Ir al contenido principal

Deberes

Odio pocas cosas en la vida, pero una de ellas son los deberes.



Tengo, o tenía, dos puntos de vista diferentes desde los cuales mirar hacia los deberes, pero al final han terminado siendo el mismo.

Como profesora.

Los deberes se supone que sirven, o tienen que servir, para reforzar lo que se ha explicado en clase, para que el alumno, de manera individual y sin ayuda de nadie, intente llevar a cabo aquellas destrezas que está aprendiendo en clase. Así, a base de equivocarse y corregir, se aprende.

Cuando empecé a dar clase, ya no me gustaban demasiado los deberes, porque muchos de mis alumnos no los hacían y tampoco pasaba realmente nada, ni podía hacer nada al respecto, bajarles la nota de la evaluación, nada más. Mandaba algunos ejercicios para casa, pero no demasiado.

Cuando fui madre, empecé a aborrecerlos. Ahora pienso en esas tardes que pasamos pegados a los apuntes y los libros y me pongo mala.

imagen

Mi primer día de cada curso, aquel en el que explico cómo van a ser las cosas, les comento que no tendrán deberes, nada, siempre que trabajen en clase.



Mis clases (aparte de las que trabajamos en grupos o con el ordenador) suelen ser de la siguiente manera:

 - Primero consigo que se callen y estén todos quietos y sentados. Parece obvio pero a veces se tarda más de lo que podáis pensar.

 - Mis alumnos ya están con sus cuadernos abiertos encima de la mesa, por la página donde llegamos. Reviso cuadernos. No es que los mire detenidamente. Solo compruebo que lo tienen hecho o al menos intentado.

 - Corregimos los ejercicios del día anterior.

 - Avanzamos en la materia, leemos del libro, vamos explicando, subrayo con ellos lo importante, o les doy apuntes si lo creo necesario, hago con ellos resúmenes, esquemas, lo que toque. A esto puedo dedicar quince, veinte minutos, no más.

 - Les pido que hagan unos ejercicios relacionados con lo que acabamos de explicar. Quedan diez, quince o incluso veinte minutos de clase. Si espabilan, lo llevan todo hecho. Si pierden el tiempo, tienen deberes.

Lo máximo que pueden llevar son dos o tres ejercicios para casa (diez o quince minutos como mucho), en el caso de que no hayan hecho nada en clase más que hablar con el compañero.

imagen

¿Por qué no avanzo más y dejo los deberes para casa?

Porque creo que avanzan más y mejoran si me tienen a mí paseando por la clase para preguntarme cómo se hace, dudas, explicar lo que no ha quedado claro.

imagen

Entonces, ¿no tienen nada para casa?

Por supuesto que sí, leer lo que hemos explicado, estudiar, los trabajos que yo les mando de diferente tipo, que requieren un tiempo y una preparación durante días: preparar una monografía sobre un autor (les doy tres semanas), un trabajo sobre un libro de su elección (un mes y medio), leer, preparar una exposición oral (un mes)...

Como madre.

Cuando mi hijo mayor llegó a primero de primaria, estaba indignadísima porque no les mandaban nada de deberes (hora alucino conmigo misma). Pensaba que así no iba a crear el hábito de estudio. Tampoco se los mandaban en segundo. Pero llegó tercero y se nos cayó el mundo encima. Un montón de deberes y también de estudio. Todo de repente.

Y ellos desentrenados.



Así que pasamos tardes de llantos, de acostarnos tarde y levantarnos pronto, de no darnos tiempo a nada más que a los p... deberes, de dedicar nuestras tardes exclusivamente a eso.

Y luego se fue haciendo independiente. Aunque siempre ha traído muchísimos deberes a casa.

Y llega al instituto y tiene muy pocos, apenas nada. Algunos días no tiene ni un triste ejercicio, pero ha aprendido que sus tardes tienen que ser productivas de alguna manera, así que estudia y le va bien.



