jueves, 8 de mayo de 2014

Cuando te dan las gracias

Ayer vino una madre a verme. Y lloré.

Ese podría ser el resumen de su visita, pero hubo mucho más, y me gustaría contaros algunas de las cosas de las que hablamos.

imagen

No sé si recordáis que hace poco os hablaba de autolestiones. Y os decía que muchas de las cosas de las que me entero no se pueden contar, a veces ni siquiera a los padres, por ser menores, por su privacidad, porque es un tema complicado...

Cuando esta madre vino a hablar conmigo en febrero, no sabía cómo decirle que su hija estaba muy mal. No tenía ni idea de cómo enfocar la reunión.

- Cuéntame qué le pasa. - le dije.

Son pocos los padres que vienen simplemente a escuchar lo que les dices. La mayoría vienen a contarte cómo es su hijo y cómo se relacionan ellos con él, para que tú les digas si lo están haciendo bien o mal.

Sin embargo, esta madre estaba un poco cerrada a hablar. Venía a ver cómo iba la niña y a ver qué se podía hacer con lo que había suspendido.

Yo le dije que su hija estaba triste. Se lo repetí varias veces, insistiendo en esa palabra: TRISTE. Y ella se soltó, que llevaba mucho tiempo rara, que apenas hablaba con ellos, que no quería salir de casa...

imagen

Se marchó de la reunión preocupada. Y no supe si había hecho bien o no. Hasta unos días después.

La alumna faltó a clase y vino su padre a la hora del recreo a decirme que habían ido al médico y les había derivado a psiquiatría infantil.

Se le caían las lágrimas al decírmelo.

- Habéis hecho muy bien. Ahora ya veréis como todo empieza a mejorar.

Y ayer vino la madre. Le habían diagnosticado a su hija una fuerte depresión. Lleva ya un mes con el tratamiento y ha mejorado bastante. Y me dijo que no sabía cómo agradecérmelo. Porque en la adolescencia muchas veces piensas que todo lo que le pasa a tu hijo es cosa de la edad, y que ya pasará. Habían descubierto muchas cosas, demasiadas para una madre, y lo están pasando mal, imagino que muy mal. Pero la niña está más contenta, más integrada en clase, la estoy viendo sonreír por primera vez en meses.

imagen

Y no me quedó más remedio que soltar unas lagrimitas para acompañar a la madre.

30 comentarios:

  1. Si lo han cogido a tiempo, es lo mejor. Le has dado la pista y ellos la han sabido coger. Es estupendo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Han sido unos padres muy responsables. Pero me pregunto aué habría pasado con otros padres...

      Besos.

      Eliminar
  2. Mi hija cursa primero de la ESO, y como muchos padres, la "cagueta" se instala en tu mente... la niña va cambiando y nosotros nos vamos adaptando al cambio (no es fácil, ya los sabes). Su educación y sus relaciones me preocupan mucho más.
    Te juro que no es por hacerte la pelota, porque entre otras cosas no tengo ningún motivo para ello, pero quiero decirte que de mis lecturas de tu blog, concluyo que eres una buenísima profe, de esas que van más allá, que se preocupan por sus alumnos, de esas que quiero que mi hija encuentre.
    Lo tuyo se llama vocación y tus alumnos tienen mucha suerte de haber dado contigo, ¡enhorabuena profe!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi hijo está en el mismo curso, y cuando viene contando cosas, te das cuenta de muchas que tú no haces y bien y otras que no te gusta que hagan con tu hijo. Pero ellos también van aprendiendo que con los profes, igual que en la vida, se van a encontrar de todo y tienen que apechugar con lo que venga. Gracias por tus palabras.

      Besos.

