miércoles, 25 de enero de 2017

Otras vidas

Siempre he pensado que había tenido una infancia más o menos feliz, y sin embargo, en los últimos tiempos he estado pensando en ello y creo que tengo demasiados traumas para afirmarlo. La palabra trauma quizá sea excesiva aquí. No se trata de cosas graves, incapacitantes, pero sí de asuntos pequeños y no tan pequeños que no soporto y que tienen que ver con mi infancia.




La adolescencia suele ser difícil para todos así que me sentí una más y creo que en instituto fue una etapa feliz de mi vida. Al menos así la recuerdo, aunque a veces los recuerdos puedan engañarnos.




La juventud fue complicada, mucho, tanto como que con veintidós años  (y un hermano de dieciséis) se separaron mis padres, algo que me hizo tener que renunciar a mi Erasmus y pasé en unos meses a ser cabeza de la familia. No me falta nadie, no es eso, ni padre ni madre. Y siempre han estado ahí los dos para todo, tanto económicamente como en los afectos, y solo por eso podría considerarme afortunada. Pero desde su separación, si alguno de mis hermanos tenía  (o tiene) algún problema, me llamaba a mí, mi padre, a mí, mi madre, por supuesto a mí. En fin, que me hice mayor muy pronto, y eso también hizo que me casara muy pronto, con apenas 24 años.




No me arrepiento de nada porque es mi vida y me ha traído hasta aquí, pero ahora, con los años y la sabiduría que te dan pienso en otras vidas que podría haber tenido.

Y también pienso en otras cosas, en que la vida, las circunstancias, no han sido idílicas para mí pero tampoco malas, en que tal vez por eso tengo tendencia a intentar mirar las cosas desde el lado positivo, a relativizar (a veces no puedo y me ahogo en un vaso de agua), a intentar seguir con lo que me toca. Siempre he pensado, cuando algo no salía como esperaba, que las cosas podían ir peor, mucho peor, y que, al fin y al cabo, no me va tan mal.

Aunque hay momentos en que mi positividad se va a la mier... y solo tengo ganas de meter la cabeza debajo de las mantas y no levantarme en días, o semanas. Y últimamente tengo más días malos que buenos, y encima me ha dado por pensar en mi infancia...

En fin, quería preguntaros por esto... ¿Nunca pensáis en otras vidas, en que habría pasado si...?


43 comentarios:

  1. En mi infancia mucho, también con sus luces y sus sombras y también por ello creo que maduré muy pronto y a veces me siento la madre de mi madre y mis hermanos.
    La gente que solo tiene recuerdos felices de su infancia es porque los ha seleccionado de manera inconsciente o realmente existen las "familias felices"??
    besos

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    1. No sé si existen las familias felices, es la gran pregunta últimamente...

      Besos.

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  2. Hola!!!!
    Pues yo sí he tenido una infancia feliz, con sus cosas, como todas, que perfecto no hay nada, pero me sentí querida, mis padres hacían muchos planes con nosotras...fui feliz y cuando releo mis diarios me doy cuenta de que fue así y no lo he idealizado con el tiempo. Mi adolescencia fue normal, estaba contenta la mayor parte del tiempo pero si algo me salía mal era el fin del mundo.
    Y sin tener ningún problema en casa ni ninguna presión me casé muy joven porque sí, porque quería casarme joven, y jamás me he arrepentido pero sí que alguna vez pienso en esos y si...
    En general soy positiva porque mi madre lo es y siempre he visto lo bueno, pero claro que tengo días en los que quiero meterme en la cama y no levantarme, ayer sin ir más lejos fue un día complicado.
    Aunque tengamos una infancia feliz puede haber otras cosas. Yo pasé de estar bien, con una vida normal y una familia larga y unida a perder amis abuelos, a mi padre, una crisis económica, enfermedad de dos familiares muy directos, una depresión de mi madre por la viudedad, mi hijo(el que ahora está de erasmus y saca matrículas de honor) suspendiendo 5 y 6 en la ESO...en muy poco tiempo.

    Lo peor es lo de tu Erasmus, nunca se me ocurriría juzgar la decisión de nadie pero es una pena que tus padres no esperasen unos meses para separase.
    Besos guapa y gracias por tanta sinceridad.

