Ir al contenido principal

Vivir con un adolescente (5)

No está siendo para mí nada fácil la adolescencia de mi hijo mayor. No, esa es la verdad. Y pensaba que lo iba a ser, porque siempre ha sido muy bueno, y tranquilo, y... Pero resulta que le gusta salir. Le encanta la calle, y los amigos, y las fiestas. Se pasa el día queriendo salir, o en la calle, o pensando en salir, o hablando con sus amigos por el móvil o...



Y luego están las chicas, que le gustan mucho. Creo que todas, o casi todas. Y entonces hemos pasado los primeros amores. No diré el primer amor porque pasamos de una a otra.



Además, apenas nos cuenta nada. Eso no es raro porque nunca ha hablado mucho, pero ahora no dice apenas nada si no le preguntan. Y si le preguntan dice lo mínimo.

Y luego todo le parece mal. Que le hables mucho, que le preguntes, que no le dejes hacer algo, que no contestes a sus insistencias, si vas, si vienes...



En fin, que no se entiende muy bien él mismo, así que yo no le entiendo nada, y me tiene muy descolocada, por lo que dice a veces, de repente, que no tiene nada que ver con cómo es él, o por lo que hace, que a veces son unas tonterías que me dejan a cuadros.

Vamos, lo normal en un adolescente ¿no?

En fin, si sigo siendo totalmente sincera, os diré que él es mi mayor preocupación ahora mismo, que llevo desde principios de este año pasándolo realmente mal, llevándolo muy mal, la verdad. A lo mejor soy exagerada a lo mejor no, seguro porque no me ha liado realmente ninguna así importante, y sigue más o menos comportándose. Han bajado sus notas, tiene cierto nivel de rebeldía... pero nada más.


Lo que me pasa es que tengo un trauma, o varios, que derivan de mi propia adolescencia, que no disfruté como debiera por diversos temas familiares. El caso es que no quiero que le pase lo mismo, pero mis propios traumas hacen que lo pase realmente mal cuando sale, cuando va o viene, cuando llega un poco tarde, cuando me contesta un poco fuera de tono... que no esté tranquila ni siquiera cuando está en clase...

En fin, que me ha costado pero he llegado a la conclusión de que a mi hijo no le pasa más que una adolescencia normal y corriente, pero que yo no tengo experiencias normales y corrientes ligadas a esta etapa, y que lo paso mal y veo fantasmas por todas partes, y por un lado intento que eso no le afecte a él pero por otro estoy yo más afectada de lo que debiera.



Vale, lo de hoy no ha sido una entrada normal, ha sido más bien una autoconfesión que me ha servido para desahogarme. Perdonad el rollo, pero esta vez ha tocado así.

Comentarios

  1. Amorzote, lejos estoy de esa etapa aún y veo lo difícil que es cada una de ellas. No sé si te servirá de algo pero, justo ayer volví a coincidir con este vídeo y a mí me da fuerza: https://www.youtube.com/watch?v=PcOJhJifn7I
    Espero que a ti también te reconforte un poquito. ¡Mucha fuerza!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo he visto, lo he visto hoy gracias a ti y muchas veces más y me encanta.

      Besos.

      Eliminar
  2. ¡De rollo nada! Creo que tú misma lo has dicho todo, seguramente tenga una adolescencia normal, aunque el mero hecho de estar en esa etapa ya implica anormalidad, y muchas veces nuestras experiencias como bien dices marcan la forma de afrontar situaciones. Es difícil intentar ser lo más objetivo posible y no influenciar con nuestros miedos o traumas a los hijos. Tranquila, esta etapa no es el momento más íntimo y más comunicativo que podamos tener con ellos, pero pasará.
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La adolescencia es difícil, pero siempre pensé que lo tendría fácil, porque yo trato con ellos a diario, pero la de mi hijo me está dejando k.o.

      Besos.

      Eliminar
  3. Totalmente de acuerdo en que muchas veces nuestros propios miedos o vivencias influyen en cómo interpretamos los comportamientos o reacciones de nuestros hijos. Es complicado, ellos no se entienden a sí mismos, y, a veces, tampoco nosotras a nosotras mismas (aunque ya hemos dejando la adolescencia atrás ;-))
    En fin, por salud mental, yo procuro centrarme en el día a día y valorar el hecho concreto, sin acumular situaciones, lo que permite ver que realmente no la han liado en exceso y está todo dentro de lo que es la adolescencia.
    Animo, que son buenos chicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para mí fue una etapa triste más que otra cosa, y creo que mi hijo no se entiende muy bien a sí mismo.