¿Le han servido de algo los deberes realizados, y sufridos, en los años anteriores?

Supongo que sí, que le han servido para crear un hábito de trabajo en casa.

¿Es necesario tener a un niño sentado tres o cuatro horas cada tarde para crearle ese hábito?

Yo creo que no.


Ahora necesito vuestras opiniones.

Comentarios

  1. A mi me parece una pasada que sean los padres/madres los que pasan la tarde haciendo los deberes. Hemos pasado de la época en que tus padres no se involucraban nada en las tareas (en muchos casos porque eran cuasi analfabetos) y tú te buscabas la vida a el momento actual donde lo único que les falta es ir a hacer el examen por el hijo, digo yo que tiene que haber un punto intermedio no?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí tamibén. Hemos pasado de un extremo a otro, hasta el punto de que ya se están dando casos de colegios en los que los profesores dan instrucciones a los padres sobre cómo hacer los deberes y qué pueden hacer y qué no.

      Besos.

      Eliminar
  2. Yo debo reconocer que soy pro deberes, pero de una forma relativa. Mi hija se tira más o menos media hora con los deberes todos los días, luego lee y cuando toca estudia lo poco que le mandan. En total nunca más de una hora y me parece razonable. Eso si, lo de toda la tarde me parece un coñazo sideral!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Media hora me parece genial. Pero muchos niños están toda la tarde. El mío absolutamente toda la tarde. Hay días que está desde las cuatro hasta las ocho sin levantarse del asiento. Vale que es lento, pero sus compañeros de clase están todos parecido.

      Besos.

      Eliminar
  3. Si tengo que generalizar, diré que estoy en contra de los deberes. Pero en realidad lo que pienso es que depende de cada niño. Lástima que no sea factible una educación personalizada, porque en realidad es lo que sería mejor. En mi caso, mis hijos van a un colegio de los "de toda la vida", con buena fama académica, y que entre otras cosas, trabajan la cultura del esfuerzo, lo que se traduce en que desde primero de primaria llevan muchísimos deberes a casa. Esto para la Niña nunca ha sido un problema. Ella es muy responsable, rápida trabajando y con alta capacidad, por lo que llega, hace sus deberes (parte los trae hechos del cole) y todavía le da tiempo a hacer manualidades, leer, jugar... El Niño es otro cantar, como tú bien sabes a estas alturas. Es inmaduro, infantil, con muy poco interés por todo lo académico. Los deberes con él pueden ser un infierno. Lo fueron en primero y segundo de primaria, y vuelven a serlo ahora en quinto. A él esta metodología de repetir y repetir, copiar y copiar, no le funciona. Le aburre, no entiende por qué tiene que hacerlo y no le saca ningún provecho. En mi propia casa tengo el caso de que lo que con uno funciona con otro no. Pero si tuviera que establecer algo general, diría: los deberes solo deberían suponer una media hora, y el resto del tiempo, trabajo y lecturas voluntarias, para los niños que quieren/necesitan un extra de esfuerzo.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que tendrían que tener un diario de lectura, leer obligatoriamente todos los días un rato, y a lo mejor una asignatura cada día, unos ejercicios, o practicar aquello que se te da especialmente peor, operaciones, lengua, lo que sea...

      Besos.

      Eliminar
  4. Tema delicado, pardiez!!!

    Los míos están en 1ºPrimaria y sólo de vez en cuando traen trabajo a casa... lo que no les da tiempo de hacer en clase. La lectura del cuento sí son deberes, aunque para ellos siempre ha sido habitual leer cada día, antes de dormir... así que no supone ningún esfuerzo... Alguna vez suele haber algo extra: manualidades, buscar información, canciones...