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    1. Gracias por tu comentario. No sé, todos tenemos nuestras cosas, y es cierto que no hay nada grave en mi pasado, salvo pequeñas cosas, pero en estos días en que mi presente me agobia, vuelvo la vista atrás y no encuentro consuelo.

      Besos.

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    1. Por lo que parece, no soy la única, y eso me consuela.

      Besos.

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  4. Aquí otra que no tuvo una infancia feliz, aunque tampoco infeliz, si lo miras objetivamente. Verdaderamente es para pensarlo.
    Hace mucho tiempo que quiero escribir una entrada sobre ello, y de momento sólo tengo el título.
    A día de hoy lo doy todo por bien empleado, si me ha llevado a donde estoy y a ser como soy. Lo único que echo de menos es que mi aprendizaje de lo que es la maternidad es defectuoso (ya sabes, se tiende a hacer inconscientemente lo mismo que hicieron contigo). Tanto que en tooooodas las cosas tengo que hacerme planes y proponerme estrategias. Nunca voy con el automático. Y eso, créeme, es muy cansado.

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    1. Es difícil hablar de ello, aunque sea así, sin nombrarlo, de forma general. Yo estoy feliz con lo que he conseguido por mí misma, con mi trabajo, con mi familia... pero también pienso que mi aprendizaje de la maternidad es defectuoso.

      Besos.

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  5. Pues yo si que tuve una infancia feliz, sin problemas y muy divertida. Además creo firmemente que una infancia buena sienta las bases de una personalidad equilibrada y me esfuerzo mucho por que mi niña tenga una infancia estupenda.
    Lo de pensar en otras vidas, dependiendo de las decisiones que hemos tomado, creo que lo hacemos todos (incluso en poder volver al pasado para comentarnos alguna que otra cosilla ^^). Pero en general nuestras decisiones nos han hecho como somos, así que deberíamos estar contentos de haberlas tomado.
    Un besote!
    Marialu

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    1. Es cierto lo que dices, todo lo vivido nos ha formado, nos ha hecho como somos, pero no dejo de preguntarme últimamente por otras vidas y en cómo serían.

      Besos.

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  6. Todos creo que pensamos en cómo habrían sido las otras vidas que pudieramos haber vivido, aunque siempre llego a la conclusión que sus momentos buenos y malos los tendría igualmente viviera la que viviera. Mi infancia, supongo que fue muy normalita aunque me hubiera gustado que todos los miedos y prejuicios que siempre tuvo y sigue teniendo mi madre no nos los hubiera inculcado tanto. Los prejuicios he conseguido eliminarlos, pero los miedos ¡ay! los miedos.
    Ánimo y besos.

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    1. Es muy difícil hacer desaparecer los miedos que hemos tenido de pequeños. Yo siempre pensé en no ser como mi madre en ese terreno, pero a veces me descubro pensando igual que ella y diciendo a mis hijos cosas parecidas.

      Besos.

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  7. Si, con la edad y el tiempo que transcurre sin ser consciente de lo rápido que pasa, yo sí me lo pregunto. No es que mi vida esté mal, al contrario, pero me da la sensación que me he perdido experiencias, oportunidades, haber sido más valiente, sueño cómo hubiese sido mi vida de otra forma en otra situación...etc. Claro que me pregunto cómo hubiese sido mi vida si.......
    Cuándo esto pasa, creo que me hace falta dar un pequeño giro a mi día a día, romper la monotonía, volver a tener ilusiones.
    También tuve una infancia un poco traumática, a veces vuelven los recuerdos y con ellos me desahogo y sigo adelante.
    Pero también te digo que merece mucho valorar y disfrutar con lo que tenemos y sentirnos bien.
    Un beso Ro
    Elena V

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    1. Supongo que tienes toda la razón, que toca dar un pequeño giro a la vida. No algo radical, porque estoy contenta con la mayor parte de las cosas que forman mi vida, pero sí buscar algo que me llene, o que me ilusione de repente.

      Besos.

