viernes, 14 de junio de 2013

La dieta del chicle

¿Que no sabías que existía la dieta del chicle? Pues que sepáis que no estáis a la última.

Cómo se nota que no trabajáis con adolescentes.



Hay una niña en mi insti que lleva meses siguiendo la dieta del chicle. Consiste en los siguiente: tú desayunas lo menos posible, un vasito de leche desnatada, bajo la atenta mirada de etu madre que se niega a dejarte salir de casa sin desayunar. Y entonces te metes un chicle en la boca, y lo masticas mucho, mucho.



Y en el recreo, mientras tus amigas se compran un bocadillo de tortilla de patata y una bolsa de gusanitos, tú  cambias de chicle porque el de la boca ya está muy usado, y sigues masticando hábilmente, pensando en ese bocadillo que no te estás comiendo.

Cuando llegas a casa, procuras, por todos los medios, decirle a tu madre que estás mala, que el bocadillo de tortilla te ha sentado mal y que no tienes hambre. Algunos días cuela y otros no tanto. Si te obligan a sentarte ala mesa, procuras remover con arte la comida por el plato y comer lo menos posible, o nada, hasta que en casa se hartan de mirarte y te mandan a tu habitación. Entonces llega el siguiente chicle.



El resto del día es lo más fácil. Sigues masticando y le dices a tu madre que ya has merendado, o cenado, que has comido algo mientras estudiabas con Ana o María, y consigues llegar a la cama con el último chicle en la boca.

A veces no son necesarios más que dos o tres chicles al día. Es muy barata y resulta muy bien.

Adelgazamiento seguro.

24 comentarios:

  1. Esto es coquetear con la anorexia y las adolescentes son presa fácil, hay que tener cuidado.
    Un beso

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    1. No sé si coquetear o entrar con paso firme. Ya está avisada la familia, en cuanto nos hemos enterado. Vaya locuras que hace la gente.

      BEsos.

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  2. Madre mía, madre mía... Yo de adolescente también "me puse a dieta" por mi cuenta. La "dieta" consistía en no tomar nada de azúcar... a los cinco días me dió tal bajón, que acabé inconsciente en el suelo. Pinchacito en el dedo y voilá! azúcar bajo mínimos. Chica, se me quitaron todas las tonterías de golpe. Supongo que tú estarás curada de espanto con los chavales, pero esto del chicle... ¡qué locura! Que mala es la inconsciencia.

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    1. Yo en esa edad no necesitaba dietas. Y comía lo que me daba la gana. Ahora la cosa ha cambiado.

      Besos.

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  3. ¡Quė horror!
    Ya me has dado la mañana , estoy medio a dieta y después de leer esto me voy a la nevera ........
    :D

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  4. También está la del agua mineral, paseíto ineludible al baño entre clase y clase a rellenar la botella y a vaciar al vejiga... que se ve también mucho en las aulas de la Uni y en las oficinas de cualquier sitio. Uuuuf uffff...

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  5. Por favor !!!! ... con lo buenos que estaban los bocadillos de tortilla del insti ...

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  6. ¿En serio? Yo la única dieta que he probado ha sido la de rebajar los dulces y comer más salado. En vez de chocolate, un bocadillo (en tiempos de insti). Aun así siempre volvía a probar el chocolate tarde o temprano...

    Lo peor de seguir dietas como la del chicle es que estás todo el día pensando en lo mismo y no puedes concentrarte en ninguna otra cosa y menos en los estudios. Te anula por completo. ¿A menos que estés ya totalmente acostumbrado? La verdad es que tú lo sabrás mejor que yo si conoces algún caso...

    Besos

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  7. Y seguro que, para remata, se los pilla sin azúcar...

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  8. No tenía ni idea, pero me parece un peligro que no veas. Hay que estar muy encima de los hijos.

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  9. Una jefa mía hacía la dieta del café, solo la veías tomando café, claro que iba por la vida como una moto.
    Creo que para llegar a este punto, hay que buscar el problema del interior. Creo que es más importante alimentar el interior. Sin eso no hay nada de hacer, es un saco roto.
    Besos Ro.

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    1. Esa se la he visto hacer a mucha gente. Una chica que cuidaba a mi abuela sólo tomaba cafés con leche desnatada, de desayuno, comida, merienda y cena, y luego se iba a dar largos paseos para desgastar calorías. Yo la miraba alucinada mientras me cenaba lo que me preparaba mi abuela (engordé cuatro kilos en los años que viví con mis abuelos) y pensaba en el concepto de calorías que pueda tener un vaso de leche desnatada, o cuatro.

      Besos.

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  10. Yo la hice en el instituto... necesitaba 5 chicles de menta sin azúcar.

    Así fue. :-(

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    1. Yo es que soy una antigua y no lo había oído nunca. Además, la niña en cuestión no necesita ninguna dieta. Necesita un bocadillo de chorizo!!

      Besos.

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  11. Uff...que miedo dan estas edades...
    cuanta inconsciencia y peligro que hay!(parezco mi tía abuela)
    Con lo que nos gustaba a mis compis y a mí comprarnos a la hora del recreo trozos de pizza o cañas de chocolate...
    cómo está el patio....
    Besos,Ro!

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  12. Pues haces bien además en avisar, por si acaso. Yo a la que la mía me dice dos días seguidos que no quiere comer me pongo paranoica, pero no, come, que me quedo yo delante a controlar.
    Pero tiene una amiga que uffff! no come practicamente nada, y mi hija le echa bronca, veremos a ver...
    Besitos

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  13. Porque lo dices tú que los tratas a diario y me lo creo, que si no hubiera dudado... Qué cosas!

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  14. Madre mia! Donde esté un buen bocata de tortilla que se quite lo demás!!!

    http://itsebcblog.blogspot.com.es/

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  15. ¡Madre mía!

    El dolor de cabeza debe ser horrible después de estar todo el santo día dale que dale a la mandíbula.
    En fin.

    Un saludo

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  16. Una chica ya mayor de edad que conocía hacía lo mismo. Se pegaba el día con el chicle en la boca.
    Cuando íbamos a cenar los sábados por la noche, su única comida en el restaurante era la sangría y el café.
    Tenía la tripa incluso metida hacia dentro y me decía a mí que yo estaba plana y ella no. Ains T____T lo peor es que nadie de su alrededor la ayudó, ni diciéndoles yo que tenía indicios claros de anorexia.
    Ya luego me salí de ese entorno y no sé como acabó la cosa.

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  17. muchas graciaaaaas, te amo xoxo

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  18. ¿como cuanto kilos bajo?

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