miércoles, 11 de septiembre de 2019

Mi chico empieza las clases

Ayer fue el primer día de universidad para mi hijo mayor. Y el domingo, cuando se marchaba, estaba muy nervioso, más incluso que su madre.




Ayer cuando salió de clase me estuvo mandando audios. Estaba ilusionado con casi todos sus profesores, y las clases, y con todo. El único problema que veía era que aún no había hablado con ninguno de sus compañeros. Ya le dije que eso se solucionaría en breve y que nunca le había costado llevarse bien con gente de todo tipo, que ha estado fuera de España dos veranos y no ha tenido problemas y no va a tenerlos ahora. Pero no estaba muy convencido.




Estoy segura de que le va a ir bien. De eso no tengo ninguna duda. Solo espero que la universidad no le decepcione, que sea lo que él esperaba, o mejor, que no vuelva pensando que le han estafado y que eso no es lo que esperaba.

También espero que se tranquilice en los próximos días. Ha estado muy nervioso todo el verano. Supongo que los cambios que ha habido en casa a cada uno nos afectan de una forma y a él le han producido una inestabilidad que le ha tenido bastante nervioso.


martes, 10 de septiembre de 2019

La señal, de Maxime Chattan

Tengo pendientes algunas reseñas del mes pasado, al menos una, que yo recuerde, pero me apetecía hoy escribir sobre este libro, que ha estado en mi cabeza y en mi mesilla las últimas dos semanas.



Título: La señal
Autor: Maxime Chattam
Editorial: Alfaguara

La protagonista de esta historia es la familia Spencer, formada por la madre, Olivia, el padre, Tom, dos hijos casi adolescentes, uno de ellos adoptado, y una niña más pequeña que es apenas un bebé. Los Spencer se mudan a un pueblo de Nueva Inglaterra y en su casa y a su alrededor empiezan a suceder cosas extrañas.

Bien mirado, parece el argumento de cientos de películas de terror, y en muchos momentos lo es. Tiene cientos de referencias al cine y a la literatura de terror, especialmente (o quizá es que yo lo veo porque lo conozco más) a Stephen King y a muchas de sus historias (con It a la cabeza).

Me ha gustado mucho y me ha mantenido en vilo durante unos cuantos días.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Septiembre: los exámenes

Hace años que os cuento por aquí lo triste que son los resultados de los exámenes de septiembre y las pocas ocasiones en que sirven para algo.

Este año no ha sido una excepción.



Tenía cinco alumnos para septiembre. En realidad eran cuatro míos, dos de segundo y dos de tercero. Y además un alumno que lleva una larga temporada enfermo y este año ha tenido una profesora en casa porque no podía venir al instituto. Este alumno había pasado a cuarto con todas las materias de tercero pendientes y su meta para el curso era aprobar al menos las de tercero. Como la profesora que tenía que encargarse de llevarle el seguimiento era... sin palabras, pues me he encargado yo todo el curso de las dos materias que trabajamos el curso anterior: Lengua y Geografía. La Geografía la aprobó a lo largo del curso, pero no la Lengua. Bueno, este ha sido mi único aprobado de septiembre. Y no llegaba al cinco.



Los dos alumnos de segundo no vinieron a ningún examen ni han venido a por las notas. Vendrán el lunes próximos con cara de ya estamos aquí otra vez y con pocas ganas de hacer nada.

Los dos alumnos de tercero sí se presentaron, pero uno de ellos hizo muy poco: un tres siendo generosa, y el otro... el otro ahora os cuento.

Vino al examen el martes, escribió una línea, lo dio varias vueltas y me lo entregó. Cinco minutos o algo así nos vimos. Al día siguiente estoy en un despacho preparando papeleos y me llama mi jefa de estudios diciendo que el alumno está preguntando por mí, que dice que se le olvidó ayer venir al examen y que si se lo puedo hacer, aunque sea fuera de plazo. No pude por menos que reírme e ir a verle, con el examen en la mano, para que viera que ya lo había hecho. No se acordaba. Ese, ese es el nivel.



En unos días os cuento ya de mis nuevos alumnos para el curso que está a punto de comenzar, de novedades, de ganas de trabajar, de inicios de curso...


miércoles, 4 de septiembre de 2019

Preparando el nuevo curso

Una de las primeras cosas que hago para empezar septiembre es comprarme una nueva agenda.

Los últimos años, con el método bullet journal, no he comprado agenda en sí, sino un cuaderno bonito y con el interior punteado. El curso pasado fue uno de Charuca y me encantó, por el tamaño, por la calidad del papel y de las pastas, porque estaba como nuevo a final del curso. Así que tenía poco que pensar, tan solo elegir tamaño y color.

El del año pasado fue este.



El de este año es este.



Poco cambio, sí, pero es que me ha salido tan bueno el año pasado, que quería repetir.

Durante esta semana estamos cerrando el curso, con exámenes y evaluaciones, y la próxima la dedicaremos a preparar ya el curso que vamos a empezar, por lo que estamos trabajando, pero aún sin niños y sin agobios, que ya vendrán más adelante.

En cuanto a mi casa y los míos, en unos días me llevo a mi hijo mayor a su nuevo destino, y sé que voy a pasarlo mal al principio y voy a echarle de menos infinito.

El pequeño está pidiendo volver a las rutinas a voz en grito, lo que pasa es que él aún no lo sabe. Está muy tonto del verano y no sé cómo voy a hacer para reconducirle. La separación también le ha afectado en ese aspecto, supongo, o el inicio de la adolescencia, o todo junto.