    Lo que he observado en mi cole es que los deberes de los hijos llegan a molestar más a los padres que a muchos de los niños. Y en muchos casos es porque condicionan los planes de la familia: si mi hij@ practica dos tardes deporte, otra va a la academia de idiomas y otra a la Escuela de Música/Danza para aprender a tocar un instrumento o bailar, porque todo es importante para formarse como persona, y para todo ello me desplazo lo que sea necesario, no hay mucho margen de maniobra, la verdad... Y encima, llega el fin de semana y la salida programada se ve "obstaculizada" por un trabajo extra de los niños...

    Vamos, que habrá casos en que desde el cole se mande trabajo en exceso para casa, que sí y que no comparto, que para unos niños sea desmedido y para otros no tanto, y que hay familias con una agenda tan repleta, que es difícil encajar nada extra...

    Saludicos,
    Merche.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que cada colegio es un mundo. Creo que algo que se debería hacer es enseñar a organizarse a los niños, poco a poco, mandarles tarea para la semana, que pueden hacer día a día o durante la semana, pero eso les permite ir a extraescolares, o salir el finde con la familia si han trabajado durante la semana, no sé, ser de otra manera, más flexible.

      Besos.

      Eliminar
  5. Yo no creo que sea lo más acertado mandar tantos deberes a casa. Tengo a mi primo en 1º de primaria y se pasa por lo menos dos horas diarias haciendo deberes, yo no sé que pretende su profesora teniendo a niños tan pequeños tan escavizados, ahora lo que ha conseguido es que mi primo ya no quiera ir al colegio. Y así toda la clase. Creo que los niños tan pequeños después del cole lo que tienen que hacer es jugar y ya está. Y soy partidaria de deberes en clase, pero en casa no. A veces no lo pensamos, pero los niños también tienen una vida...
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estamos de acuerdo, los niños tienen una vida. Y nos solemos olvidar de ello.

      Besos.

      Eliminar
  6. Lo que tú aplicas en tus clases me parece lo ideal.Aprender a aprovechar el tiempo en clase para tener tiempo libre en casa.
    Que la cantidad de tiempo que se haya de dedicar a trabajos,estudio,etc sea razonable y que el niño no se sienta como un robot programado para estar en su escritorio durante horas.
    Que tenga tiempo de según su edad,jugar,merendar con tranquilidad,disfrutar de alguna afición,etc...

    Fundamental aprender a aprovechar el tiempo para luego emplear el que has ganado en hacer algo que te gusta.

    Besos Ro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece genial que tengan algo, pero no tanto como tienen los míos. Aprender a aprovechar el tiempo es algo que nos viene bien a todos, y tienen que hacerlo.

      Besos.