      Eliminar
  3. Nuestro trabajo va mucho más allá que el mero transmitir conocimientos.
    Todavía hay quien no lo entiende y solo ve de nuestro trabajo lo delas malditas vacaciones.
    Cuando me equivoco en algo, muchas veces lo puedo rectificar, lo borro, como en el ordenador, lo rompo.. y vuelvo a empezar sin que quede rastro alguno del error.
    Con nuestro trabajo no. Imposible. Lo que hacemos, decimos... queda, queda y queda. Somos responsables de algo mucho más importante que enseñar que dos más dos son cuatro... porque muchas veces, las matemáticas fallan.
    detrás de cada niño, hay una familia, unas circusntancias, una historia qu eviene de atrás.. y todo eso pesa en el día a día de ese niño, de esa niña.
    Eso, multiplicado por los, al menos 25 que tengamos en cada clase.
    Las tutorías personalizadas con niños y tambi´n con padres, son agotadoras. A veces sales plena de satisfacción, otras llorando de impotencia, cuando no de otra cosa.
    Yo me he encontrado de todo en mis 33 cursos escolares. Más de bueno, mucho más, que de malo, que aunque ha sido menos ha sido muy fuerte, incluyendo dedos rotos, pelos arrancados, amenazas y más...
    Sigo pensando que somos mucho más, no solopara los chavales, sino para esos padres que, a veces, no tienen a nadie más para desahogarse, y las charlas de control del hijo se vuelven sesiones de terapia para ellos, más ellas que ellos, desde luego, pero...
    Y todo eso te lo traes a casa, y sueñas con ello, y te jamas el coco, y buscas soluciones y hablas con ésta, con la otra, llamas, solicitas, consigues, propones... Y solo con uno que tengas ya te ha comido una cantidad de tiempo terrible, que nunca está perdido si algo consigues, en este caso una sonrisa, una leve mejoría...
    Todavía nos queda mucho por ver, mucho!
    Así que adelante!
    Y suerte!
    Besos
    ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me quedo con una de las cosas que me dice, que sueñas con tus alumnos. Yo sueño con ellos muchísimo, sobre todo en los finales de trimestre, cuando más cansada estoy. Y lo comento alrededor y me dicen mis compañeros que ellos no... Y me siento muy rara, como si me preocupara demasiado y no supiera desconectar.

      Besos.

      Eliminar
  4. Un abrazo y un beso enorme y gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un abrazo para ti. Y espero que nos cuentes toooodo de la boda.

      Besos.

      Eliminar
  5. las lágrimas de alegría saben lavar a las de tristeza, espero que siga mejorando <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que sí. Por lo menos sus padre ya saben ver los síntomas, y está en manos de profesionales.

      Besos.

      Eliminar
  6. Menudas historias que tienes que sufrir y con la impotencia de no poder hacer demasiado...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo peor son las veces, muchas, en que no se puede hacer nada o no te puedes meter.

      Besos.

      Eliminar
  7. Te escribiría una larga reflexión sobre el asunto porque es algo que siento cercano por michas razones pero como no tengo mucho tiempo y aún así no quiero dejar de comentar te lo resumo; te mereces esa gratitud y esa chica se merece una profe como tú

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, pero creo que está vez los padres supieron coger al vuelo mis insinuaciones... Pero... Y si no lo hubieran hecho? No sé.

      Besos.

      Eliminar
  8. Pues me alegro de que lo vayan solucionando, porque estas cosas son preocupantes. Menuda carga llevas tú tambien, no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El trabajo es más duro de lo que parece...

      Besos.

      Eliminar
  9. No sé qué decir... pero vivan esas lágrimas por el trabajo bien hecho, lágrimas que dicen mucho más que un simple "gracias". Y gracias por saber que hay gente como tú. Profes como tú no se olvidan.
    Besotes
    PD. Hoy me he cruzado en la calle con mi profe de inglés de EGB y me he emocionado porque me ha reconocido :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es que no has cambiado mucho...

      Besos.

      Eliminar
  10. madre mía, qué duro Ro, pobres padres y pobre niña.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto. Pero todo va por el buen camino.

      Besos.

      Eliminar
  11. Gracias a tu llamada de atención, los padres dieron ese primer paso necesario para que esa niña,esa adolescente vuelva a sonreir como está empezando a hacer ahora.
    Felicidades!
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que sí les hacía falta un empujón para decidirse a hacer algo.

      Besos.

      Eliminar
  12. Ay, que se me ha borrao el comentario u.u

    Te decía, Ro, que ahora te voy a acompañar yo. Que quiero que sepas que me emocionas hsta límites que no te imaginas. Que me emociona lo que haces y cómo lo haces. Y que de mayor quiero ser como tú, profe.

    Suerte que a esa niña la cogisteis a tiempo.

    Gracias por tu trabajo y tu implicación, profe.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No me digas estas cosas, Bettie, que ya sabes que soy un poco llorona...

      Besos.

      Eliminar
  13. Ay Ro, que yo quiero una profe como tú en mi vida. Gracias de parte de todas las que te "disfrutan".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay muchos profes mucho mejores que yo, de verdad. Y seguro que alguno de los de tus hijos lo es.

      Besos.

      Eliminar
  14. Sólo por eso Ro, sólo por esto que has hecho tan grande, merece la pena lo que haces. Esa niña y tu familia te recordarán toda su vida, porque se dieron cuenta de que a partir de ahora, todo va a ser mejor. No dejes de ser como eres, aunque tengas delante de ti mil gigantes que derrotar. Un beso.

    ResponderEliminar

Cuéntame...