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  8. Claro que lo pienso, lo que pasa es que creo que es inútil, y mira, es una de las pocas cosas para las que soy práctica.
    Mi infancia/adolescencia, justo lo contrario que la tuya porque soy la pequeña, y no me dejaban crecer. De hecho si que tengo "traumas", y todos son debido a eso. Hace poco, le oí a alguien en una conferencia decir que no sirve de anda anclarse en el pasado, que hay que olvidarlo. No estoy de acuerdo, porque el saber qué te marcó, te puede ayudar a entender cómo eres ahora, el por qué de muchas cosas, teniendo en cuenta evidentemente que no te puedes pasar la vida pensando en ello.
    Te iba a decir que ánimo, pero como eso a veces sienta muy mal, solo voy a citar a Scarlett, "mañana será otro día".
    Besos.

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    1. Anclarse en el pasado no es bueno, pero olvidarlo tampoco. Hay que recordar, porque lo que somos es todo lo que hemos vivido.

      Sí, hoy es otro día, y no mucho mejor que ayer, pero hay que ir hacia delante.

      Besos.

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  9. A todos nos han pasado cosas en la vida pero no tiene que ser más que eso, lo que ha pasado. Cuando uno se plantea su vida actual y no es feliz, es cuando hay que hacer clic y ser valiente y empezar a crear otra vida, la que queremos, llena de ilusiones y emociones. Es muy difícil tomar decisiones, cambiar de casa, de ciudad, de hábitos, de trabajo, de pareja, de lo que sea... pero hay que hacer un esfuerzo porque solo así se vive la vida intensamente, y solo tenemos una y hay que disfrutarla.
    Un beso!

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    1. Quizá en estos días estoy triste por algunos motivos y además me falta una ilusión para seguir hacia adelante. Habrá que buscarla.

      Besos.

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  10. Me lo he planteado mil veces y por muchas cosas. El motivo de la infancia es uno de ellos: mi padre murió cuando yo no tenía aún tres años y siempre me he preguntado cómo habría sido todo. Mi madre dice siempre que yo nací "en medio".. apenas hay recuerdos de mí de pequeña.
    Ahora con el haberme venido a vivir a otra ciudad tan lejos, también lo pienso ¿y si me hubiese quedado...?

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    1. Está claro, por lo que veo, que todos lo pensamos alguna vez.

      Besos.

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  11. ¡¡Claro!! Y no sólo pienso y si hubiera...en plan pasado, si no y si hiciera...en plan futuro. Pienso mucho en cómo podría ser mi vida si hubiera hecho las cosas de forma distinta o, simplemente, si hubiera tenido un poco más de suerte en algunos aspectos. Pero en lo que más pienso es en cómo va a ser mi vida si sigo por el camino actual, y en cómo puede ser si decido tomar algunas decisiones arriesgadas...ya sabes...hay un momento en la vida de las mujeres en que parece que aún está todo abierto, pero ciertas decisiones pueden cerrar bruscamente ese abanico (y no me refiero solo a la maternidad).
    Ando muy liada con mis clases de bachiller y otras cosas este curso, pero te leo cuando puedo. Besos.

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    1. Cómo te echo de menos por aquí. Por lo que veo, trabajando mucho. Ya me contarás.

      Besos.

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  12. Yo sí fui razonablemente feliz en la infancia. Dentro de que la felicidad completa no dura mucho, no creo que pueda abarcar toda una época. Y claro que tuve mis cosas, cambiamos de ciudad cuando tenía 7 años y deje de ver a primos, tíos y abuelos. Mis padres estuvieron medio peleados con los suyos por lo que me perdí el grandioso papel de abuelos mucho tiempo. En fin, que siempre hay cosas. Pero aún así yo me recuerdo alegre y mis amigas de entonces me describen siempre como una niña muy imaginativa, segura y feliz, así que hay que pensar que lo fui.
    Lo de los traumas ya son palabras mayores, quiero pensar que excepto en casos extremos, se trata de vivencias que marcan la personalidad simplemente.
    Yo no suelo pensar en otras vidas, porque en general estoy contenta con lo que tengo. Por ejemplo me quedé con ganas de haber ido al extranjero en tercero de carrera porque mis padres no me dejaron. Ese año conocí a mi ahora marido. Así qué si lo hubiera hecho no tendría a mis tres hijos y no imagino mi vida sin ellos.
    Un beso

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    1. Por eso la palabra trauma está cogida con pinzas en este caso, porque no son más que pequeñas cosas, pero que marcan y conforman la personalidad de uno, y también marcan la forma en que trato a mis hijos.