      Eliminar
  7. Bueno, bueno, bueno...
    Mira, este tema es de lo más candente.
    Yo, de entrada y de toda la vida, soy ANTI DEBERES.
    Y como tú, tengo una personalidad pelñin esquizoide con el tema. Como profe, mando algo, no mucho, y no siempre. También pienso que es mejor aclarar todo en clase, con una ahí,lista para repetir, explicar haciendo el pino si hace falta.
    Cuando mandas algo para casa, te das cuenta enseguida si eso lo ha hecho la criatura solita, si le han ayudado mucho, poco o si al final no sabes a quién ponerle la nota, si al pupilo, o al progenitor de turno que le ha hecho todo todito,luciéndose y quedándose tan anch@! Porque, haberlos, los hay, de esos padres y esas madres que s elo pasan bomba haciendo los deberes de los niños y no se dan cuenta de disimular...
    En fin!
    Hay padres y madres que piden deberes, deberes, deberes... pourquoi? Ahhhh! Así están tranquilos, no les dan mucho la lata. Igual los mandan a una academia, a clases de refuerzo y allí ya el niño hace... y pregunta y.. y eloos con la conciencia tranquila.
    Otros padres y madres, sufren, Sufren muchísimo con lso deberes de sus vástagos!
    Y es que claro, muchos de eloos y ellas no son capaces de resolver, ni de entender. demasiado hacen los pobres, sentándose con la criatura a la mesa de la cocina y mirándose ambos con cara de susto, como diciendo: "Y ahora qué hacemos, tú entiendes algo? No, y tú... ? Tampoco!"
    Y también hay padres y madres que pasan de eso de lso deberes. Nada de deberes.
    Pero claro, que no haya deberes, no quiere decir que no tengan que hacer nada. Está todo lo que tú has apuntado. Catecismo que yo también sigo.
    Yo doy clases en 5º y 6º de primaria desde que hay Primaria, pero antes siempre daba clases en el Ciclo superior de EGB, o sea, 6º, 7º y 8º, es decir, la ESO de ahora. Me muevo con esas edades de siempre. Y hay mil formas de "formar" a nuestros chavales. No voy a enumerar, que ya lo has hecho tú, muy bien.
    Soy de tu cuerda.
    Y respecto al valor que se les da alos deberes fuera del centro escolar.. pues mira, yo tengo comprobado que escaso. Escaso como herramienta de aprendizaje. Muchos niños pasan de hacerlos, por costumbre, y por muchah nota que escribas en la agenda para llevar acasa... nada, no pasa nada.
    Otros lo hacen a toda pastilla, en el recreo del comedor, y así no llevar nada a casa, con lo que muchos padres vienen yte reclaman el que no mandes nunca deberes.. Perdón, nunca?
    Lo que en clase, con un tiempo prudencial para terminar, no lo han finiquyitado, automáticamente va a casa, y otras veces, les pongo específicamente, tal o cual ejercios.
    Y luego, eso, los trabajos, los monográficos, las exposiciones, los resúmenes...
    Ay!!!

    Besotes.
    Estoy en casa desde el miércoles con una faringitis supermegahiper aguda! reventada a toser, sin poder casi hablar, con dolores varios por todo el body... Acabo de hablar, más bien susurrar con mi susti, que acaban de mandar, y de contarle las particularidades de casa niño. Parece maja, a ver si se las arregla bien esta semana, que sí. Cuando vuelva me tocará enderezarlos de nuevo, porque ya se sabe.. aprovechan la mínima de cambio para relajarse...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuidate mucho, y tranquila. No les viene mal conocer a otro profe, ver cosas diferentes, saber apreciar lo que hace su profe.

      Besos.

      Eliminar
  8. Yo ya te lo he dicho en alguna ocasión, así que sabes mi opinión al respecto. ¡Odio los deberes!
    Es muy probable que sea por mi experiencia personal con este tipo de innecesarias tareas que me absorbían todas las tardes de mi niñez y no me dejaron disfrutar lo suficiente de los otoños, los inviernos y las primaveras.
    Creo que voy a ser una madre problemática, ya que me niego a que mi hija pase gran parte de su vida haciendo deberes, porque a los profesores no les apetezca mandarles ejercicios en clase y dejarlos todos para casa.

    Un abrazo, guapa!

    Marialu

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que haya madres problemáticas como tú.

      besos.

      Eliminar
  9. Yo creo que aporto poco aquí porque no recuerdo traumático el tema de los deberes, yo era muy buena estudiante y responsable, así que hubiera o no deberes todas las tardes estudiaba un poquito (y también me distraía mirando por la ventana jejeje) porque luego iba a clases de inglés (a 25km de mi casa) y jugaba a voleiball, me daba tiempo a todo...y de más pequeñita lo que más recuerdo era decirle la lección a mi padre y después ver los dibujos de "Érase una vez la vida" con él...como mucho le dedicaría 1 hora pero lo hacía con gusto, estudiar para mí nunca ha sido una carga

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también era así, no me afectaban, pero es que no tienen nada que ver los deberes, porque nos daba tiempo a todo, con lo que hay ahora, que no pueden hacer nada más que estudiar y deberes en toda la tarde.

      besos.