      Besos.

      Eliminar
  4. ánimo Ro, es una adolescencia normal y tú tienes mucha experiencia en el tema. Estás agobiado xq lo vives en primera persona, pero seguro que tú puedes afrontar eso.
    Has hecho grandes cosas x simples alumnos, que no harías por tu hijo!
    Besotes
    Coquelicot
    P.S.- Que fue de tu ex-alumno, el que dice que eres la mujer de su vida?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que me preguntes por él. Hace unos días estuvimos hablando. Repite segundo de bachillerato porque el curso pasado se dejó ir... Pero me ha prometido tomárselo en serio este curso y sacarlo.

      Besos.

      Eliminar
  5. Me solidarizo completamente contigo como madre de uno de 16. Este verano ha sido realmente duro, sólo hablábamos para discutir, pero poco a poco las aguas vuelven a su cauce. Estoy aprendiendo a dejarle su espacio, a no "entrometerme" en sus cosas, a aprovechar esos momentos que tiene de ser un "niño" para hablar más con el. Creo que yo no estaba preparada para esta independencia emocional que el necesita en este momento y me está costando mucho, mucho. Hay días realmente malos en esta etapa, e incluso semanas, pero creo que no es sólo tu caso, ni el mio, es así y cada madre lo vivimos de una manera y por lo que veo la tuya y la mía son muy similares. Mucho ánimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nosotros el verano lo hemos pasado algo mejor, porque ha estado con nosotros más, a pesar de no querer ir a la piscina ni hacer planes con nosotros. Pero empieza el curso y se quiere instalar en una rutina que no me gusta.

      Besos.

      Eliminar
  6. Hola Ro!,, aunque no te suelo comentar, hoy tengo que hacerlo aunque sea solo para decirte que no estás sola....jajaja, no sabes cómo te entiendo, me he visto totalmente reflejada en tu post. Yo lo que me digo a mí misma cuando mi hijo me deja tan descolocada, es que el pobre está pasando una enfermedad y que lo que hace o dice lo hace sin pensar, que ni él se entiende ni sabe porque lo hace, y que todos los chavales de estas edades (el mío tiene 13), están más o menos igual, a mí lo que mejor me viene es hacer terapia con otras mamás del Instituto nos contamos las lindezas de nuestros hijos y además de echarnos unas risas vemos que lo de nuestros hijos no es tan raro (la "adolescentis aguditis" tiene síntomas similares en casi todos los pacientes ��) y que las madres tenemos unas reacciones bastante comunes, por lo que al final te acabas sintiendo un poco mejor. Así que te mando todo mi ánimo, y cuando necesites desahogarte o hacer un poco de terapia, aquí me tienes para lo que quieras. Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, la adolescencia es como una enfermedad, pero nos afecta tanto a los de alrededor...

      Besos.

      Eliminar
  7. Imagino lo angustioso que será para ti sb todo si es una época que tu misma relacionas con malas experiencias, pero no te preocupes demasiado. Yo fui una adolescente de traca pero de traca maraca y antes era muy buena...Decirte que mis padres nos sabían ni la mitad y que estaban atacados continuamente y luego mira, se me pasó ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi hijo no es demasiado rebelde, pero tiene sus cosas, y algunas no puedo con ellas.

      Besos.

      Eliminar
  8. Otra que te entiende... Yo en el momento lo paso mal, y soy dura. Luego pienso en mí con esa edad, lo que hacía... y relajo un poco. Si tú no te puedes poner en su situación, la verdad es que no sé qué decirte, aparte de que paciencia. Si, eso que nos contaron una vez que existía pero que a mí se me agota demasiado a menudo.
    Besos, y fuerzas para el fin de semana!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también pienso en mí con esa edad y no me relajo nada...

      Besos.

      Eliminar
  9. "Fueron 100 días horribles, pero al 101, volvió a ser mi niña".
    Tranquila, yo creo que es normal y que pasará.
    Por cierto, la cita es de la madre de Serena en la serie Gossip Girl, y ¡ésa sí que la liaba parda! :P Ánimo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, ya llevamos más de cien días horribles, a ver...

      Besos.