      Besos.

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  13. Yo pienso mucho mucho en mi infancia, en cómo me gustaría que hubiera sido, en quién sería yo hoy si todo hubiera marchado de forma diferente... Y pienso en todas esas mujeres que me gustaría ser y no soy. Pienso en qué hubiera sido si hubiese respondido el teléfono aquel día, si me hubiese ido antes de mi antiguo trabajo, si no me hubiera ido, si hubiese aceptado la oferta que me hicieron hace un mes, si me hubiese ido a estudiar a otra ciudad, si hubiera pedido una Erasmus...
    Si mi padre me hubiese querido mejor, si mi madre no hubiese tenido una enfermedad mental, si no hubiera tenido que crecer tan pronto, si no fuese tan inteligente desde pequeña...
    Pienso en muchas cosas, pero ninguna de ellas son verdad. Si algo he aprendido todos estos meses es que las expectativas pueden no traer nada bueno y que la realidad es distinta de todo lo que idealizo. Y con eso tengo que trabajar.
    Pero sí, últimamente pienso mucho en mi pueblo, en mi familia, en las decisiones que he tomado. A veces lo pienso en días malos, pero cuando lo pienso en días buenos me alegro de todo lo que me ha pasado.
    Un beso, Ro, y para lo que necesites, dame un silbidito.

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    1. Gracias, guapa. Creo que muchos habéis notado que estoy triste. No era difícil de intuir, pero es cierto que no estoy en mis mejores momentos. Y la nostalgia no ayuda.

      Besos.

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  14. Capaz no estás lista, pero desde mi propia experiencia, eres una buena candidata para ir a psicoterapia. Es algo muy personal, pero aunque sea ve a ver un psicólogo, o psiquiatra, para agarrar a tiempo b el problema, o quedarte tranquila que estas bien.
    Beso grande
    Fer

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    1. No lo dudes. Estamos yendo, así que por ahí van las cosas...

      Besos.

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  15. Yo tuve que madurar a los 12 por la muerte de mi padre asi que la adolescencia me la salte. Siempre me pregunto que seria de mi vida si hubiera estado ahi. Tambien me pregunto que hubiera sido si no hubiera ido de Erasmus, paso esencial para que emigrara.
    Besos !

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    1. Eso sí es duro. Y es normal que nos preguntemos qué habría pasado si...

      Besos.

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  16. Yo tuve una infancia feliz y es curioso porque me recuerdo feliz en situaciones que pocas personas deben haber vivido y que pueden parecer dramas, pero mi familia materna es muy especial... nos apoyamos mucho y sabemos que podemos enfrentar cualquier cosa porque todos estamos allí para lo que sea (aunque no estemos de acuerdo)

    Creo que si no estás contenta con tu infancia no puedes volver a vivirla, pero puedes curarla y decidir hacia dónde quieres ir y a dónde quieres llevar a tu familia, porque muchas veces son ciclos que se repiten y alguien tiene que decir basta ya (que es lo que me pasa con la familia paterna, a la que quiero... pero prefiero quererla de lejos)

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    1. Es cierto lo que dices. Es en la familia cómo aprendemos los papeles para ser madre, padre, hermano. Y es muy difícil romper con eso, con esa imagen de familia que hemos vivido depqueños.

      Besos.

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  17. Uy, yo no quiero ni pensarlo. Mi infancia fue bastante complicada, pero creo que gracias a ello me he convertido en una persona muy fuerte.

    Qué putada que estés teniendo una mala racha, nena, espero que vuelvas a tener más días buenos que malos.

    Un achuchón.

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    1. La persona que somos ahora tiene mucho que ver con lo que hemos vivido, eso es totalmente cierto.

      Gracias.