      Eliminar
  10. Ay, peliagudo tema. A ver, que yo soy partidaria de afianzar los conocimientos, pero no de "deberes porque si" y del sistema educativo "memoriza pero no pienses por tí mismo" del que disfrutamos ahora mismo. Puede ser mucho más rollo, pero creo que es mucho más productivo para un alumno estudiar algo sobre el terreno, que memorizarlo todo. Que se pasan no sé cuántos años desde que son bien peques con el coñazo de ¡estamos en otoño, qué bonito! ¿No sería bastante más práctico llevárselos al parque y enseñarles que los árboles son distintos unos de otros, que hay matorrales, las hojas caídas en el suelo etc.? Jova, que yo no soy pedagoga, pero creo que hay infinitas posibilidades más. Y sobre todo: ¡desarrollar su capacidad de análisis y de crítica!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tampoco soy pedagoga, pero algo estamos haciendo mal, muy mal.

      Besos.

      Eliminar
  11. Uhm... Mi opinión es... complicada. Como "profe", es diferente, porque yo daría clase, mayoritariamente, a chavalines ya un poco mayores (Bachillerato) en los que se presupone ya ese hábito. ¿Deberes? Bueno, puntuales. Creo que es más importante leer lo que se va a dar en clase, llevar una idea para que las clases cundan más... Sobre todo si pienso en la C. Valenciana, donde Filosofía, troncal, tiene 2 horas lectivas semanales. Pero luego el tema de los deberes "mecánicos" tampoco va mucho conmigo. Lo que tú dices de preparar monografías, leer cosas, preparar trabajos o exposiciones, ... eso ya es otra cosa. Y además tienen un poco más de libertad para ser creativos, que también es importante.

    Lo que pasa es que bajo a primaria y cosas así, y veo de cada cosa... Hábito de trabajo, sí. Pero esclavitud no. Creo que en eso es importante que padres y docentes vayan a una. Me parece que es más productivo que un padre charle con su hijo 15 o 20 minutos de lo que ha aprendido en el cole que el hecho de tenerlo 3 horas respondiendo preguntas cortas. Tienen que saber que el aprendizaje no acaba en el cole, pero también darles un poco de libertad para que ese aprendizaje fuera de clase no sea una tortura y para que aprendan a organizarse.

    Y luego está la cuestión del OCIO. Los niños pequeños necesitan JUGAR, los adolescentes descansar, relacionarse, dedicarse a sus aficiones. Esta "obsesión" por APROVECHAR el tiempo nos está quitando la vida u.u

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parecen genial los 15 minutos por curso de los que se habla a veces. Eso haría un total de una hora con la edad de mi peque. Me parece muy bien si fuera una hora a deberes o ejercicios o lo que sea, pero hay días que se pone a las cuatro y a las seis no ha terminado lo de matemáticas. Pierde mucho el tiempo, de acuerdo, pero no puede tener de una materia para más de una hora, ocho problemas, que le suponen copiarlos, hacer todos los pasos y resultados. Y luego operaciones. No puede ser.

      bEsos.

      Eliminar
  12. no puedo decir si son buenos o malos, nunca los hice! antes de cada clase los completaba a la rápida, total, ya me nivelaría con los exámenes, que siempre se me dieron bien ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso hacen muchos de mis alumnos, y no me extraña.

      Besos.

