miércoles, 2 de mayo de 2012

Ritual de apareamiento




El patio de un instituto es el lugar más apropiado para observar los hábitos de apareamiento del adolescente hispánico.

Cuando vigilo el patio, tarea que odio igual o más que el resto de mis compañeros, miro cómo interactúan los alumnos y me doy cuenta principalmente de dos cosas:

- la mayoría de los chicos son niños aún hasta los quince o más, así que juegan al fútbol se empujan, se hacen bromas entre ellos de dudosa gracia, juegan...básicamente juegan.

- la mayoría de las chicas son mujercitas en ciernes, se agarran del brazo, pasean, observan a los chicos, comentan, se pasan notas (que muchas veces son inmensas cartas, ya me gustaría a mí que escribiesen tanto y tan variado en los exámenes).

- la mayoría de los chicos y las chicas se relacionan porque ellas comienzan la conversación, o pasan cerca de ellos o les piden algo. Son conversaciones del tipo:

- Jonathan, ven.

Jonathan, que está jugando a pillar con dos compañeros, se acerca a regañadientes.

- ¿A ti quién te gusta?
- A mí, a mí no me gusta nadie.
- Es que tú le gustas a Jeniffer.

Jonathan que pone una cara de susto que no puede con ella.

- ¿A ti no te gusta Jeniffer?

Jonathan, que no se ha fijado mucho pero sabe que Jeniffer es una chica, y que es normalita, vamos, más o menos como todas, contesta.

- Bueno...sí...claro.
- Pues yo creo que deberías pedirle salir, porque ella seguro que te dice que sí, porque bla bla bla bla bla...

Ya he dicho que estoy hablando en general. Hay algunas chicas que ni miran a los del otro sexo, y algunos chicos que van como locos detrás de la primera que pasa. Pero lo normal entre los 12 y los 14 o 15 es lo que acabo de relatar.

Y luego te comentan:
- Jonathan está saliendo con Jeniffer.


-¿Jonathan? (el niño es guapete, pero aún le peina su madre con raya a un lado. le elige la ropa por las mañanas, prefiere ver Bob Esponja que cualquier otro programa de la tele, no sé, podéis haceros a la idea)
- Sí, profe, ya llevan mucho tiempo.
(lo de mucho tiempo depende de la edad que tengas, en su escala, con trece, mucho tiempo puede ser un mes, dos meses es ya casi un compromiso)
- Tres semanas.
-Más de tres semanas- corrige otra.

Y yo alucino, porque Jeniffer podría confundirse perfectametne con, no sé, por decir alguien jovencito, Selena Gómez, aunque no tan guapa, claro, si no de qué iba a salir con Jonathan y no con otro mayor.



En fin. Estoy acostumbrada, al fin y al cabo solo salí del instituto para pasar por la universidad y vuelta al instituto. No me extraña, no me escandaliza,...pero es que...tengo que decirlo...mi hijo mayor tiene once años. Y es taaaaaaaaan pequeño...

12 comentarios:

  1. jo, que rápido se actualiza este blog, si hace un segundo había un mapache en portada

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  2. uffffffffff, la época del instituto tiene miga, jajajaja, aburrirte no debes de aburrir eso seguro :) Yo creo que mi peque va ser de las que llamen al tal Jonathan, la veo venir, y eso que tan solo tiene 6 años!!!

    B*

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    1. Yo tengo uno de seis también, podemos hacer un apaño... Jajajaja

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  3. Jeje, me encanta leerte y recordar esos tiempos, Jejeje aunque antes no heramos tan rápidos. Salu2

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  4. Buff!!!la peor época de todas con diferencia, recuerdo sobretodo esa época desde los 12 a los 16 como horrible!!un saludo

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  5. Yo también lo creo. De mayores se nos olvida, pero es una edad muy dura.

    Saludos.

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  6. Ya me hubiera gustado a mi tener alguna mujercita en clase durante mi infancia. En Salle de Loyola eramos chicos y más chicos....40 por clase.. Un saludo!!!

    José Enrique Lozano

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    1. Pues es bueno interactuar, hombre, y aprender rituales de apareamiento...

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