      Eliminar
  10. Desahógate, claro que sí. A mi ya me lo decían mis cuñados, niños pequeños, problemas pequeños, niños grandes, problemas grandes....El paso del cole al insti hace adelantar demasiadas cosas.... todos con móvil, todos solos a clase, salir en pandilla por el centro, salir de noche, botellón... Y como siempre hay algún padre adelantado que le hace gracia todo eso, pues es empezar uno y todos los demás a continuación..... si no lo que dices, de morros en casa... Y claro como no queremos que nuestro hijo se aisle.... damos el brazo a torcer....Como dice una amiga mía... educarlos lo mejor que se pueda y luego cruzar los dedos.....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es claramente como lo dices. No queremos que nuestros hijos lo pasen mal, queremos que se integren con los demás, pero llega un punto en que no sabes cómo son sus amigos, con quién va, y te sientes a ciegas...

      Besos.

      Eliminar
  11. En mi "normal"adolescencia amenacé a mis padres con suicidarme, lloraba si me preguntaban tres veces "¿qué te pasa?", insultaba a mi madre en mi diario porque sabía que lo leía, repetí un curso y me pillaron besándome con un chico y a punto estuvieron de mandarme a un internado, robé en el desaparecido "Galerías" y creo que todavía no lo han digerido.Pero no tiraron la toalla y tres años más tarde volvieron las aguas a su cauce.
    Antes de que tuviera una hija mi madre solo me decía:"Espero que tengas una hija que te haga pasar SOLO la mitad de lo que tú me hiciste pasar a mi.Ahora cruza los dedos porque no sea así.
    Así que mucha paciencia y tú sigue ahí ...al pie del cañón...sin desfallecer...que luego te lo agradecerán.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo tuyo sí fue rebeldía. Yo no tuve ocasión de ser rebelde. Creo que sí, que tengo que seguir al pie del cañón... Gracias.

      Eliminar
  12. A mí aún me queda lejos, pero me imagino lo mal que lo estarás pasando.
    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Realmente mal, aunque hoy estoy más tranquila.

      Besos, y gracias.

      Eliminar
  13. Me parece que lo que hace tu hijo es lo que hemos hecho todos, aunque como tú confiesas, no lo viviste.

    No te flageles, creo que lo estás haciendo fenomenal. Aguantando el chaparrón, y la práctica diaria en el aula te está ayudando seguro.

    Mucho cariño, mucha paciencia y mucho repirar antes de hablar.

    Ánimo guapa, todo irá bien

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay días que no puedo con ello, de verdad, otras veces me parece que lo llevo bien, pero es a ratos...

      Besos.

      Eliminar
  14. Pero Ro si tu eres una experta en la adolescencia!! Entre tu trabajo y la literatura juvenil estás más puesta que nadie, aunque la tuya no fuera la típica.
    Ahora en serio, te entiendo, porque todo lo que les pase a nuestros hijos nos viene grande y nos supera. Queremos controlar lo incontrolable y que nunca les pase nada malo. Un imposible.
    Un beso y ánimo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues creo que eso me pensaba yo. De verdad, pensaba que lo iba a llevar bien porque lo conozco.

      Besos.

      Eliminar
  15. Uffff! Claro que se pasa mal, fatal!
    Mi hijo empezó muy joven, (con doce años ya "salía" con chicas) y en mi opinón muy rápido, no me daba tiempo a darme cuenta de los cambios que estaba dando, de intereses, de compañías, de gustos, de rutinas..., y a la vez seguía siendo un niño y creía que lo sabía todo ...
    Y yo en ataque continuo, miedo porque no le pasase nada, porque no sufriese con mis prohibiciones, porque los estudios se resintieran ...
    Enfadada porque me contestaba, porque hacía trampas, decía mentiras ...
    Y en pelea continua, un horror!
    Decidimos, su padre y yo, poner unos mínimos en los que seríamos intransigentes (todo lo ilegal y los estudios)y hacer la vista gorda con lo demás. Negociábamos lo negociable (hora de volver, dinero de paga, ...) Y a pesar de seguir siendo los peores padres del mundo y los únicos que no le dejábamos hacer esto y lo otro y los que menos dinero dábamos (encima a él que no tenía abuelos como otros que siempre les daban;))
    Seguía siendo un horror, pero al menos yo tenía una pauta, decidía en cada momento con criterio. Discutíamos como monos pero yo sabía (casi siempre)cuándo la batalla ere importante o cuándo ceder ere la estrategia ...
    Ahora tiene 19 años, seguimos discutiendo y seguimos ajustándonos, pero creo que en lo importante hemos ganado la guerra y pesar de que hay cosas suyas que no me gustan, que no comparto o que me horrorizan... es cada vez más maduro y está en armonía con nosotros y con él mismo.
    Así que ánimo porque parece que en la pelea que tienen con(tra) nosotros se van haciendo fuertes y creciendo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Intentamos lo mismo, poner unos límites, como todos los padres, pero resulta difícil. Y nos está costando más de lo que pensaba.