      Eliminar
  13. Según se mire, todo es relativo. Yo no veo mal que traigan "algo" de deberes a casa. Pero que se pasen tres o cuatro horas cada tarde haciendo deberes me parece una aberración.
    Mi hija está en 6º de primaria y suele traer deberes. Eso no me molesta; lo que realmente me molesta es que no tienen un punto medio: unos días sólo trae deberes de una asignatura o de ninguna y otros días de cuatro a la vez... Lo veo un poco descontrol. Aunque he de decir que suele tardar poco tiempo en hacerlos, a veces 15 o 20 minutos, a veces casi una hora. Pero jamás se ha pasado toda la tarde haciendo deberes. También es cierto que yo no estoy con ella haciéndolos; simplemente estoy cuando tiene alguna duda y me pregunta. De momento, tengo suerte porque es bastante responsable y estudiosa. No tengo que estar encima para que haga los deberes. Ella se pone a ello y cuando termina me dice que acabó. Si tiene dudas me pregunta y la ayudo, pero no le hago yo los deberes ni se los corrijo. Y así ha sido casi toda la etapa de primaria. El año que viene, cuando empiece el instituto, veremos cómo va el tema...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso también le pasa a mi hijo, nada hoy, por ejemplo, y ayer toda la tarde, hasta las ocho y media, sin dejarlo. Eso no puede ser.

      Besos.

      Eliminar
  14. Qué te voy a contar...??
    Tú ya sabes lo que pienso...
    Besos!

    ResponderEliminar
  15. No tengi hijos, pero lo soy ;-P

    De pequeña siempre me habituaron a estudiar y hacer sola los deberes... "la tarea". Si alguna vez necesitaba ayuda, mi padre me explicaba algo o me preguntaba la lección (de eso reconozco que abusé hasta el instituto ;-P), pero casi todo sola... Ahora veo a mis compañeros desesperados todas las tardes con los deberes de sus hijos... ¿Es necesario?

    Ahora que lo pienso, es curioso que con la tarea me ayudara mi padre... Cuando mi madre fue maestra (antes de estudiar su segunda carrera, que es a lo que se dedicó después).

    Un besoteeee

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tampoco viví los deberes como un trauma, pero jugaba, salía, veía la tele y me daba tiempo a todo, y eso que llegaba del cole a las cinco y media. Pero mis hijos llegan a las dos y media y no tienen tiempo de nada más que los deberes, y eso no puede ser.

      besos.

      Eliminar
  16. Con algunas pequeñas modificaciones has descrito mi trabajo diario en el aula...He tenido alumnos que valoran el esfuerzo que supone trabajar con ellos en el aula para que luego tengo tiempo para estudiar en casa, que de eso se trata, y, alumnos que han considerado mejor profesoras que yo a compañeros míos y compañeras por el mero hecho de hacerles resumir 3 páginas y ponerles 30 ejercicios para casa...pero a mi esto no me supone ningún resquemor, ya que doy las clases siguiendo mis convicciones y cuando uno trabaja pensando que lo que hace es bueno para sus alumnos puede justificar su trabajo...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto. Creo que el modelo de explicar y poner ejercicios está caduco desde hace tiempo. Lo seguimos usando porque es el que conocemos, yo la primera, pero creo que tenemos que ir cambiando as cosas. Muchos padres y alumnos piensan que si te explican mucho cada día y te mandan un montón de deberes aprenden más y eres mejor profesor. No me parece ajustado a la realidad.

      Besos.

      Eliminar
  17. Pues yo en las extraescolares de apoyo alucino con lo cargados que van algunos de primero (primaria). En otros cursos siguen más o menos tu esquema: si trabajan en clase, no llevan nada. Es ideal porque te tienen delante para las dudas etc.
    He vivido también lo contrario dando clases particulares, niños sobrecargados, que pese a hacer cosas en clase iban cargados a casa, muchos padres se quejaron, y el profe en cuestión decía que así se acostumbraban al ritmo que les tocaría en el instituto ¿¿??

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo también alucino con lo cargados que van los más pequeños de cosas para hacer en casa, cuando aún no tienen capacidad para ello ni para organizarse, así que acaban los padres haciéndoles u organizándoles buena parte del trabajo, y eso no es bueno para nadie.

      Besos.

