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Más nombres.

El otro día, hablando de nombres, os conté que el nombre por el que mejor respondo es el de ¡prooofeee!, así, con todas las letras y entre exclamaciones, porque ellos normalmente, y salvo honrosas excepciones, lo suelen pronunciar así, largo, y exclamado. Pues bien, eso es verdad, pero no es toda la verdad. mis alumnos, aunque muchos de ellos no sepan realmente cómo me llamo, me llaman de formas algo más variadas. Y no hablo de lo que me llaman a mis espaldas. Lo cierto es que siempre he preferido ignorar lo que me llaman a mis espaldas, aunque muchas veces lo oigo en sus pensamientos alto y claro.

Trabajé una vez en un insti, muy céntrico y un poco piji, en el que mis alumnos me llamaban habitualmente "Pro". Es la abreviatura de la abreviatura. La redundancia hecha nombre.

Creo, o al menos quiero pensarlo, que era un "pro" más o menos cariñoso. Profesora es demasiado largo para ellos, y profe se les había desgastado de tanto usarlo, así que optaron por acortarlo aún más. Con lo fácil que habría sido aprenderse mi nombre...

En otras ocasiones, mis alumnos me llaman por el nombre de alguno de mis compañeros, muchas veces hombres. Entonces me mosqueo. No porque me confundan con un hombre, no. Pero...vamos a ver...¿por qué se han aprendido su nombre y no el mío?

No, nunca levantan la mano así, en masa...


Cuando están concentrados haciendo algo, aquellas escasas ocasiones en que se puede notar cómo trabajan las neuronas, incluso se las puede oír bullir dentro de sus cerebros, algún alumno concentradíiiiisimo, normalmente de sexo masculino, levanta la mano instintivamente, para llamar mi atención, abre su boca y de ellas sale un:

-¡Mamá!

Os podéis imaginar que entonces las risas de sus compañeros eclipsan el maravilloso ruidito neuronal que se estaba produciendo milagrosamente. El alumno, ruborizado hasta el cabellos, intenta dar explicaciones.

Pues bien, no hace mucho que, en un momento como ese, alumno susceptible de llamarme "mamá", cosa que, después de las tres o cuatro primeras veces, no me causa impresión alguna, levanta la mano enfrascado en su tarea y me espeta:

- ¡Abuela!

Y, no, por ahí sí que no paso.

Comentarios

  1. jajajajaja, me he partido leyendo! a mí tb me ha pasado, igualito! jeje, acabo de descubrir tu blog y me encanta! soy porfe pero de inglés y no veas lo q me identifico! muak

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  2. Gracias, zurcí, bienvenida.

    Besos.

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  3. Zurmi, zurmi, que el puñetero iPad no me deja ni escribir.

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Batimos un poco.



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