      Besos.

      Eliminar
  16. Cariño, no soy nada proclive a dar consejos. Esto es sólo para contarte que yo he pasado tres veces por lo que tú ahora y aunque cada una de las etapas fueron muy diferentes porque sus protagonistas también lo eran, había un denominador común y era yo.
    Yo tuve una adolescencia muy complicada y en el fondo de mi cabeza se agitaba todo el miedo del mundo.
    Saludos Ro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya, pues me siento muy identificada con tus palabras, Conchy.

      Besos.

      Eliminar
  17. Pues siento no ser de mucha ayuda, de hecho, si alguna vez soy padre a saber cómo reaccionaría durante la adolescencia de mi hijo. Más que nada, porque yo tuve una adolescencia un tanto atípica. Y no creo que mi modelo fuera lo normal para nada.
    Pero sea como sea, ánimo.
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  18. tu post podría estar tal cual en la definición de wikipedia de "adolescente" x)

    y no te cuento cómo fui yo para no espantarte... pero pasará, ya verás que pasará ^^

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Cuéntame...

Entradas populares de este blog

Letras o ciencias

Tengo un cabreo monumental. Es de esos que te dura media vida, pero esta semana lo tengo recién despertado y con ganas de guerra.



Si pensáis que según el sistema educativo actual no existe la eterna división entre ciencias y letras, estáis completamente equivocados. Largos nombres, muchas palabras, para acabar diciendo prácticamente lo mismo de siempre. Lo mismo, pero con algunos matices, claro.
Cuando yo estudiaba el BUP, hace ya una eternidad, en tercero, escogíamos si nos apetecía más estudiar letras (puras, como fue mi caso, o mixtas, como muchos otros) o ciencias (también puras o mixtas).



Hoy por hoy, si tu hijo es un buen estudiante, sean cuales sean sus aspiraciones, sus profesores le instan a escoger en cuarto de la ESO y en Bachillerato las ciencias: Física y Química, Biología, Matemáticas. 
Las letras son para los mataos, los que no lo van a sacar, aquellos a los que les cuesta, que se vayan a estudiar cosas como el latín, la cultura clásica, la música o la plástica. Los bu…

Dark, nuestra última serie del año

En estos días de vacaciones hemos estado viendo películas, sobre todo películas ya vistas, y algunas un poco más nuevas. Pero antes de eso, en unos días vimos esta serie.



Dark es una serie alemana de misterio o... no sé muy bien cómo clasificarla. Algunos la comparan con Stranger Things aunque no creo que se parezcan en nada, ni en el argumento, ni en el tono, ni en los personajes...

El caso es que mi hijo mayor y su afán por los idiomas estaba buscando una serie en alemán para practicar y mejorar su nivel. Investigando un poco, di con esta serie en Netflix, y después de que él empezara a verla, nos recomendó que la viéramos el resto de la familia. Y eso hemos hecho en estos días de vacaciones.

No se trata de una serie fácil, y para nosotros la mayor dificultad ha estado en saber quién es quién. Creo, por supuesto, que en eso se basa la serie, en que estés bastante despistada con los personajes de principio a fin.


Nos ha gustado mucho. Y la recomiendo mucho, también. Por si no lo tené…

12 pequeños cambios

Para este año, desde algunos blogs que sigo y que me parecen bastante interesantes (Tres pompones, En tierra remota y El tiempo de la marmota) han iniciado un proyecto que se llama #12pequeñoscambios y que me parece que se ajusta mucho a lo que llevo dando vueltas ya un tiempo: llevar una vida más sencilla y vivir con menos.

Este mes el tema es:

Minimalismo
Se trata simplemente de reflexionar un poco sobre el asunto y hacer algún pequeño cambio en tu hogar relativo a este tema.


Yo llevo ya un par de años muy conciencia con lo de limpiar y reciclar en casa, con el tema de no acumular y también con el de ser más organizada. No soy minimalista, esa es la verdad, pero intento mejorar en ese sentido y debo decir que para eso me ayudó mucho el método de la Kondo.


Hace ya tiempo que organicé mis cajones y los de mis hijos con el método de esta señora y suelen estar organizados siempre. A veces no lo están, porque voy con prisa y meto las cosas de cualquier manera, sobre todo en los míos, pero…