      Eliminar
  18. Estoy totalmente en contra de los deberes en niños pequeños. Mis hijos en la ESO traían muchos, y en bachiller ni te digo. Ahora en la facultad no traen entre comillas, depende de ellos ir al día o acumular para el último día y ellos más o menos lo llevan al día pero no creo que el hábito lo hayan conseguido solo los deberes. Sí que es buena idea mandar a los niños de primaria una redacción para el fin de semana sobre distintos temas, o un dibujo, o leer algo, pero saturar como saturan a partir de tercero sobra, y con el mío pequeño fue un calvario por su disgrafía y problemas de concentración. Besos.

    ResponderEliminar
  19. Es un tema complicado... no tengo una opinión definida al respecto, pero creo que estoy más a favor que en contra.
    Por experiencia propia, y por los retazos de formación pedagógica que tengo (del Máster de lo que antes era el CAP), creo que no se puede generalizar. No es lo mismo un niño en 5º de primaria, que creo que debe de llevarse a casa solamente el repaso de lo dado en clase, que un niño de 3º de ESO, en el que ya debe de tener sus tardes para estudiar un rato.
    Creo que el único trabajo que tiene un adolescente es estudiar... está muy bien salir el fin de semana, jugar a la consola, ver la tele, wasapear... pero porque dedique 3 horas diarias a estudiar, no me parece una locura. Tiene el finde para descansar y hacer lo que le da la gana, más o menos como tu y como yo.
    Diferente es un niño, que tiene edad de jugar, y si puede aprender jugando (que es lo que está ahora muy de moda en los coles y demás) pues tanto mejor.
    El problema?? Que a veces, si no tienen deberes, los apuntamos a baile,a piano, a inglés, a natación y a todo lo que se nos ocurra... entonces, para mi como posible madre, después de trabajar mis 8 horas y dedicar mi tarde a dar vueltas llevando a unos y a otros a sus múltiples actividades extraescolares (innecesarias, en mi opinión) me supone una lata estar a las 9 de la noche metiendo presión para que hagan su hora de deberes y podamos cenar a una hora decente.
    Todo es cuestión de prioridades... y a veces no vamos a lo que les favorece a ellos, sino a nosotros. Y no es nuestra culpa, es lo que trae consigo la sociedad en la que vivimos.
    Así que resumo: deberes si, pero a ciertas edades, descargándoles de otras cosas, y llevándolos al día que no te ocupen más de un par de horas.
    Besotes!

    ResponderEliminar
  20. Creo que los deberes son necesarios, pero en su justa medida. Es decir, para reforzar lo que se ha dado en clase, no para dedicarle más tiempo en casa a la asignatura que el que se le ha dedicado en el colegio o instituto.
    Para mí es importante crearles a los niños unos hábitos de estudio, porque con lo de clases no es suficiente, y además creo que les hace responsables. Pero claro, el tiempo de descanso y de disfrute también es muy necesario.
    Besos.

    ResponderEliminar
  21. El otro día le dije a una amiga, madre de dos niños, que le habían salido muy bien los deberes de sus hijos. La maestra del mayor no para de alabarles en su papel de padres que están pendientes de sus hijos, tienen suerte, porque les resulta muy fácil conciliar vida familiar y laboral.
    Tengo otra amiga, que no trabaja porque ha querido dedicarse a cuidar a sus hijas, que hace 2 veranos se quejaba de la cantidad de deberes que les habían puesto a sus hijas para las vacaciones, estábamos a final de agosto y me confesó que ¡no habían hecho nada! les quedaba un buen atracón. Normal que estés harto, no?
    Hace unos días otros amigos, entre ellos alguno profesor, se quejaban de que el maestro de sus hijos se empeñaba en ponerles deberes extra como método de castigo por la mala conducta de uno de los compañeros de clase, que curiosamente nunca lleva hechos los deberes. Se la suda. Mientras los demás se parten el pecho para poder llevarlo todo al día. ¿Es que el maestro no se da cuenta de que el castigo no sirve de nada?

