martes, 2 de mayo de 2017

No puedo rendirme pero...

... cada día que pasa tengo más ganas. Y no me rindo porque necesito que mis alumnos aprueben, si no, creo que sería la primera o tal vez segunda vez en mi vida que le retiro la palabra a alguien, pero tengo unas ganas locas de hacerlo.



Tengo un compañero con el que resulta difícil convivir, y eso que los adultos, los compañeros, los profesores, pasamos en realidad poco tiempo juntos, afortunadamente, en este caso. Compadezco muchísimo a los alumnos que pasan con él tantas horas. Y especialmente a los míos, pobres, que tienen la friolera de ocho horas a la semana con el mismo individuo. Vale que también tienen ocho horas conmigo, pero estas las disfrutamos, en su mayoría, y las otras las sufren.

Como no sabe tratar con personas, los alumnos se portan muy mal con él. Todos, sin excepción. Y los míos, que son conflictivos ya de por sí, se comportan especialmente mal. Y él, sin ningún tipo de habilidades sociales, ha encontrado la única forma de "vengarse" de los alumnos. Y es suspendiéndoles a todos. Ah, y poniéndoles partes disciplinarios para que les expulsen, a una media de dos diarios, más o menos.



¿Creéis que ha suspendido a todos? Nooooo, ha aprobado a un chico que le hace miserablemente la pelota y a una chica que no sabe sumar. Y sí, es su profesor de matemáticas.

El problema no es que suspendan, al menos ellos no lo ven así. Se merecen suspender, probablemente, todos. Y no creáis que les duele mucho, que son alumnos que ya han fracasado, han suspendido muchas veces y están acostumbrados a hacerlo sin pestañear. El problema es que ellos suspendan y aprueben los otros dos, que tienen peores notas en los exámenes. Y les aprueba con la excusa del comportamiento, y al resto les suspende con la excusa del comportamiento.

Bien, pues aquí una que lleva siendo diplomática durante seis meses, o más, que aguanta todos los días que salga resoplando de clase y descargue conmigo porque los chavales son míos, pero ya no puedo más.



Tengo una paciencia casi infinita, y con él estoy haciendo de tripas corazón porque no quiero que me los suspenda a todos. Por más que se lo explico no quiere entender que si él los suspende: algunos no pasarán de curso y otros pasarán con tres suspensas (les da tres materias, sí) y será imposible que, con sus dificultades, titulen el año que viene si se llevan ya de este curso esa piedra en la maleta.

No escucha, todo lo que le decimos cae en saco roto. Y vale que no tiene por qué hacerme caso, pero entonces no debería venir todos los días a decirme que no sabe qué hacer.

Lo que llevamos de trimestre me he reunido con él, con él y la jefe de estudios, con él y la orientadora y combinaciones de esas tres, además de con él y padres y con él y alumnos (tres veces) en mis horas libres, en mis recreos y madrugando más de la cuenta. Y desisto de hablar con él más. He decidido mirar hacia otro lado cada vez que le vea.



Simplemente mi paciencia tiene un límite y aún no lo había encontrado. Pues va a ser que estoy llegando al tope.

13 comentarios:

  1. Uffffff, eso lo he vivido como alumna. Si el profe llega a ser una mujer creo que es la mía que aún ejerce y se ha mudado.
    En nuestro caso aprobó a tres y de las mismas características que comentas, peloteros. Hubo muchas quejas y con los años lo que hicieron fue pasarla al horario nocturno, donde va gente que se toma los estudios muy en serio y les han "regalado" un lastre.
    Un beso y ánimo, menuda paciencia tienes, aunque haya llegado al tope.

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  2. Un problema de este tipo, aunque te afecte a través de tus alumnos, no depende de ti solucionarlo, sino a la dirección del centro. Está claro que tú llegas hasta donde puedes y que mucho más no puedes hacer, salvo poner a prueba tu paciencia.

    Animo

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  3. Pues ya que estás... yo hablaría claramente con la dirección (supongo que ya lo has hecho), advirtiéndoles de que si no lo hacen ellos, te vas tú a la Delegación de Educación y que sea lo que tenga que ser. Más vale una vez roja que cien amarilla, y si tú no lo soportas, no quiero imaginar los pobres alumnos, que evidentemente son los que más pierden.
    Por cierto, ¿los padres no se han planteado hacerlo ellos? Aquí tenemos algunos que antes de que el profesor le haya dicho algo al niño ya han cogido el camino.

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  4. Me da pena ese hombre, debe tener problemas muy muy muy serios...

    Ojalá se solucione para los chicos, que ya bastante tienen con sus propias historias ><

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  5. Vaya cretino.
    Mucha paciencia,Ro.
    Me da una rabia que existan amargados así,que se dedican a querer amargar a los demás!

    Besos.

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    Respuestas
    1. Es un problema grave el que tenemos.

      Besos.

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  6. Un personaje así sufrí como profe de biología en 1º de BUP. Estaba tan mal que lo pagaba con sus alumnos y nos tenía a todos atemorizados, ridiculizados y ninguneados. El desenlace: un día explotó, le dio un jamacuco y no volvió. Cuando leo las historias del tuyo, sospecho que acabaréis igual.

    Saludos a tu santa paciencia, querida (por cierto, con la última foto me he reído a carcajadas :P).

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  7. qué rabia mientras te iba leyendo. Creo que has hecho más de lo que hubiera hecho yo...

    a mí este año hay "compañeros" que me han agotado la paciencia.

    ya nos vas contando cómo se desarrollan las cosas pero te entiendo taaaaanto

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  8. Vaya curso te está dando este profe. Como decías el otro día, otra cosa será pero aburrirte no te aburres.
    Creo que ya te lo comenté cuando hablaste antes de él: veo complicada la solución. El sistema debería facilitar la entrada pero también la salida si no cumplimos...Espero que las aguas se calmen.

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  9. No sé si podrá hacerse o no, siendo el individuo en cuestión tan complicado para socializar. Pero ya que a él no le importan los demás, no creo que deba importarte él, más de lo que te ha preocupado hasta ahora. Los chicos preocupan, claro, pero tú debes estar fresca y sin malos rollos para hacer tu parte con ellos, porque te contamina. La próxima vez que venga, disculpa, pero no veo porque quieres descargarte conmigo, si no te importa nada de las soluciones que aporto, bastante tengo ya con subirles la moral como tutora del grupo. A ver por dónde sale. (Perdóname Ro, pero es que yo soy muy temeraria y no siempre me sale bien :()

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  10. Hola, Ro. Aquellos que queremos ser docentes y leemos estas cosas nos ponemos malos. En mi instituto también hubo un profesor conflictivo, y el resto de la plantilla lo sabía de buena mano y no lo negaba en ningún momento, pero nos dijeron que ni siquiera dirección podía hacer gran cosa, que ya se habían tomado medidas y no recibían respuesta. Con otro de estos seres lo que nos dijeron es que, dado el curso en el que estábamos -2º de Bachillerato-, era mejor aguantarle ya que hicieran lo que hicieran no podrían solucionarlo a tiempo de salvarnos de él. Así están las cosas. En 2º de Bachillerato las notas sí que eran un problema, pero en tu caso veo aún peor el hecho de que probablemente no estén aprendiendo nada tus alumnos en cursos que son primordiales.
    Muchísimo ánimo, Ro. Me lamento por lo que tienen que sufrir tus alumnos, pero también me alegro de la suerte que les ha tocado contigo.

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