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Razones

Hoy quería contar por aquí una pequeña reflexión. No sé si os pasa lo mismo que a mí, pero en mi caso tiendo a idealizar a las personas y las situaciones vividas cuando ya han pasado. Me quedo con lo bueno, no hace falta que nadie me lo diga, porque mi mente tiende a olvidar a menudo las cosas malas que me han pasado.



Eso es una ventaja en la vida, cierto, pero a veces también hace que piense que las cosas fueron mejores de lo que en realidad fueron, y eso hace que no aprenda demasiado, que no espabile y diga: "esto no va a volver a pasarme".

Os cuento esto porque ayer tuve una especie de revelación. Y es que, aprovechando que no tenía clase, hice una visita a mi antiguo centro.




En este curso, algunos ya lo sabéis, he echado de menos mi centro anterior, a mis compañeros, y sobre todo a mis alumnos.

Porque cambiar de lugar de trabajo, sobre todo si tú misma lo has pedido, es algo bueno, pero también es difícil; requiere adaptación, paciencia, tiempo...




Y en los últimos meses recordaba mi instituto anterior con mucho cariño, hablaba a menudo con algunos de mis compañeros, les preguntaba por cuestiones sin trascendencia: si este alumno aprobó aquello, si este compañero está mejor de salud... y en alguna ocasión incluso me he preguntado por qué me fui de allí.




Ayer, mientras saludaba a los compañeros, y hacía una pequeña ronda por los pasillos para ver a los chicos, todo me vino a la mente de repente. La idealización en mi mente del lugar en el que estaba se borró y dio paso a la realidad. Me encantaban mis alumnos, y algunos de mis compañeros, pero odiaba viajar tan lejos con personas que no me caían bien y se me hacía muy cuesta arriba trabajar con algunas de esas personas; además, había pequeños problemas, como en todas partes, pero de los que no me acordaba en absoluto. Y todo eso volvió a mí, como os digo, de repente.

Entendí, volví a entender, mis razones para marcharme, que había olvidado en mi añoranza de algunas personas y algunos lugares.




Así que vine de allí contenta, apreciando lo que tengo y también lo que tuve, pero en su justa medida. Y sabiendo que cualquier tiempo pasado no fue necesariamente mejor, ni tampoco peor.

Comentarios

  1. Supongo que es bastante normal... pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor! Pero bueno, está bien darse cuenta de lo que dices para apreciar lo que se tiene ahora, no?
    Mua!

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    1. Pues sí, de esta forma puedo apreciar más mi estado actual.

      Besos, guapa.

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  2. También creo que es normal que idealices lo que tenías, sobre todo en épocas en las que lo que tienes no te llena como imaginabas que lo haría. Pero siempre hay que tener en mente que los cambios se hicieron por un motivo y no por un capricho a lo loco.

    Por cierto, lo que cuentas en el post le pasa siempre a mi R con los sabores. Los idealiza y, cuando vuelve a probarlos, se decepciona porque no son tan intensos como el recordaba ;)

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    1. Como este curso me ha costado mucho, supongo que todo lo que recordaba de los anteriores era bueno, y no, no era para tanto.

      Besss.

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  3. A mí también me pasa, tiendo a recordar solo lo bueno, y de hecho recrear en mi mente cosas malas que me han pasado, me suele costar bastante trabajo; pero supongo que esto es bueno, ¿no?
    Lo de volver y chocarte con la realidad yo creo que nos pasa a todos con muchas cosas. Es como cuando retomas la relación con una amiga a la que dejaste de lado "por algo" que ahora no entiendes. Cuando pasan unas semanas, meses... recuerdas qué era lo que no te gustaba, y lo vuelves a dejar. Me alegro que esa visita te haya servido, para la parte buena y para la mala.
    Besos!

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    1. Pero, al recordar solo lo bueno, tendemos a olvidar qué nos llevó hasta allí, a tomar determinada decisión, y así no aprendemos nunca.

      Besos.

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  4. Perfecta reflexión para mí hoy. Es normal idealizar. Y supongo que si hemos cambiado es porque sopesamos y pensamos que podíamos estar mejor, porque creíamos mejorables ciertos aspectos de lo anterior. Seguro que ahora ves más positivo lo que tienes.

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    1. Lo veo más positivo, sí, y a estas alturas de curso eso ya es mucho.

      Besos.

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