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  18. Pues no, fíjate.
    El otro día pensaba que tengo la sensación de haber vivido tres vidas y que voy a por la cuarta.
    Mi infancia fue feliz.

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  19. Pues la verdad es que llevo toda mi vida pensando como hubiera sido mi vida si no hubiera nacido en una familia donde existía la violencia de genéro. Siempre he pensado que no hubiera empezado a pegar a mis compañeras y hubiera tenido amigas.
    Una infancia feliz y una adolescencia normal. Y ahora tendría una carrera y estaría buscando trabajo.
    Pero mi vida es la que es. Mi infancia fue terrible, y la adolescencia, peor. Crecí normalizando la situación, hasta el punto de negarla cuando me contaron lo que había vivido.
    Con 16 años mis padres se separaron, y en ese momento fue un trauma. Hoy sé que es lo mejor que nos pudo pasar. De hecho, a mi padre no le hablo y no creo que le perdone jamás que me arruinara la vida.
    Ahora me enfrento a un trastorno de estrés postraumático que me dificulta tremendamente la vida a causa de los ataques de ansiedad. Los estudios los llevo fatal. A la carrera ya ni aspiro. Si consigo acabar mi ciclo ya me puedo dar con un canto en los dientes. Y trabajar... va a ser complicado con la ansiedad.
    Voy a terapia y me estoy medicando, pero aún me queda mucho por avanzar.
    Un beso, guapa :)

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    1. Vaya, Julia. Sabía que algo te había ocurrido pero no todo esto. Por eso digo ahí arriba que lo mío no son realmente "traumas". Traumas son cosas como las que tú has vivido. Y saldrás de ello, o aprenderás a vivir con ello. No te preocupes. También he tenido ataques de ansiedad en un par de momentos de mi vida y sé lo que estás viviendo. Pero estás por el buen camino.

      Un abrazo.

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  20. He crecido pensando siempre que tuve una infancia feliz, pero recuerdo a mi padre con una mezcla de temor, aunque a veces era afectuoso muchas otras era distante y autoritario, con el tiempo y ya en la adolescencia el afecto desaparecio y quedaron solo el autoritarismo, la distancia y el desapego, hasta el punto que pensaba que mi padre no me queria, y creci con esa sensacion . Mi padre murio hace ya bastantes años y ni un solo dia lo he echado de menos , pero todavia cerca ya de cumplir el medio siglo, sigo martirizandome con la falta de cariño que dejo en mi, creo que eso ha influido en mi manera de ser, en la forma que me relacciono con mi marido, mis hijos e incluso con las demas personas y pienso como habria sido mi vida si la relaccion con mis padres hubiera sido diferente.
    Nunca he hablado de esto con nadie, solamente me lo cuento a mi misma como una especie de desahogo y siempre me viene bien, aqui la primera, gracias por dar la oportunidad de poner nuestros sentimientos al descubierto, un beso .

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  21. Bufff, difícil. A ver, yo tuve una infancia relativamente feliz, al menos así suelo recordarlo siempre, pero es cierto que, si lo pienso, tuve problemas en el cole. Fui lo que ahora se llamaría una niña acosada. No me pegaban, pero se metían conmigo y se reían de mí, y me era muy difícil hacer amigos. Tanto que, en vez de empezar a salir por aquí con niñas de mi edad, estaba deseando irme al pueblo todos los fines de semana. Eso me condicionó, y mucho, soy una persona tímida y con muy poca autoestima, y me casé con un chico del pueblo, algo que estoy segura que no habría hecho si con esa edad de verdad hubiera tenido una infancia feliz rodeada de personas que me hicieran feliz.
    Tengo algunos buenos recuerdos del instituto y también de la carrera, pero ni lo uno ni lo otro fueron idílicos. De hecho mi época universitaria fue la peor de mi vida.
    Y ¿por qué te cuento esto? Pues porque llevo muchos meses queriendo meterme debajo de las mantas y no salir a pesar de que, como tú, siempre intento ser una persona positiva y pensar que todo puede ir peor, para no quejarme, aunque supongo que todos tenemos un límite.
    Gracias por el desahogo, y espero que estés ahora en una etapa mejor.

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