) y que por sí mismos podrían dar para una serie o una película todos y cada uno de ellos.

Detrás de este producto está la creadora de Las chicas Gilmore, Sherman-Palladino, una productora y directora que siempre ha dado voz a las mujeres y a sus realidades.

Muy recomendable.


martes, 19 de marzo de 2019

De evaluaciones

Hoy y mañana tenemos en mi centro las sesiones de evaluación de este segundo trimestre.



Ya os comenté que este año se adelantaban las evaluaciones, debido a que el segundo trimestre en sí es demasiado largo, y quedaba totalmente descompensado con el tercero. A mis hijos les dieron las notas el viernes (todo bien) y nosotros las entregamos este viernes próximo. Así que tenemos estos dos días las evaluaciones de los alumnos.

Me resultan, tal y como están planteadas, unas reuniones totalmente inútiles. Nunca hay un debate productivo sobre lo que podemos hacer con un alumno que se ha despistado o que no trabaja, y pocas veces, muy pocas, se proponen soluciones a algún problema. Normalmente son una especie de terapia colectiva, comprobar que tus notas son muy malas pero también lo son las de los demás, que no suspende contigo solo, y quedarte de esta forma tan a gusto.

Por ejemplo, en este curso los terceros de la ESO no están siendo nada indisciplinados, apenas hay amonestaciones por escrito de sus profesores, lo cual es extraño (tercero suele ser un curso con conflictos), pero sus resultados son malos desde que comenzó el curso y, por lo que he oído, peores ahora. Lo achacamos todo a la adolescencia, y puede que sea una de las causas. Pero nadie se ha planteado poner algún tipo de solución para unos alumnos que en cursos anteriores sacaban buenas calificaciones y este año están fallando en masa. Algo habrá, pero es como si no fuera asunto nuestro.

Siento ser tan crítica, pero no creo que solucionemos ningún problema en las evaluaciones con hablar de cómo se porta conmigo, contar una anécdota de lo que me pasó con un alumno, decir frases hechas del tipo:

- que trabaje más.
- tiene que ponerse las pilas.
- no hace nada.
- no hace los deberes.
- no entrega los trabajos.
...

Todo esto no son soluciones. Nunca nos planteamos por qué y cuál es nuestra parte en todo lo que sucede. Partimos de la base de que nosotros lo estamos haciendo todo perfecto y los alumnos son los que fallan.

Nada de lo que se habla en las evaluaciones me parece interesante, y lo cierto es que deberían ser las reuniones más importantes que hay a lo largo del curso, cuando los profesores que imparten clase a un alumno, todos ellos, lo nombran y se ponen a hablar de él, de sus resultados, su trayectoria... Pero no es así en absoluto.

En fin, si alguien está interesado en el tema, Toni Solano, que es muy sabio, ya nos habló hace un tiempo de la evaluación: esa gran desconocida.



lunes, 18 de marzo de 2019

El nombre del viento, de Patrick Rothfuss

Conocía hace muchos años la existencia de este libro, pero siempre pensé que no era para mí.



Título: El nombre del viento
Autor: Patrick Rothfuss
Editorial: Debolsillo

Sin embargo, hace poco, un alumno que me lo había recomendado hace tanto como ocho años, me escribió, estuvimos hablando un rato y, entre otras cosas, me acordé de su pasión por este libro y su autor. Entonces, me entró el gusanillo y me dispuse a leerlo.

Estaba predispuesta en contra, porque no soy muy del género de fantasía épica, pero siempre hay excepciones. Me alucinaron los libros de la saga de Canción de hielo y fuego, que son de este tipo, y también en su momento El señor de los anillos y El hobbit. Pero no me esperaba nada parecido.

Y no lo es.

El nombre del viento tiene un estilo muy personal que te atrapa desde la primera página. Podría leer cualquier cosa que estuviera escrita así, porque me ha encantado su tono, su forma de contarlo, las técnicas que utiliza, tan de cuento, de leyenda, de literatura oral: un personaje que le cuenta su vida a otro por determinados motivos para que la escriba y de fe de lo que sucedió, y a la vez hay una trama actual que se entremezcla con la historia que se cuenta.

El caso es que me ha gustado mucho, me ha entusiasmado, y me lo he leído en relativamente poco tiempo teniendo en cuenta que es un libro bastante voluminoso. Y ya he empezado la segunda parte. Lo he hecho consciente de que hace años que los seguidores de esta saga están esperando la tercera parte, que no hace más que retrasarse, pero quiero seguir leyendo las aventuras de Kvothe.

“Me llamo Kvothe, que se pronuncia «cuouz».
Los nombres son importantes porque dicen mucho sobre la persona.
He tenido más nombres de los que nadie merece.

Los Adem me llaman Maedre. Que, según como se pronuncie,
puede significar la Llama, el Trueno o el Árbol Partido

Mi primer mentor me llamaba E’lir porque yo era listo y lo sabía.
Mi primera amante me llamaba Dulator porque le gustaba cómo sonaba. 

Me han llamado Kvothe el Sin Sangre, Kvothe el Arcano y Kvothe el Asesino de Reyes. 

Todos esos nombres me los he ganado.
Los he comprado y he pagado por ellos.

Pero crecí siendo Kvothe. Una vez mi padre me dijo que significaba «saber».

He robado princesas a reyes agónicos.
Incendié la ciudad de Trebon.
He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo.
Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar.
He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día.
He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.

Quizá hayas oído hablar de mí.”