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Berlín V. Una visita al horror

Después de aquella noche casi en blanco del primer día, nos levantamos (algunos no se acostaron), nos fuimos al metro, y nos dirigimos hacia las afueras para visitar el campo de concentración de Sachsenhausen. Era visita obligada para todos y así debía ser. Hay cosas que deben conocerse para evitar que vuelvan a suceder.









Un lugar aterrador, del que os ahorro las fotos más impactantes. Dejó huella en muchos de nosotros. Salimos con mal cuerpo y la sensación de que el ser humano es capaz de hacer cosas terribles.

Pasamos allí la mañana, porque está bastante alejado y entre ida y vuelta se te va una hora y media o más. Después fuimos a la puerta de Brandemburgo a hacernos foto de grupo, y dejamos a los chicos que comieran por allí donde les apeteciera, hasta las cinco en que teníamos hora para visitar el parlamento.

Por ahí estoy yo, y no sé a quién le dejé la cámara, pero no nos podía haber sacado más lejos...


Los profes, en ese momento, tendríamos que haber estado descansando un poco, pero no, no fue así.

El soviético se empeñó en buscar un restaurante italiano que visitaba cuando vivía en Berlín, pero del que no recordaba muy bien la ubicación. Hicimos una hora de marcha a todo trapo tras él con la lengua fuera, diciendo:

- Bueno, si total... para comer... cualquiera vale...

- Si éste mismo tiene buena pinta...

Pero hasta que no lo encontramos no paramos. La cuatro. Nos sirvieron enseguida pero casi con la comida en la boca salimos  reunirnos con los chicos.

Tras pasar unas medidas de seguridad impresionantes, entramos en los ascensores para subir a la cúpula diseñada por Norman Foster.




A todos nos pareció un lugar fantástico para ver la ciudad, para sacar fotos, para pasar el rato...







Nos riñeron a los chicos varias veces por sentarse en el suelo, supongo que les parecería una falta de respeto, pero se portaron bien en general.

Después de aquello dimos una vuelta por el centro para ver algunos edificios emblemáticos, y regresamos al albergue, derrotados, cansadísimos y con ganas de cenar y acostarnos.

Peeeeero....

Continuará...


Comentarios

  1. Yo estuve en Semana Santa en Berlín, y me parece que vimos las mismas cosas... Claro que yo vi el campo de concentración con nieve, y creo que aún impacta más.

    Me tuve que detener en varias ocasiones para llorar y seguir adelante, sino no hubiese podido seguir. Es impresionante.

    La cúpula la vimos casi de noche, así que supongo que será más bonito de día.

    Un beso profe

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    1. Yo me pasé la mañana llorando y con un terrible nudo en el estómago. Y no fui la única. Algunos no pudieron terminar de verlo.

      Besos.

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  2. De acuerdo con que hay cosas que no se pueden dejar de ver, y un campo de concentración es una de ellas. Aunque bueno, no todos ven lo mismo. Me contaron de una profesora de la carrera que, mientrs visitaban el campo de Buchenwald, se quedó fija en el roble debajo del que se supone que Goethe escribión "La noche de Walpurgis" de Fausto, o en su tocón, no sé si está ya siquiera. El caso es que en medio de todo ese horror la pobre no podía más que pensar en Goethe y en lo maravillos oque era aquel lugar. CAda uno... jaja

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    1. Ya sabes que ante una misma cosa, cada uno ve cosas diferente. Algunos se sobrecogieron con la exposición de recuerdos de los prisioneros, otros con los barracones. A mí me heló la sangre la sala de disecciones y el foso donde los fusilaban en masa. Y las alambradas...

      Besos.

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  3. Día agotador tanto en lo emocional como en lo físico. Me ha encantao la foto de las chicas reventadísimas en el parlamento. Me ha recordado a mis viajes del insti y me he sentido mayor....
    El continuará promete. No tardes en desvelar el final!!!!!

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    1. Tengo fotos de todos dormidos, tirados en cualquier esquina. Incluida yo misma.

      Besos.

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  4. Ni siquiera sé si yo sería capaz de visitar eso, es en la distancia y ya me pone los pelos de punta (que soy demasiado sensible, lo sé :S). Yo creo que el ser humano es capaz de las cosas más increíbles... y por tanto también de las más atroces.
    Impacientes por leer el resto, jeje
    Bsitoss

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    1. Gracias guapa. Fue una experiencia impactante, de verdad.

      Besos.

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  5. Chica, vuestro viaje es como una telenovela, engancha!
    Pues la verdad es que me parece muy buena idea que visitáseis un campo de concentración, por que preservar la memoria história, sea la sea, es cultura y explica muchos de las diferencias políticas que existen actualmente (aunque este no sea el caso). Buena lección para los chicos!

    http://www.humordemoda.blogspot.com

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    1. Visita cultural no es ver museos, al menos no solamente. Creo que fue una de las cosas que siempre van a recordar de este viaje.

      Besos.

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  6. Jo, que impresión. Yo siempre he dicho que sería obligatorio, por muy mal que lo pasemos, visitar uno.
    Amigos que han vivido en Alemania, dicen que los que están fuera de Alemania, son incluso peor, así que imaginaros Auswitch....

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    1. Este campo no está precisamente muy bien conservado, pero creo que fue suficiente para hacernos una idea.

      Besos.

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  7. La verdad es que debe ser impresionante lo de esos sitios!!!
    Por cierto, muy buena tu crónica de la ruta
    bsss
    cosicasdenuestravida

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