Ir al contenido principal

Una visita a Astorga

Decidimos llevar a los alumnos de valores de jornada de convivencia con motivo del final del trimestre.

Tengo que contaros que el motivo principal de preparar este viaje ha sido la insistencia de algunos de mis alumnos, al ver que sus compañeros matriculados en Religión van al descenso del Sella, al parque de atracciones, a distintas visitas a ciudades de la comunidad... y ellos no. Me parecía tan injusto que en ocasiones me daban ganas de llorar, porque esto se agrava con el hecho de que mis alumnos de valores, casi en su totalidad, no pueden permitirse ir a ninguno de esos viajes que se organizan para religión. O sea, que aunque yo me liara la manta a la cabeza y los llevara al parque de atracciones, no podrían pagarlo.

Así que lloré por aquí y por allá, y fui a llorar al lugar correcto, porque mi directora nos financió la excursión y pude ofrecerles algo medianamente asequible para ellos. Daba igual el sitio. Ellos quería salir de excursión como los demás y ver cosas por ahí.

Decidimos visitar Astorga porque está muy cerca, porque muchos, a pesar de ello, no la conocen, porque es preciosa y porque se nos quedaba bien de precio.

Fue un día de locos, una verdadera paliza, porque llegamos de vuelta al instituto a las cuatro y media de la tarde, justo a tiempo para las evaluaciones. Además, ese mismo día grabamos dos programas de  radio, y terminé llegando a casa ayer a las nueve y media de la noche.

Pero mis niños lo disfrutaron y eso es lo importante.



Astorga es un lugar muy bonito para hacer una parada en el camino, o pasar el día.



Visitamos el Museo del chocolate.



Y también el Museo Romano.



Nos hizo un día buenísimo y lo disfrutaron un montón.

¿Conocéis Astorga?

Comentarios

  1. ¿Has dicho museo del chocolate, profe? O_O Jajajaja. Apuntando Astorga para posibles viajes futuros.

    Desde luego... qué bonica eres. Eres una de mis profes favoritas, y eso que nunca me has dado clase (que ya me habría gustado).

    ¡Besos fuertes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú sí que eres una de mis profes favoritas... Este verano nos vemos, sea como sea...

      Besos.

      Eliminar
  2. ¡¡Ay Astorga!! ¡Qué bonita es! Me gustó muchísimo. Allí conocí los garbancitos pedrosillanos... Por cierto, también nos acercamos a Castrillo de los Polvazares y comímos pato y jabalí por primera vez :D

    Es uno de los sitios a los que me encantaría volver. Me gustó mucho pasar por el alcantarillado romano y el increíble palacio episcopal gaudiano :)

    Me alegro muchísimo de que hayan podido ir tus chicos a una excursión como esta. Enhorabuena a ti como profesora y a la directora por implicarse.

    ResponderEliminar
  3. ¡Ay, Astorga! Me encanta y tengo maravillosos recuerdos. Primero, de un viaje con una amiga de aquí te pillo aquí te mato(desde Segovia no pilla tan cerca pero la locura si no se evapora, jaja) y otra de cuando hice el camino de Santiago. Es una ciudad preciosa, pero no solo eso sino que además tiene "algo" que no sé definir que te hace sentir como en un cuento de hadas. Me encantó y espero volver pronto, aprovecho que tengo casa xD

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Tengo muchas ganas de ir!

    Pero me parece fatal que haya esas diferencias de salidas entre alumnos del mismo curso ò.ó no creo que el parque de atracciones sea algo necesario para religión! ¬¬

    ResponderEliminar
  5. No la conozco, espero hacerlo algún día.
    De las diferencias entre religión y valores prefiero no hablar.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Cuéntame...

Entradas populares de este blog

Letras o ciencias

Tengo un cabreo monumental. Es de esos que te dura media vida, pero esta semana lo tengo recién despertado y con ganas de guerra.



Si pensáis que según el sistema educativo actual no existe la eterna división entre ciencias y letras, estáis completamente equivocados. Largos nombres, muchas palabras, para acabar diciendo prácticamente lo mismo de siempre. Lo mismo, pero con algunos matices, claro.
Cuando yo estudiaba el BUP, hace ya una eternidad, en tercero, escogíamos si nos apetecía más estudiar letras (puras, como fue mi caso, o mixtas, como muchos otros) o ciencias (también puras o mixtas).



Hoy por hoy, si tu hijo es un buen estudiante, sean cuales sean sus aspiraciones, sus profesores le instan a escoger en cuarto de la ESO y en Bachillerato las ciencias: Física y Química, Biología, Matemáticas. 
Las letras son para los mataos, los que no lo van a sacar, aquellos a los que les cuesta, que se vayan a estudiar cosas como el latín, la cultura clásica, la música o la plástica. Los bu…

Tortitas de avena

Algunas me habéis pedido la receta de tortitas que suelo hacer.

Y este fin de semana por fin tuve tiempo de hacer unas fotos con un poquitín de luz (no mucha, la verdad) para ilustrar la receta.

Los ingredientes.




80 grs de copos de avena.
Un huevo y 6 claras.
6 Cucharadas de queso fresco batido 0%
Una pizca de levadura.

Primero tenemos que triturar los copos de avena. Yo lo hago en la Thermomix, pero cualquier batidora de vaso os sirve perfectamente. Si tenéis harina de avena, no será necesario, claro.


Después añadimos el resto de los ingredientes.



Nota: no le pongo edulcorante porque no soy nada "dulce", pero podéis añadir el edulcorante que queráis.

Batimos un poco.



Preparamos una sartén que no se pegue. Yo utilizo siempre la misma. No me hace falta ni aceite ni nada.



Ponemos en la sartén unas cucharadas de la mezcla, a fuego suave y, cuando le salen burbujitas, le damos la vuelta.




Con esta mezcla me salen tortitas para dos días. Suelo hacer unas tres o cuatro para cada día.



No quererse

Hace bastante tiempo que os hablé de mis alumnos, en este caso alumnas, y las autolesiones. Creo que es algo, no sé si se podría decir que está de moda, pero sí que cada vez es más frecuente.


El curso pasado acabé muy estresada en junio. Y gran parte del problema era una de mis alumnas, una alumna que se producía a menudo unos daños tremendos en forma de cortes en piernas, brazos y tripa. Y luego, al día siguiente, venía a clase con las heridas a la vista, en una especie de alarde que a mí me dejaba confundida y que nadie entendía. Hablé cientos (literalmente) de veces con su madre, pero os diré que, como su hija daba problemas, la había mandado al pueblo con los abuelos. Hablé con sus conocidos, con sus amigos. Era un chica absolutamente tóxica con su entorno, pero especialmente con ella misma. Provocaba problemas constantemente para llamar la atención sobre su persona. Yo entendía que aquello no era una llamada de auxilio, sino un grito a pleno pulmón, pero no me dejaba acercarme. S…