Ir al contenido principal

De acampada

Si os digo que nunca había acampado a lo mejor no me creéis.

imagen


En realidad, recuerdo haber pasado una noche en una tienda de campaña con mis primas en el camping en que mis tíos pasaban los veranos, una vez que fuimos a verlos.

Pero apenas soy consciente de aquella experiencia.

imagen


La de hace unas semanas, en la piscina a la que vamos siempre, rodeada de gente que conocemos hace años, con la que pasamos todos los veranos, cuyos hijos juegan con los míos desde siempre, fue una experiencia interesante.

imagen


Os diré que no cambio un hotel, por sencillo que sea, por la tienda de campaña para viajar.

imagen
imagen
Aunque ver amanecer en el campo es una bella experiencia.

imagen
imagen
imagen

Pero sí me han quedado ganas de pasar algún día suelto por ahí con mis hijos de acampada.

imagen
Aunque sea en un jardín.

imagen
O incluso dentro de casa.

imagen

Comentarios

  1. Yo acampé muchísimo de cría (era scout), y fue toda una experiencia, pero ahora me da pereza infinita. Aunque me encanta el contacto con la naturaleza y creo que a los niños les enriquece muchísimo.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Pues yo tampoco he ido nunca de acampada (y tengo 40 años...). Es curioso, porque me encanta la naturaleza y hacer excursiones. Pero la tienda de campaña no me apetece nada; me da mucha pereza...

    ResponderEliminar
  3. Yo de pequeña he usado la tienda de campaña muchíiiiiiisimo...primero porque las vacaciones eran a campings y segundo porque iba a un campamento...así que he chupado tanta tienda para saber que no quiero volver a una jajajajaja tiene su parte romántica (sobre todo estas fotos) pero luego la realidad son bichos, tierra, polvo, poco espacio, mal olor, etc :P

    ResponderEliminar
  4. Yo siempre acabo con un dolor de espalda espantoso, pero repito año tras año...

    ResponderEliminar
  5. Yo tampoco soy muy de acampar, así que te entiendo :P

    ResponderEliminar
  6. Yo sólo he ido a "acampar" en campings (que no lo veo yo tanto acampar, con eso de tener el baño y el agua corriente y enchufe por todos lados...), al campo no. Y mira que no me molesta el campo, pero como se duerme en una cama bajo techo, no se duerme en una tienda d campaña, la verdad. Yo tampoco lo cambio.
    Bsitoss

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. Animo a todo el mundo a probar la acampada libre, aunque no sea cómodo (ojo, tampoco es incómodo) es toda una experiencia. Y, además, no hace falta pasarse las vacaciones enteras en un tienda, basta con un fin de semana para vivirlo.

    ResponderEliminar
  9. A mí me atrae la idea, después de tantos años de pijotadas y tonterías (que si el maquillaje, que si el pelo, que si la ropa...) , me apetece algo campestre, al aire libre, sin aparatos electrónicos... un par de días, no debe estar nada mal si te lo montas bien. Pero echaría mucho en falta el baño, es lo que más me tira p'atrás.
    Espero que te animes a ir con tus hijos! :)

    ResponderEliminar
  10. A mí me han querido llevar, a veces, y eso... Con lo bien que se duerme en una cama normal... Pero reconozco que tiene que ser una experiencia muy interesante...

    ResponderEliminar
  11. A mi me encanta acampar o dormir en la furgoneta. Es de la manera en que puedes despertarte rodeada de naturaleza, soledad y amaneceres preciosos. Aunque de vez en cuando un hotel está bien, para viajar prefiero la otra opción :P

    ResponderEliminar
  12. De acampada al campo no he ido nunca. Unas vacaciones fuimos en familia de camping a la playa, y no tengo intención de repetir. Eso sí, viajar en autocaravana me encantaría, y acampar en un jardín, con una casa cómoda al lado, también me parece buen plan.
    Besos.

    ResponderEliminar
  13. Yo nunca he acampado tampoco!! Es que soy menos de campo que un semáforo... ains!
    Besotes!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Cuéntame...

Entradas populares de este blog

Letras o ciencias

Tengo un cabreo monumental. Es de esos que te dura media vida, pero esta semana lo tengo recién despertado y con ganas de guerra.



Si pensáis que según el sistema educativo actual no existe la eterna división entre ciencias y letras, estáis completamente equivocados. Largos nombres, muchas palabras, para acabar diciendo prácticamente lo mismo de siempre. Lo mismo, pero con algunos matices, claro.
Cuando yo estudiaba el BUP, hace ya una eternidad, en tercero, escogíamos si nos apetecía más estudiar letras (puras, como fue mi caso, o mixtas, como muchos otros) o ciencias (también puras o mixtas).



Hoy por hoy, si tu hijo es un buen estudiante, sean cuales sean sus aspiraciones, sus profesores le instan a escoger en cuarto de la ESO y en Bachillerato las ciencias: Física y Química, Biología, Matemáticas. 
Las letras son para los mataos, los que no lo van a sacar, aquellos a los que les cuesta, que se vayan a estudiar cosas como el latín, la cultura clásica, la música o la plástica. Los bu…

Tortitas de avena

Algunas me habéis pedido la receta de tortitas que suelo hacer.

Y este fin de semana por fin tuve tiempo de hacer unas fotos con un poquitín de luz (no mucha, la verdad) para ilustrar la receta.

Los ingredientes.




80 grs de copos de avena.
Un huevo y 6 claras.
6 Cucharadas de queso fresco batido 0%
Una pizca de levadura.

Primero tenemos que triturar los copos de avena. Yo lo hago en la Thermomix, pero cualquier batidora de vaso os sirve perfectamente. Si tenéis harina de avena, no será necesario, claro.


Después añadimos el resto de los ingredientes.



Nota: no le pongo edulcorante porque no soy nada "dulce", pero podéis añadir el edulcorante que queráis.

Batimos un poco.



Preparamos una sartén que no se pegue. Yo utilizo siempre la misma. No me hace falta ni aceite ni nada.



Ponemos en la sartén unas cucharadas de la mezcla, a fuego suave y, cuando le salen burbujitas, le damos la vuelta.




Con esta mezcla me salen tortitas para dos días. Suelo hacer unas tres o cuatro para cada día.



No quererse

Hace bastante tiempo que os hablé de mis alumnos, en este caso alumnas, y las autolesiones. Creo que es algo, no sé si se podría decir que está de moda, pero sí que cada vez es más frecuente.


El curso pasado acabé muy estresada en junio. Y gran parte del problema era una de mis alumnas, una alumna que se producía a menudo unos daños tremendos en forma de cortes en piernas, brazos y tripa. Y luego, al día siguiente, venía a clase con las heridas a la vista, en una especie de alarde que a mí me dejaba confundida y que nadie entendía. Hablé cientos (literalmente) de veces con su madre, pero os diré que, como su hija daba problemas, la había mandado al pueblo con los abuelos. Hablé con sus conocidos, con sus amigos. Era un chica absolutamente tóxica con su entorno, pero especialmente con ella misma. Provocaba problemas constantemente para llamar la atención sobre su persona. Yo entendía que aquello no era una llamada de auxilio, sino un grito a pleno pulmón, pero no me dejaba acercarme. S…