    Creo que es un tema muy peliagudo, porque confluyen muchas fuerzas. Padres, alumnos, profesores...
    Yo también fui ejemplar con los deberes, mi madre lo tenía claro, era lo primero a hacer nada más salir del cole, pero tenía amigos que los hacían antes de irse a la cama, la mayoría la verdad...No recuerdo si tenía muchos o pocos, pero sí recuerdo que en 6º de EGB yo ya estudiaba la lección. Eso sí, mis actividades extra escolares no existían. Solo iba a inglés dos tardes, creo recordar. Ahora los niños van un poco cargados de todo, o eso pienso.
    Y no se si el hábito se crea por muchos deberes que te pongan de pequeño. Creo que no, la verdad. Que al final es una cuestión de cada uno. No se.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Cuéntame...

Entradas populares de este blog

Letras o ciencias

Tengo un cabreo monumental. Es de esos que te dura media vida, pero esta semana lo tengo recién despertado y con ganas de guerra.



Si pensáis que según el sistema educativo actual no existe la eterna división entre ciencias y letras, estáis completamente equivocados. Largos nombres, muchas palabras, para acabar diciendo prácticamente lo mismo de siempre. Lo mismo, pero con algunos matices, claro.
Cuando yo estudiaba el BUP, hace ya una eternidad, en tercero, escogíamos si nos apetecía más estudiar letras (puras, como fue mi caso, o mixtas, como muchos otros) o ciencias (también puras o mixtas).



Hoy por hoy, si tu hijo es un buen estudiante, sean cuales sean sus aspiraciones, sus profesores le instan a escoger en cuarto de la ESO y en Bachillerato las ciencias: Física y Química, Biología, Matemáticas. 
Las letras son para los mataos, los que no lo van a sacar, aquellos a los que les cuesta, que se vayan a estudiar cosas como el latín, la cultura clásica, la música o la plástica. Los bu…

Dark, nuestra última serie del año

En estos días de vacaciones hemos estado viendo películas, sobre todo películas ya vistas, y algunas un poco más nuevas. Pero antes de eso, en unos días vimos esta serie.



Dark es una serie alemana de misterio o... no sé muy bien cómo clasificarla. Algunos la comparan con Stranger Things aunque no creo que se parezcan en nada, ni en el argumento, ni en el tono, ni en los personajes...

El caso es que mi hijo mayor y su afán por los idiomas estaba buscando una serie en alemán para practicar y mejorar su nivel. Investigando un poco, di con esta serie en Netflix, y después de que él empezara a verla, nos recomendó que la viéramos el resto de la familia. Y eso hemos hecho en estos días de vacaciones.

No se trata de una serie fácil, y para nosotros la mayor dificultad ha estado en saber quién es quién. Creo, por supuesto, que en eso se basa la serie, en que estés bastante despistada con los personajes de principio a fin.


Nos ha gustado mucho. Y la recomiendo mucho, también. Por si no lo tené…

12 pequeños cambios

Para este año, desde algunos blogs que sigo y que me parecen bastante interesantes (Tres pompones, En tierra remota y El tiempo de la marmota) han iniciado un proyecto que se llama #12pequeñoscambios y que me parece que se ajusta mucho a lo que llevo dando vueltas ya un tiempo: llevar una vida más sencilla y vivir con menos.

Este mes el tema es:

Minimalismo
Se trata simplemente de reflexionar un poco sobre el asunto y hacer algún pequeño cambio en tu hogar relativo a este tema.


Yo llevo ya un par de años muy conciencia con lo de limpiar y reciclar en casa, con el tema de no acumular y también con el de ser más organizada. No soy minimalista, esa es la verdad, pero intento mejorar en ese sentido y debo decir que para eso me ayudó mucho el método de la Kondo.


Hace ya tiempo que organicé mis cajones y los de mis hijos con el método de esta señora y suelen estar organizados siempre. A veces no lo están, porque voy con prisa y meto las cosas de cualquier manera, sobre todo en los míos, pero…